Desayuno de campeones, llámese ceviche, conchas asadas, bandera, guatita… a petición de los presentes… para tomar, limonada, Inca Cola o la siempre buena cerveza Club.
Hablar locuras mientras desayunamos, reírnos, sentir sueño y así concluir la primera etapa del día.
Horas después estaba en el Parque Metropolitano, conversando sobre la vida y los sueños con cirujano maravilla… que grato volver a verlo y poder hablar sobre aquellos temas de los que siempre aprendo.
El regreso a Latacunga tenía que ser temprano, así que luego de una visita pequeña al Mirador de Guápulo, luego de pensar en varias cosas y en sonreír por todas las bendiciones recibidas… era hora de tomar la Ecovía para regresar.
Que grato es compartir por horas con aquellos que te regalan alegría, paz, felicidad… y luego de eso poder descansar para prepararte para el siguiente día.
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