Para iniciar el día, mi intención era hablar con mi compañera rural sobre el problema del día anterior por el que había sentido enojo e incomodidad. Así que antes de que empecemos la atención, entré a su consultorio y conversamos, que chévere es poder hablar con alguien que tiene disposición de escuchar y de arreglar malos entendidos sin resentimientos ni orgullos, alguien con quien se llegue a acuerdos y por ende trabajar bien en equipo.
En general el día de hoy fue cansado, a un punto que a las cuatro de la tarde cuando no había pacientes, me quedé dormida como año viejo sobre en escritorio… Me desperté cuando llegó el siguiente paciente y la emergencia clásica de cuatro y veinte de la tarde.
Llegué a casa y el cansancio me ganaba a un punto de que me he quedado dormida por horas… Y a pesar de el cansancio, hoy también ha sido un feliz 26 de junio!
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