Categoría: Ecuador

  • Día 57 (29-03-2013) Cada minuto cuenta cuando uno vuelve a casa

    Amanecer en Loxa ya es un gran regalo, el bus llegó más tarde de lo usual porque Mr. Busero se perdió en Ambato y nos hizo recorrer la «tierra de las flores y las frutas» por una hora y más… ni modo, solo tocaba esperar a llegar… y en efecto llegué y ya todo me parecía bien.

    El primero en recibirme como siempre es Piccolito, luego salen mis papis a darme los abrazos acumulados. Hoy dejé mis maletas en mi cuarto y me fui a seguir durmiendo con ellos más tiempo, cada minuto cuenta cuando uno vuelve a casa.

    Me he pasado el día con mis papis, la abuelita y Picco, no he necesitado salir, he preferido estar en casa (aunque si me dieron ganas de ir al estadio), la abuelita consentidora filtró café para que la nieta tome con un buen pan y mientras lo hacía me reprendía diciendo «parece que no comes o es que no te enseñas allá donde estás, estás tan flaca que me da pena» y bueno, es la abuela no se puede preocupar menos.

    Hoy no hubo fanesca en casa, lo que me apena, pero papito hizo un delicioso sudado de mariscos que le quedó PAPELITO! hoy José Fernando no estaba en el almuerzo y extrañé ese momento en el que se para para freírse un huevo porque no le gustan los mariscos. La casa se siente grande sin los hermanos… no me imagino lo que sentirán mis padres cuando se nos terminan las vacaciones y volvemos a las ciudades donde estamos actualmente.

    Mañana será otro día y será otro día en Loxa  ❤

  • Día 55 (27-03-2013) Los dolores que se convierten en heridas en la piel

    La atención de hoy fue de menos gente, porque teníamos programado el repaso del simulacro para el día de mañana con los niños de la escuela.  La consulta de hoy fue bastante buena, hasta que llegó un chico que se había cortado los brazos con un estilete porque uno de sus compañeros lo empezó a molestar. Una vez que te llega algo así, te das cuenta que esto no se ve solamente en las películas ni en las noticias de otros países, sino en el colegio de unas cuadras de distancia, ¿qué decir?, ¿cómo reaccionar?, ¿qué hacer?… todas esas palabras se me pasaban por la mente mientras le descubría las heridas al chico de 14 años con problemas par hablar por el miedo y porque también es un tanto tartamudo.

    La primera vez que vi cortarse a alguien, fue a mi hermano menor, hoy me fue inevitable pensar en él mientras veía a mi paciente, quería entender la razón por la que lo hizo, su dolor, su enojo, ¿qué pasará por su mente mientras corta su piel?. Lo miré y le dije, que teníamos que conversar y que me cuente como se dieron las cosas.

    Entre su tartamudeo me contaba que su compañero se le burla y lo llama loco, lo molesta tanto que esta es la segunda vez que llega a lastimarse.

    Le limpiamos las heridas de la piel, porque definitivamente las del alma… esas no me enseñaron cómo curarlas. Le pedí que vuelva el martes de la siguiente semana, le pedí al inspector que lleve también al otro chico para conversar con él… si me preguntan qué les voy a decir a cada uno, pues no lo se, pero lo sabré para ese día.

    El cansancio me ganaba esta tarde cuando salí del subcentro, en el bus pensé en que sería una buena idea comprarles algo a los chicos del colegio que mañana serán actores del video del simulacro, así que pasé a comprarles un pequeño refrigerio como muestra de agradecimiento por su ayuda.

    Para cuando llegué al hotel, minutos después daba una Vuelta por el universo alto cada vez MÁS ALTO! soy llorona, lloro por aquellas cosas que para el mundo entero son simples o sin sentido… y no me sorprende, soy de otro planeta!

    Hoy he sentido que llevo alas más grandes… y he volado más alto! y no bastando eso, el lunes tengo vacación porque es el día de la provincia de Cotopaxi, así que me quedo un día más en Loxa.

  • Día 54 (26-03-2013) «Estimada Denisse»

    Con esas dos palabras empezaba el mail que hoy me alegraría y cambiaría el día

    20130326-231428.jpg

    Tuve que dejar de lado la respuesta al mail de mi gran maestro porque tenía mucho que hacer hoy, entre atender pacientes y repasar el simulacro con los chicos del colegio.

    En la tarde me tocó ejercer el título de jefa que nunca me busqué pero que era necesario poner en práctica hoy porque hay momentos en los que en el subcentro de Patatús hay todo menos trabajo en equipo.

    De regreso a casa pensaba en la respuesta al mail de mi maestro, de verdad no podía contestarle sin pensar en el sinnúmero de momentos que compartí con el Doc Fredy, de las risas, los consejos y los momentos feos que siempre eran los académicos y estaban relacionados con las pruebas.

    Aquí lo que por fin logré contestarle:

    Doctor Fredy, en primer lugar quiero decirle que su Mail me llenó de alegría el día entero! Me llena de orgullo que uno de mis maestros porque usted fue un maestro, no solamente un profesor, me pregunte aquello que me faltó aprender o en qué podría mejorar.

    La verdad cuando me habla de neuroanatomía lo primero que me acuerdo son los dibujos y maquetas que me envió a hacer jajaja! Esa rama de la anatomía es bastante fea, sin embargo creo que lo que más se me dificultó fue:

    1. El origen de los pares craneales, si son motores, mixtos o sensitivos.
    2. Las regiones del cerebro, de qué se encargan. Eso fue más para cuando ya estaba en el internado porque veía pacientes con ECV y dependiendo de las lesiones me preguntaban dónde fue el sangrado y pues me era súper complicado reconocer.
    3. Creo sería más fácil si se uniera la clase de anatomía con algún caso, entonces se da la parte anatómica y luego se habla de un paciente cualquiera con lesiones especificas en una parte del encéfalo, entonces los alumnos aportan en dónde creen que es y por qué? Creo que eso seria más dinámico y más fácil de entender
    4. Había una parte en la que se veían los cortes del encéfalo y se observaban los núcleos y los nervios, creo que eran seis cortes… Creo que eso fue lo más difícil de aprender y como se dará cuenta ya no me acuerdo.

    Tengo grandes, INMENSOS recuerdos de su docencia Doctor Fredy y mucho más de las lecciones que me dio como persona y médico y un ser humano tan admirable como lo es… Recuerdo aquella vez en el anfiteatro cuando le pregunté «le gusta ser profesor?» y me respondió que hay algo que no cambiaría nunca «los ojos llenos de brillo y de ilusión con los que entran a su primera clase, Denisse, nada, ningún sueldo le gana a esos ojitos», una tarde asustada le pregunté si alguna vez pensó en retirarse de medicina, se rió y me dijo «hasta el día en que me gradué»… Meses después le dije «Doctor, mi miedo es si un paciente se muere, cómo me voy a enfrentar a eso? Cómo voy a poder seguir?» y me miró a los ojos y respondió: Denisse hay dos cosas, si usted hizo todo lo que debía hacer por ese paciente, si nada se quedó sin hacer, no tiene por qué preocuparse, pero si ese paciente se murió porque usted no supo que hacer porque nunca leyó ni puso atención en clase o no estudió, entonces eso será un peso encima»

    Hace años le envié un mensaje por el día del médico y usted me envió como respuesta que hay quienes no necesitan de un título para ya sentirse médicos (yo tenía en ese tiempo problemas académicos con la U). Hoy me alegra inmensamente decirle que le escribo desde Latacunga donde estoy haciendo mi medicatura rural, llevo dos meses acá y soy feliz haciendo lo que hago! Y le agradezco inmensamente por TODO lo que me enseñó, por las clases, por los consejos, las risas, por el ser humano que es, ya para que vea lo agradecida que estoy hasta le agradezco por hacerme dibujar esos dibujos horribles del libro de Rouviere y que yo llorando le pedía que no me haga dibujar.

    Llevo todas sus enseñanzas conmigo Doctor Fredy! Usted me ayudó mucho para ser mejor profesional y ser humano. Ojalá pronto coincidamos de nuevo por la vida! Sería un gran placer saludarlo ya como su colega.

    Un abrazo inmenso Doctor! Lo mejor para usted siempre!

  • Día 52 (24-03-2013) «La visita inesperada»

    Domingo rima con perezación! pero hoy me levanté temprano para ver un reportaje que le hicieron a una «conocida presentadora lojana» osea mi amiga @Maguburneo. El reportaje hablaba sobre su trauma luego de un accidente que le marcó la vida y que nos asustó a muchos, recuerdo haberme enterado de su hospitalización cuando hacía mi viaje a Quito para empezar mi año de internado. Ahora está bien, creo que el accidente le dejó flojos unos tornillos porque la pobre anda más ocurrida que antes, pero igual la quiero y mucho!.

    Luego recibiría la sorpresa de un mensaje en facebook, hace varios días que me entró la nostalgia y el extrañamiento por uno de los mejores amigos que he hecho en la vida, a pesar de la diferencia de años, de las vidas distintas que hemos tenido… él ha sido un pilar fundamental en casi un año que lo conozco. El cirujano maravilla ha sido de los mejores consejeros que he encontrado en este tiempo, me ha escuchado, me ha consolado, me ha hecho reír y también me ha dado mi dosis de putoterapia… pero ahí está siempre, como los amigos leales.

    El miércoles y jueves lo extrañé tanto, me hacía falta el helado de Salcedo con la terapia clásica, o el desayuno con tigrillo y terapia… o cualquier excusa para hablar de la vida… Sin embargo hoy entre contarle por mensajes mis tristezas, decidió venir para almorzar y conversar y luego de una hora, irse.

    La vida, los problemas, las alegrías, todo en medio de un plato de chugchucaras… Igualados los cuadernos y luego de un gran y sincero abrazo, literalmente como yo digo «prendió la moto y se fue».

    GRACIAS por venir, por los consejos, el apoyo y los abrazos!

    20130324-233719.jpg

  • Día 49 (21-03-2013) La ternura en las capacidades especiales

    Llevaba días pensando en que hace rato no sentía comodidad o alegría mientras realizaba la consulta, las bromas eran menos con los pacientes, la sonrisa de la Dra. Niche no se veía cada vez que la puerta se abría… y eso me dejaba un poco insatisfecha al final del día.

    Pero hoy, volví a sentir como cuando me senté en la silla de mi consultorio el primer día. Quizás fue porque al empezar el día no hubo round con alguien, ni malos entendidos, ni gente enojada. Así que desde el inicio de la consulta médica, me sentí como soy y así mismo traté a mis pacientes, nos hicimos bromas, nos reímos…

    Lo mejor de todo fue la llegada de Marlon, un niño de 9 años con capacidades especiales. Desde que llegó ya nos regalamos sonrisas, me mira y me sonríe como si nos conociéramos hace años, cuando en realidad nos hemos visto con hoy 3 veces. El momento más hermoso fue cuando me miró del otro lado del escritorio y de repente se pone de pie, viene a mi lado y me deja cargarlo sobre mis piernas… mientras yo hacía su receta y llenaba las hojas de su historia clínica le di una libreta y unos esferos, pero Marlon prefirió el corrector y el resaltador. ¿Que mundo tendrá Marlon? ¿será más tierno de lo que él es?, ¿»colecciona mariposas»?.

    Marlon hizo de mi día, un día perfecto! porque su vida me toca en lo más profundo de mi ser, porque cuando me mira sonríe como si de verdad lograra saber quien soy, porque me abraza, porque no tiene miedo, porque sonríe, porque aprende todos los días a vivir en un mundo que nadie diseñó para él, pero que él si logra diseñarlo a su manera.

    Hoy se celebró el Día Mundial del Sindrome de Down y recuerdo con inmenso cariño y admiración a aquellos cuya vida ha sido tocada por este cromosoma adicional, porque mientras muchos sienten pena, ellos sienten la bendición de ver un ángel todos los días…

    Aquí la foto con Miguicho! mi enano hermoso del Baca Ortíz que se pasó la mayor parte de su hospitalización chupándose el oxígeno, que en lugar de llenarle los pulmones, le llenaba de aire la pancita.

    miguel