Día 198 (17-08-2013) auspiciado por susto que nos dio @tapeku

Abrir los ojos y reconocer tu ciudad, eso es maravilloso… llegar a la misma hora que llega el amanecer… estar en casa… eso no tiene descripción!

Decidí no dormir para aprovechar el tiempo, así que desayunamos a las siete de la mañana con mis papis y luego empecé la micro gira de «visita a los que más puedas», pasé por la casa de Macis para algo mismo abrazarla por todo lo que la extraño y ponernos al tanto de todo. La siguiente parada era ir a visitarla a la Doctora Guti que estaba de turno, que gran orgullo verla de médico residente, tomando decisiones, vestida con scrub y mandil, con un fonendoscopio en el cuello… No podíamos hablar mucho porque para variar ella tenía que hacer mucho, así que la abracé y me despedí con la ilusión de volver a verla pronto.

Decidí caminar por la ciudad, mi ciudad, mis sitios, mis recuerdos… pasé saludando a Juan, uno de esos miembros de la familia a los que quieres mucho pero con el que casi no hablas ni te ves, y a pesar de todo, siempre hay la alegría de compartir de nuevo… mientras regresaba a casa, pensé que que la última vez que estuve en Loxa, @tapeku me lanzó su comentario de que no visito ni a él ni a su esposa ni a mis sobrinas bellas… así que fui por su negocio, lo esperé y conversamos amenamente, nos reímos, le dije que salude a todas las nenas de su casa, nos dimos un gran abrazo y nos despedimos.

En la tarde iríamos mi mami, mi cuñada y yo al gabinete, para que nos peinen… hice un receso con mi hermano menor y el Sebas y nos fuimos a comer la clásica papa del Topoli, luego, a casa para descubrir qué vestido me pondría y luego de entrar en uno, recibo la llamada de la esposa de @tapeku, @flacajr yo pensé que me llamaba para decirme que es una lástima no habernos visto, pero que para la próxima lo hagamos… pero no! la llamada era entre sollozos diciéndome «Javier tuvo un accidente en moto, está mal, ¿podrías ir a la clínica?» así que con la misma velocidad me saqué el vestido y salí a ver a Javier… No podía creerlo, no habían pasado ni doce horas desde aquel abrazo y de repente Javier estaba en una camilla, lleno de heridas, golpes y dolores… verlo y hablar con él me tranquilizó, el resto sería esperar a que se tomen decisiones con respecto al tratamiento… en sus dolores él me mandaba al matrimonio, lo mismo Diana… solamente hasta que se decidió su cirugía luego de que el neurólogo examine a Javier y entre sus preguntas estén «quién es esta muchacha a mi lado» y Javier le responda «es la Niches, mi amiga, vive en Latacunga, Patután» yo me sentía tranquila para irme, bueno también me fui porque Javier no me dejó hacerle las suturas en la cara jeje.

Entrar en el vestido de nuevo, tacones, maquillaje, collar, perfume y salir al matrimonio, a compartir con los amigos, la familia… con la gran alegría de verme con personas a las que admiro y quiero mucho, con las que no siempre coincidimos, pero cuando la oportunidad se da, pues ahí están los abrazos acumulados.

Y así la noche pasaba…

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