Todo el día ha sido tranquilo, sin embargo el cansancio se siente, porque he pasado haciendo números y matrices, para adelantar aquellos informes que tienen a todos los médicos rurales en etapa de sufrimiento y desesperación… al final de la rural.
Al llegar me sentí mal, me duele el pecho, fuerte! no como «si un elefante estuviera sobre el pecho» como se describe el dolor de infarto agudo de miocardio… pero duele… y duele respirar profundo. Así que he decidido descansar unas horas… pero el dolor sigue ahí…
Si para mañana continúa, tendré que hacer uso por primera vez de los servicios del IESS Latacunga.
pero… «primero muerta antes que perder la vida»!
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