Los médicos trabajamos en equipo, esa es la realidad… No somos los mejores como equipo entre médicos, porque es una profesión que genera mucha envidia, egoísmo… Eso de hablar mal de los colegas para llevarte los pacientes, de hacerlos quedar mal frente a otros… esas cosas cochinas que se ven en la medicina. Sin embargo el equipo de un médico, es la enfermera o el enfermero y el equipo auxiliar de enfermería, hasta el pinche interno es parte del médico (así el médico nunca lo diga), ya si en ese equipo el médico quiere agregar y tomar en cuenta a sus colegas, llega a ser casi como un «dream team».
¿Qué pasa cuando en ese equipo algo falla?, pues pasa lo que nos pasa ahora en Patatús, que las cuatro doctoras y una de las enfermeras corren el riesgo de sanción, la ventaja es que podemos escoger, por lo menos las doctoras rurales… escoger entre la suspensión del año de medicatura rural o pagar el 10 % del sueldo… No es muy difícil adivinar cuál vamos a escoger!
¿La razón de la sanción? Pecar de ingenuas!
Hace meses, en junio, recibimos la notificación de parte del Área de Salud sobre un caso positivo de tuberculosis, un paciente adulto mayor, hospitalizado por varias enfermedades y además con tuberculosis, al mismo que en esas mismas malas condiciones enviaron a casa. Verbalmente se nos dijo «el paciente ha tomado dos dosis del esquema», así que para continuar con el mismo y como obliga uno de los componentes del programa DOTS (Directly Observed Therapy – Short Course), la medicación se entrega personalmente al paciente, por cinco días (lunes-viernes), hasta terminar el tratamiento completo. Continuando con el caso, el señor falleció a los pocos días de estar en casa, por lo que la medicación contra tuberculosis sobraba, días después confirmamos otro caso de tuberculosis, así que se nos sugirió usar la medicación que ya existía y prescribir en una receta el resto de dosis que faltaban para completar el tratamiento de nuestro nuevo paciente.
Todo hasta ahí va perfecto, ¿dónde empieza el lío? en que al momento de que la persona del Área de Salud entrega la medicación, no sabemos si la entregó completa y no lo sabemos porque nuestra enfermera confió en que las dosis estaban completas, por ende no contó la medicación recibida ni mucho menos la registró en algún documento. Los días han pasado, las cuatro doctoras hemos ido diariamente a entregar la medicación al paciente, hasta que la semana pasada una de ellas se percató que faltaban pastillas para completar el tratamiento, ella (como cualquiera de nosotras hubiese hecho) fue al Área a pedir el resto de pastillas, sorprendentemente le hicieron problema, nos habían tildado de irresponsables, de que no hacemos las cosas bien, hasta poniendo en duda nuestro desempeño como médicos rurales. A la final le entregaron las pastillas faltantes… pero ese solamente sería el inicio del problema.
Hoy, la noticia por parte de nuestra jefa de la unidad operativa fue «nos van a sancionar, ellos hace un mes atrás sabían que faltaban pastillas para el paciente y estaban esperando que pasemos por la situación de ir a pedirlas para caernos»… y eso están haciendo… nos han caído! De parte del Área dicen que habían pastillas en la casa del paciente, lo que es prohibido porque no pueden quedarse pastillas ni entregarlas antes, nuestro deber es vigilar que los pacientes toman la medicación, no hay pruebas de la existencia de esas pastillas en la casa del paciente… pero es la palabra de los duros contra la de las médicos rurales.
A la final, la sanción nos caerá! eso es evidente, nos dirán todo aquello que ya han venido diciendo, nos harán pedazos en la reunión de Área frente a todos (clásico), nos dirán que todos somos responsables de todo… y nuestro paciente al que seguimos entregándole las pastillas, seguirá tan bien como ha ido, porque ya tiene baciloscopía negativa, por ende continuaremos la segunda fase del tratamiento con la plena seguridad que las cosas seguirán mejorando… pero…
… pero igual somos ingenuas… y pagamos la ingenuidad. Todos los días se aprende algo, no siempre de la mejor forma… pero se aprende y ese aprendizaje se comparte y evita que otros caigan en lo que tu caíste.
Mañana será otro día…
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