Volví al subcentro, esta es mi semana de extramural, sin embargo una de mis compañeras, Mayra, que es nueva médico rural, tenía la GRAN oportunidad de pertenecer a las jornadas de Operación Sonrisa, así que una de las dos doctoras que debíamos ir a comunidad tenía que hacer consulta, Gabby se quedó hoy en eso, yo salí con Moni a comunidad.
Brazales es un sitio que en la consulta escucho mucho, pregunto ¿por qué sector vive?, me responden «Brazales»… pues solamente hasta hoy, supe todo aquello que les demanda a mis pacientes, llegar desde ahí hasta el subcentro.
Un bus desde Patután hasta la Universidad Técnica de Cotopaxi, esperar a que pase el bus que llega hasta Tilipulo que pasa por la entrada a Brazales y cuyo recorrido es cada media hora, subir al bus que POR FIN LLEGÓ! de repente preguntarle al conductor «¿esta es la entrada a Brazales?», responde que es «más arriba», después de unos minutos el bus se detiene y ahí estaba la famosa entrada a Brazales, mientras bajábamos el ayudante del chofer entre risas nos dice «de aquí, caminan tres cuadras y llegan»… y la verdad es que no fueron 3 cuadras y el camino no era de esos hermosos, de hecho salimos rubias de tanto polvo, sin embargo, si algo me gusta de caminar es que el trayecto te permite conocer a la persona que te acompaña…
Hoy a parte de ver a Marjorie que era la nena a la que teníamos que ir a visitar por haber sido mordida por un perro, pues también conocí a Moni, la enfermera que lleva meses trabajando con nosotros y con quien no ha habido la oportunidad de conversar mucho, hasta hoy.
Con todo lo que aprendí los días previos, hoy llegaba a Brazales con la idea de buscar todo aquello que se puede hacer… y también me encontré unos angelitos jugando entre bloques y polvo…

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