Autor: niches13

  • Día 90 (01-05-2013) mayo ha llegado

    Cuando estaba en el internado alguien me dijo alguna vez que «el internado o la rural son los años en los que se enferma alguien en casa o se te muere alguien… y tu no puedes estar ahí» y pues cuando terminé el internado dije «me salvé» pero hoy… estoy en un bus (el primero que encontré) haciendo una carrera contra la muerte, esperando ganarle y poder encontrar aún viva a mi abuela en Loxa… porque hoy se que talvez su corazón se canse de latir tan rápido como empezó a hacerlo hace horas…

    Mayo ha llegado! Definitivamente hace años mayo no me gusta

  • Día 89 (30-04-2013)

    La programación hoy era distinta, porque en la tarde iba a hacer visita domiciliaria a dos pacientes que son beneficiarios de la Fundación Manuela Espejo, era la primera vez que yo los iba a conocer, así que no sabía la realidad con la que me encontraría.

    Primero teníamos que ir a dejar informes en el Área de Salud, así que apresuramos el paso para llegar a tiempo y poder entregar los pendientes, sacar permisos, luego tomar un bus que nos lleve cerca del barrio donde teníamos que hacer la visita.

    Así que empezamos a caminar… subimos una cuesta, un camino irregular y lleno de tierra, pero llegamos a la primera casa, mi sorpresa fue ver esto:

    20130430-212241.jpg

     

    Esta «Manuela Espejo» ha cambiado la vida de mucha gente… de MUCHA GENTE… y así estés a favor o en contra del gobierno, hay cosas que no se pueden ignorar.

    Al entrar ahí estaba Alex acostado en un colchón escuchando música, Alex es un niño con Síndrome de Down y ceguera, que hace algún tiempo recibe beneficios del bono Joaquín Gallegos Lara con los que su madre paga rehabilitación, pañales y aquellas cosas que necesita para su buen cuidado. Fui muy cuidadosa al acercarme a saludarlo, porque nunca sabes cómo reaccionan estos angelitos ante una persona nueva… pero me fue bien, hasta reímos un rato.

    Luego metros más allá estaba la casa de mi otra paciente, pero la realidad era otra, un cuarto pequeño con dos camas, ella acostada en una, a un metro de distancia estaba la cocina con unas ollas, un microondas… era todo en un cuarto… y ahí estaba Rosa, mi paciente que con apenas 67 años no logra moverse de la cama.

    Dos vidas distintas a pocos pasos de distancia… y yo en medio de todo eso intentando hacerles menos difícil su día a día.

  • Día 88 (29-04-2013) «Doc, otra emergencia»

    Lunes de «mucha gente» eso es un clásico, pero hoy tenía que pasar por el área de salud antes de ir a Patatús, así que al llegar, entre risas y comentarios con las personas que trabajan ahí, me di cuenta que una compañera de la rural ya está por terminar su año, entonces veía esa emoción que trasmitía al contar que ya mismo se acaba la rural y que claro, luego le tocará buscar trabajo y seguir la vida… pero esa emoción de la Steffy es inexplicable.

    Luego, recorrer el camino de siempre hasta subir al bus, donde el señor portero siempre tiene la mano extendida, no para ayudarte a subir, sino para que subas como subas le pagues el pasaje. Llegar al subcentro y encontrar mucha gente esperándote, un señor hasta miró el reloj para saber cuánto tiempo me demoré en llegar… saludé con mis compañeros de trabajo y empecé…

    Poco a poco empiezo a reconocer los rostros… las madres, los padres, los niños…

    Hace un mes aproximadamente comenté sobre el caso de un paciente que llegó a una curación por una «dehiscencia de suturas» y los comentarios de algunos profesionales de la salud que criticaron mi actuación con respecto a no suturar nuevamente esa herida sino a dejarla cerrar por tercera intención… pues bueno… hoy llegó al consultorio, golpeó la puerta, entró y me dice «doctorita, le traje unos choclitos» y yo me quedo sorprendida con una sonrisota de oreja a oreja, no porque me gusten los choclos (que me encantan) sino por esos gestos de la gente que me dejan sin palabras, sale del cuarto y en un minuto entra de nuevo con una funda, yo no sabía cómo agradecerle, le pregunto de su herida en la panza y me dice «razón tenía doctorita, mire como se va cerrando poco a poco» y efectivamente, la herida sigue en ese proceso, obviamente la parte estética no es como usualmente uno imagina la cicatrización de una herida, pero en este caso lo importante es que no haya complicaciones. Me extiende la mano y se va diciéndome «ya cuando tenga más choclitos, ya le he de traer»

    Yo, absurdamente intento explicarme cómo es que la gente que nunca antes te ha visto, puede darte más que aquella con la que has pasado gran parte de tu vida… y no me refiero a los panes, capulíes, manzanas, choclos que he recibido… sino a lo esencial, a eso de lo que habla el rubio, a eso que es invisible a los ojos y que yo siento todos los días con personas que piensan que soy «la gringuita que ha llegado» porque ni siquiera me creen que soy de Loxa, sino que creen que vengo del extranjero «porque soy grandota y hablo raro»… esos que todos los días me sonríen sin conocerme, me extienden la mano, me piden que no me vaya, me preguntan si me «enseño» en esta ciudad… Todos y cada uno de ellos, me dan aquello que es lo más hermoso que me ha regalado esta profesión, ellos me dan la oportunidad de sonreír y disfrutar la vida… su vida

    20130429-231509.jpg

     

    Y mientras todo esto pasaba hoy… la puerta de mi consultorio se abrió como diez veces y la misma frase sonaba «Doc, otra emergencia», entonces haces un stop a todo y sales a ver qué es lo que sucede… entonces me encuentro golpes, fiebres, deshidrataciones… tomamos decisiones y regreso al consultorio con el resto de pacientes que me esperan.

  • Día 87 (28-04-2013) GRACIAS BARCELONA!

    Se acerca el nuevo mes y con eso los informes para entregar en el área de salud, así que desde ayer he estado haciendo los registros de partes diarios en el rdacca, por lo que pinta la noche, parece que hoy termino todos hasta el viernes, lo que me permitiría hacer el resto diariamente.

    Salí del cuarto solamente para almorzar, así que obviamente me puse la camiseta de mi Barce para lucirla bajo el radiante sol que nos acompañó hoy en Latacunga.

    De regreso venía pensando en los recuerdos que tengo de esta ciudad, los de antes de mi año de rural y los de estos tres meses… Para cuando llegué a casa el dueño ya me hizo bromas por mi camiseta, luego ya me llamó para apostar (casi nunca apuesto) excepto con cirujano maravilla y aun tengo pendiente pagarle la apuesta.

    El partido empezó y pintaba bien para los dos lados… Hasta que vino el primer gol ahí si locura total! Salté, grité, aplaudí… Parecía loquita jaja, cuando eso pasa en Loxa, mi perro Picco se asusta y me ladra jajaja… Llega el segundo gol y por ende la segunda ronda de gritos y saltos, así que el dueño de casa me llama para decirme que «según los gritos parece que están ganando» y yo no entraba de la felicidad… El tercer gol lo hizo Nahuelpan que me parecer un paquete, lo que me pareció chévere fue el respeto que mostró a su ex equipo al no festejar el gol y en todo caso mejor que no festejó porque de ley el muy bobazo se sacaba la camiseta…

    Ya luego vinieron las intensidades en las redes sociales… Ahí es cuando me amargan… Así que he decidido callar porque me caen mal los morelios y mucho más los agresivos…

    A la final BARCELONA me hizo el domingo… Y por eso GRACIAS BARCELONA!

    Y a pesar de la alegría que siento… Llevo encima el peso de la tristeza de estar lejos de la abuela en este momento tan inesperado y difícil…

  • Día 86 (27-04-2013)

    Desde hoy mi intención fue hacer todo aquello pendiente con respecto a los partes diarios del famoso «rdacca» del ministerio de salud, sin embargo la pereza hace lo suyo así que me pasé unas cuantas horas dándole vueltas a todo menos a los partes diarios.

    Decidí salir a almorzar y luego de eso empezar… Pero el ceviche mixto de camarón y concha me dejó noqueada, así que a darse vueltas en las cobijas hasta que el ánimo vuelva.

    Un par de horas después decidí empezar… Y en eso he estado…

    Hace una hora aproximadamente he hablado con mi mami y me ha dado una noticia que me mantiene en réplica después del temblor, la abuela tiene algo maligno en su tiroides, y claro lo maligno siempre rima con Ca, así que tengo el alma desconchinflada porque ser médico te muestra ese mundo que no todos conocen, pero ser médico y saber todo aquello que se le viene a la abuela… Y pensar en sus 95 años…me duele… Y me asusta…

    «Ojalá al cáncer le diera cáncer y se fuera para siempre»

    Definitivamente será una larga noche!