Hoy llegó la jefa, que hace rato tiene una actitud que deja mucho que desear, pero es jefa y como jefa, inspira mucho… pero mucho para no ser como ella. La verdad ya pensar en sus palabras y sus levantaditas de voz, me aburren… así que mejor ni les cuento lo que fue parte de su discurso de hoy.
Llegaron también una doctora cubana «Marelys» y una doctora de la dirección de salud «Carmita». Los médicos cubanos definitivamente en atención primaria en salud son unos genios! porque es un sistema que manejan por años, porque lo dominan y porque le dan cátedra al Ministerio de Salud del Ecuador que intenta implementar un Modelo de Salud que en papel es perfecto, pero que en práctica no tiene nada… y no lo digo solamente yo, lo dijo Marelys en la reunión que tuvimos hoy.
La idea principal de la presencia de médicos cubanos, por lo que se nos explico hoy es ser tutores de los nuevos posgradistas de medicina familiar, los mismos que serán parte de las unidades operativas del ministerio de salud, lo que a la vez podría darnos una oportunidad de empaparnos sobre cómo hacer atención primaria al cien por ciento… pero… mientras hablábamos con Marelys, ella decía que nada de lo que se intenta hacer, se hace, por ejemplo, su concepto de medicina enfocada a una comunidad es que el médico sepa TODO de su población, le de seguimiento, sepa cuántas embarazadas, diabéticos, hipertensos, niños hay ahí, medicación que toman, si les duele la muela, si no les duele… de hecho según lo que dijo es que ese médico se dedica SOLAMENTE a esa población… y así el resto de médicos con cada uno de sus grupos poblacionales… entonces de esa manera empezar a generar cambios dentro de cada comunidad, lo que con el tiempo causa impacto a nivel de salud en el país. POR PRIMERA VEZ EN LA VIDA, siento que puedo hablar con alguien que entiende de lo que se trata la medicina comunitaria.
La noche llegaría con su toque de nostalgia, necesitaba a alguien cerca, tomar un trago, reír y hablar un poco… pero todos aquellos a los que imaginaba en esa escena, todos están lejos de mi… y eso duele un poco a veces, otras veces tolero mejor la distancia… Así que salí a dejar la nostalgia en la barra de un bar, me pedí una michelada… estaba sola… sola… ya ni mi iPhone me acompaña y de verdad que ayer hasta lo extrañé porque como que mamá tenía razón cuando decía «la única relación estable que tienes, es con ese iPhone», mientras esperaba mi michelada pensaba en la introducción de una canción «y ahí la encontré al final de la barra, jodida y radiante…» a ratos imaginaba que yo podía sin problemas ser la mujer que Ismael Serrano describe… tomé hasta la última gota que quedaba en el vaso y me fui, pensando en que sería una noche solitaria… pero el sonido de una guitarra en el hall del hotel donde vivo, sería el inicio de una noche llena de música, risas, y compartir con los dueños del hotel y sus amigos unos shots de tequila y muchas historias… Entonces ya no estuve sola…
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