Categoría: Ecuador

  • Día 45 (17-03-2013) Entre fiebre y rinorrea

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    Ayer yo estaba entre unos amigos que se encontraban un poco congestionados. Resulta que a estas alturas de mi vida y a un poco más de una hora para mi viaje de regreso a Latacunga, estoy que no me aguanto el malestar, la congestión y la fiebre. Como buena doctora, desde la mañana he estado tomando medicación, pero aun estoy maluca. De Latacunga vine mal de la panza y de Loxa regreso enferma pero con mocos y fiebre.

    Han sido días hermosos en casa, con encuentros de gente a la que adoro, que me ha hecho feliz, que me llena de alegrías y con quienes colecciono historias.

    Pero la maleta está hecha y el deber y mis sueños me esperan, por ahora me esperan en Latacunga porque los sueños más grandes están sembrados aquí, en la «casita de mis padres mi amor» mis más grandes sueños y anhelos, se encuentran en mi «orillas del Zamora»

  • Día 44 (16-03-2013) MI VIDA ESTÁ EN LOXA!!!

    Chuchaqui! Así empecé mi día, pero feliz! #McDreamy me decía «cuando te gradúes, tienes que hacer como yo, una semana nadar en alcohol» y no es que he cumplido con lo que me aconsejó pero si he festejado y bien!

    Estar en Loxa y en casa siempre ha sido maravilloso, pero poder disfrutar de los buenos amigos tiene un gran plus.

    Estos días han sido llenos de risas, abrazos, canciones, de brindis. Estoy feliz! Feliz en casa, feliz en Loxa, feliz aquí…

    La vida está en Loxa!!! MI VIDA ESTÁ EN LOXA!!!

  • Día 43 (15-03-2013) DOCTOR!

    Sin palabras!!! Uno de los días más esperados de mi vida! Mi incorporación como médico!

    La nostalgia de la ausencia de mi abuelo, la ocurrencia de usar en lugar de vestido, una camiseta… Y las lágrimas mientras me entregan el título y canto el «Himno de Loja»

    El resto… En fotos!

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  • Día 42 (14-03-2013) La empatía y el respeto

    Un joven entra al consultorio nervioso, intranquilo y solo… Le pido que se siente y me cuente el motivo de su consulta. Así empezó todo, todo lo que hasta esta noche me da vueltas en la mente con respecto a una realidad que existe y que se intenta tapar por todos los medios posibles.

    Mi paciente es homosexual y la primera vez que tuvo relaciones sexuales con otro hombre fue con un «señor viejo» (lo hizo por dinero) y luego con su «novio».

    Para llegar a saber esto… Tuve que mirarlo fijamente a los ojos y en medio de su nerviosismo hacerle saber que soy su médico y necesito saber la verdad para poder ayudarlo. El tiempo seguía pasando y los 15 minutos que te pide el ministerio que dediques a cada paciente, pues con este chico me habían simplemente llevado a saber que algo le preocupa y que tiene que ver con su conducta sexual.

    Tantas cosas se me pasaban por la mente, ninguna para juzgarlo sino para conocer eso que lleva escondiendo y que a el lo hace tan feliz y que otros… Simplemente no entenderían.

    Le dije «talvez tienes preguntas que crees que yo podría responderte?» y entonces hablamos de infecciones de transmisión sexual, cybersex, su miedo por lo que le dirán cuando un día decida salir de esta cárcel que lo encierra, de lo difícil que es explicarle a su hermana menor (14 años) el por qué «es raro».

    Para cuando llegó el momento de examinarlo, la vergüenza hizo de nuevo su acto de presencia, entonces volví a decirle que soy medico y que necesitaba examinarlo para saber lo que deberíamos hacer.

    Creo que media hora nos dedicamos juntos, el a descargar su peso y yo a conocerme en un aspecto diferente de mi vida, en una realidad distinta.

    Hoy recordé mis clases con el Dr. Joseph McDermott (uno de los mejores maestros de mi vida) cuando nos daba infecciones de transmisión sexual nos decía «no eres juez, eres médico! No asumas, pregunta!» y de hecho nos decía «qué te importa a tí con quien lo hace? Tu haz tu trabajo!»

    Antes de salir de mi consultorio le dije «cuando vayas al hospital, te harán las mismas preguntas, vas a tener que decirles lo que me has dicho a mi… Y si te empiezan a juzgar, si se niegan a atenderte, si te hacen sentir mal… Porque sabes que puede pasar… DENÚNCIALOS! Porque nadie en la vida puede juzgar la persona que eres!». Me miró, sonrió y se fue.

    He pensado en el todo el día… No solamente por la carga que lleva encima, sino que hoy me enseñó mucho más que un caso clínico… Hoy me enseñó más de esta vida, de este mundo… Hoy me enseñó respeto, empatía… Vida!

    Lo respeto! Porque vive una vida mientras empuja su propia «piedra de Sísifo», porque tiene alegrías y penas, porque también llora en las noches, porque tiene sueños como ser ingeniero comercial, porque sabe que no será padre, porque mientras todos o casi todos pueden gritar su amor al mundo… El lo susurra detrás de muros…

    Aquí «mujer contra mujer» de José María Cano cantada por Ana Torroja y Martha Sánchez… Aplica!

    (Gracias a Santiago García @SantiagoAGarcia por la corrección)

    Nada tienen de especial
    dos mujeres que se dan la mano
    el matiz viene después
    cuando lo hacen por debajo del mantel.

    Luego a solas sin nada que perder
    tras las manos va el resto de la piel
    un amor por ocultar
    y aunque en cueros no hay donde esconderlo
    lo disfrazan de amistad
    cuando sale a pasear por la ciudad.

    Una opina que aquello no está bien
    la otra opina que qué se le va a hacer
    y lo que opinen los demás está demás.

    Quien detiene palomas al vuelo
    volando a ras del suelo
    mujer contra mujer.

    No estoy yo por la labor
    de tirarles la primera piedra
    si equivoco la ocasión
    y las hallo labio a labio en el salón
    ni siquiera me atrevería a toser
    si no gusto ya sé lo que hay que hacer
    que con mis piedras hacen ellas su pared.

    Quien detiene palomas al vuelo
    volando a ras de suelo

  • Día 40 (12-03-2013) Eso de sentirse robot a veces

    El malestar fue el mejor despertador hoy, la panza duele hasta esta ahora, aunque no me puedo quejar, por lo menos me ha permitido mantener algo de alimento dentro. Y claro, el tratamiento en estos casos es el mismo que intento siempre explicarle a mis pacientes para que no se automediquen antibióticos ni antiespasmódicos… HIDRATACIÓN! así que en eso me pasé el día, en eso y entre las labores cotidianas.

    Las primeras horas de la mañana las iba a dedicar al tamizaje visual que tan urgentemente nos piden y que a última hora nos informan. Entonces empieza la aventura, cuando tienes una fila de pacientes que esperan desde las cinco de la mañana para que les des un turno y cuando les dices «hoy la atención va a empezar desde las diez de la mañana porque iré a la escuela a ver a los niños; por lo tanto los turnos también serán menos» ya la cosa se pone seria. Los turnos se terminaron y una señora gritó «¿y si se muere el paciente?» chuta no es por nada pero a ratos creo que en los bolsillos encuentro algo de paciencia. Las emergencias siempre se cubren SIEMPRE, pero hay cosas que tus pacientes no entienden, talvez nunca lo hagan. Le dije a la señora que disculpe y subí a mi consultorio a recoger mis cosas, de repente escucho afuera a la misma señora diciendo «es que la gente se muere, a nadie le importa!» y un poco de cosas más, cuando salí del consultorio estaba enojada, la miré y le dije «¿cuál es su nombre? me responde «Gladys» entonces Gladys recibió una hermosa y muy educada charla de cortas palabras con respecto al respeto y el orden en el Subcentro. Otra vez para orgullo de mis padres, no perdí las buenas costumbres ni la educación.

    Llegar a la escuela y que los niños empiecen a gritar «NOOOOOOO!!! ya vienen las vacunas!!!» es realmente épico jajaja, me acuerdo y me muero de risa. Ya cuando no te ven ni con el termo ni torundas ni nada, saben que no hay vacunas; fui haciendo el tamizaje mientras observaba lo que una escuela fiscal es… a pesar de la tristeza que puede ocasionarte esa realidad, ese ambiente, ese mundo… miras la esperanza en los ojos de cada niño que aprende ahí.

    A las diez treinta ya estuve en el subcentro atendiendo a pacientes y ZAS! que llega la inspección de la Dirección de Salud, revisan historias, si las hojas están llenas, si falta algo, si esta todo en orden… y mientras ellos pasan viendo tus errores, tu sigues viendo a tus pacientes. A ratos mientras hago a la velocidad de un rayo la atención, las recetas, los formularios pienso en lo triste que es no poder dedicarle el tiempo que merecen a mis pacientes, se siente fatal, me siento un robot, insensible, una máquina de llenar papeles y dar medicamentos… por lo menos intento hacerles bromas mientras hago el papeleo! eso nos ayuda en algo, a mis pacientes y a mí.

    Todos los días aprendo algo, todos los días!!! inmagínense lo que he aprendido en estos 40 días! se pasa rápido el tiempo no?

    Pero no todos los días una niña patea mi mano mientras toco la panza de su madre…!!! no todos los días sientes el milagro de la vida… tan… pero tan cerca!

    pancita