Los pacientes han regresado en la cantidad usual. Mi primer enano, estaba tan enfermo que tuve que hacerle la referencia al hospital de Latacunga, por una neumonía grave que según su mamá es «desde ayer nomás que está así»… a veces solo tienes que respirar profundo para no dejarte decir cosas como «claro! y uno se pone así de mal en 24 horas!» ni modo, a la final solamente me dediqué a hacer mi trabajo y a sugerirle a la madre de mi enano que para la próxima vez, mejor no espere tanto, que esos casos se podrían tratar si trajeran a los niños antes.
El resto del día fue pesado, se me fueron volando las horas de la mañana… y de repente… llega Blanca con Francisco, mi viejito con la úlcera en la pierna, al que llevo curando durante todo este tiempo… El viernes pasado le dije «ya nos vemos el lunes, lo espero» y el bandido me responde «no, no , no de aquí vuelvo el martes!» le dije que bueno pero que vuelva. Así que hoy le digo «no me dijo que ya no me quería ver hoy, que mejor el martes» y me río mientras le doy palmadas en la espalda y le ayudo a subirse a la camilla… entonces me contesta «no ve que pues hoy me despierto soñando con usted pues!» ahí si que me reí la vida… bromeamos mucho! le tengo cariño a Francisco y a su hija Blanca… me alegran cuando los veo, reimos y conversamos…
Hoy después de acostar a Francisco en la camilla, Blanca me dice «Doctorita aquí le traje unas golosinas» y me entrega una bolsa grande… sin siquiera saber lo que era se me hizo churo el corazón, fue como volver a mi época de misión, cuando la gente llega y te regala con tanto cariño muchas cosas. La miro y la abrazo y le digo MUCHAS GRACIAS BLANQUITA no tenía que molestarse, y ella me responde «ahí están los capulíes para que se haga dulce y unos pancitos».
Tengo el corazón lleno! de alegría, de ese sentimiento que sale cuando te das cuenta que aquellas que haces en la vida, le dejan una huella a alguien… y aunque tu no te des cuenta… ese alguien siempre encuentra una forma de hacerte sentir que agradecen lo que haces por ellos aunque tu lo hagas desinteresadamente.
QUE GRAN DÍA tuve!!! a pesar del cansancio… Blanca y Francisco me enseñaron que ha valido la pena

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