Día 121 (01-06-2013) mi mano sujetando un bisturí

Eran las ocho de la mañana y mi teléfono empezó a sonar, me levanté de golpe, caminé unos pasos entonces sentí las horas entre tragos, risas y conversaciones de la noche y madrugada que habían pasado.

Quien llamaba era el mismísimo cirujano maravilla, para cuando me dijo «quieres ayudarme en dos cirugías?» obviamente yo ya poco más y estaba en la clínica! Después de todo siempre es un placer operar con el y ser parte de una cirugía.

Una hora después estaba en la Clínica Pichincha nuevamente como doctora! Llegó el doctor y me dijo que la primera cirugía era en otra clínica, así que nos fuimos a operar juntos…

No solo disfruto todo ese maravilloso protocolo que hay en cirugía, lavarte las manos y brazos, hacer espuma (lo que en los primeros años resulta difícil), entrar de retro y empujando las puertas, manteniendo los brazos en alto… Extiendes tu mano y alguien deposita una toalla estéril con la que te secas las manos y brazos, luego la lanzas… Después viene la bata que alguien te ayuda a colocar y otra persona te amarra, luego guantes… Solo entonces estás listo para empezar!

Eso pasó hoy… Pero con un gran plus! Un plus que haría de este día uno de los mejores días de este proceso!

La cirugía me apasiona y me enamora todos los días… Pero a pesar de eso mi miedo siempre ha sido «cómo será cuando tenga un bisturí en mi mano y tenga que hacer el corte?» y bueno… Ese era mi miedo hasta hoy… Porque de repente… Solo ocurrió! Cirujano maravilla puso el dedo en una parte del abdomen del paciente y me dijo «aquí cortas» y de repente tomé la jeringa, infiltré anestesia, me pasó el bisturí, lo sostuve con mi mano derecha, apoyé mi dedo meñique sobre la piel y corté! Y no sentí miedo y no me tembló la mano… Fue la primera vez que en mi vida tuve un bisturí en mi mano y fue para operar!!! Y se me caen las lagrimas de la felicidad! Y no logro sacar ese instante de mi mente! Y no lo sacaré de mi vida! Y toco el cielo con la yema de mis dedos y salto por las nubes y me veo haciendo esto el resto de mis días! Sosteniendo un bisturí en mi mano derecha y salvando vidas!

No puedo parar de llorar!!!

Y bueno luego de esa cirugía volvimos a la Pichincha para otra… Y mientras esperábamos, pues maravilla y yo hablábamos de la vida.

20130601-235313.jpg

Dos cirugías después, con dos pacientes distintos, con dos vidas distintas, con dos pronósticos distintos… Ahí estaba yo, asimilado todo… Disfrutando todo… Y soñando, soñando más y más!

Para la tarde salí con Jose! Para hablar de todo aquello que nos pasa en el tiempo que estamos lejos… Las horas nunca son suficientes! Pero ahí nos las arreglamos!

Soy feliz! Ha sido uno de los mejores días de mi vida entera!

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *