Me bajé del bus y el frío de Latacunga me rompía los huesos… tomé un taxi rumbo al hotel, estaba feliz, llena de energías, de alegría…
Poco me duró, porque no bastando con la novedad de que el viernes me di cuenta que los horarios de salida no siempre se cumplen, resulta que el fin de semana las vacunas se han quedado en los termos y no en la refrigeradora… así que se me fueron las buenas energías a los mismísimos termos de vacunas.
Llegué al subcentro y claro tenía aún el pendiente de la salida sin firma del permiso el día viernes, sumándole el problema de las vacunas… y encontrarme con eso de que cuando eres jefa, no siempre te quieren, por ende ni te transmiten buena energía ni mucho menos te ayudan con la actitud. Así que de entrada, problema porque «ya vamos a hacer el permiso», cuando en realidad lo que intento es hacer que las cosas se cumplan, se lleven de la manera correcta para evitarnos problemas todos, la actitud de cómo se dan las cosas. Es cuestión de compromiso, no de obligación! de verdad que me enoja eso de ir por la vida haciendo lo que se quiere sin pensar en el resto… y me agota, porque me roba energías… y yo que vine cargada de tantas desde casa.
El tema de las vacunas fue dejarlas en los termos hasta recibir una orden por parte de las personas del Área de Salud, por mi parte solicité a la responsable de las mismas que me indique nombre de las vacunas, número de frascos, lotes de todas las vacunas que se quedaron un hermoso fin de semana reposando en los termos. La finalidad de esto que a pesar de que me permitió recibir las mejores muecas de algunas personas, es quitarle responsabilidad al resto del personal y sobre todo no arriesgarnos a que si esas vacunas no sirven, tampoco ponérselas a los niños que llegan al subcentro para completar esquemas de vacunación.
Luego nos dijeron que «si las vacunas están en el termo, duran 72 horas» así que por ahora todo quedaba en una irresponsabilidad. pero sin ningún tipo de consecuencia… creo.
Creo que he tenido días difíciles en el subcentro… pero bueno… seguimos
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