Hoy fue un día productivo, el Ministerio del Interior por medio de su cuenta en twitter, se ha contactado conmigo para «para atender» la propuesta hecha hace casi un mes, así que ahora queda darle seguimiento y esperar que se pueda hacer realidad. Aunque me piden paciencia, pero creo que eso le piden a todos los que les pedimos algo, verdad?
He vuelto a entrenar basket y estoy muy ilusionada con todo lo que se vendrá si las cosas salen bien.
Pero a pesar de estas alegrías, nada, NADA me quita estos sentimientos de nostalgia, tristeza, impotencia… que han surgido a partir de que he confirmado el embarazo de mi paciente de quince años, a la que hace unos días atendí en mi consultorio y que me dejó un sube y baja de emociones. Lo peor no es solamente eso, sino que su hermana hace cinco meses es madre y padre de un niño; hace unas semanas la madre de mi paciente le ha dicho que si ella se entera que algún día su hija (mi paciente) queda embarazada, ella como madre la hace abortar porque no está dispuesta a que su hija se quede sin vida, sin sueños, sin estudios.
Entonces, de verdad aún estoy loca cuando digo que se debería hablar de sexualidad con los padres?, ¿no? perfecto!, mi siguiente pregunta es: ¿CUÁNDO HABLAREMOS CON LOS PADRES DE ANTICONCEPCIÓN O PLANIFICACIÓN FAMILIAR? creo que ahí la respuesta no es tan rápida, porque está llena de misterios y tabúes. A mi subcentro llegan mujeres casadas cuyos maridos no les dejan hacer planificación familiar y ellas la realizan a escondidas, cuántas no usaríamos anticonceptivos a escondidas de nuestros padres? pero mi paciente no, no los usó y lleva aproximadamente cuatro meses de embarazo y su madre cuando se entere, le dirá que aborte… no es mejor y menos invasivo mostrarle que si alguna vez decide tener relaciones sexuales, podría usar todas las opciones de anticonceptivos que hay en el mercado y que en la actualidad, para escándalo de muchos, los ofertan en los subcentros de salud del Ministerio de Salud Pública de este país lleno de tabúes, moralistas y escandalosos?
Y sí! soy católica y creo en un Dios cuyo amor no se disminuye porque todos los días me meta en la panza una pastilla, o cada mes reciba en la nalga un pinchazo de Mesigyna… DIos me ha permitido formarme para salvar vidas y prefiero hacerlo con pastillas y pinchazos, a meter un poco de pinzas o máquinas aspiradoras en los úteros de mujeres…
Entonces, cuándo «Hablamos serio» ?
Por favor, a mi mamá si lee esto… alguien pásele la valeriana! GRACIAS!

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