Hoy desperté solamente pensando en una cosa: «viernes chiquito!» y la alegría de que falta poco para que termine la semana… laboral, obviamente.
El Dr. Itamar visitó Latacunga, por ende pasó a saludarnos en el subcentro, claro, justamente cuando yo estaba en mi media hora de almuerzo, así que ni pude saborear bien el plato fuerte y de regreso con Paulina al subcentro… nos tomó la lección, ahí es cuando quiso agarrarnos del talón de Aquiles, pero no pudo, creo jaja (no le digan!), sin embargo, lo mejor de todo fue mi momento de poca lucidez cuando se me ocurrió la maravillosa idea de quitarle la seriedad con un chiste… El doctor pregunta «¿por qué hay tantas moscas?», respondemos un poco de cosas, vuelve a preguntar «¿pero qué hay aquí para que haya tantas?» y a la doctora Niche se le ocurre la idea de responder «es por la dulzura de las del subcentro» JA! tenían que ver la cara de las autoridades alrededor del Jefe, todos estupefactos, esperando lo peor… pero… de repente el Doc Itamar no se aguanta la risa, y todos empiezan a sonreír jajaja… soy una bestia! lo sé!
Luego de algunas observaciones de parte del jefecito, y de aclararle yo por ahí otras, nos despedimos con un gran abrazo… de la alegría de verlo, me olvidé reclamarle que por su visita no disfruté mi almuerzo :)
En la noche tocaba ir al coliseo a ver basket, cumpleaños de Jorge Erazo, un compañero de las canchas, de ese sueño llamado basket, baloncesto, como quieran llamarle… y para colmo tenía partido… así que ahí estaba yo, como hace mucho tiempo, viendo desde las gradas los partidos, porque ya la medicina me puso de suplente en ese juego de la vida…
El coliseo me recuerda al «Ciudad de Loja», y me recuerda también a momentos en mi vida donde correr tras un balón me llenaba de alegría!
Play ball!!!
El cartel para el cumpleañero…
y la foto con el lojano, pana, compañero de equipo por muchos años y cumpleañero… GRAN PARTIDO Jorge!!! que alegría verte!




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