Con la novedad que estoy en Quito desde ayer en la noche, Fab me convenció de venir y pasar acá el fin de semana.
Ha sido un GRAN día, cuando vuelvo a Quito siento como si no me hubiese ido nunca, hay grandes recuerdos que llenan esta ciudad…
Llamé a mi hermano para almorzar juntos y conversar de este tiempo que no nos hemos visto, recorrimos el centro comercial hasta que nos dolieron los pies. En lo distintos que somos, es tan chévere hablar, reír, conversar… Verlo crecer…
Unas horas después decidí visitar a uno de los mejores amigos que encontré en esta ciudad. Mi querido iPhone, el Dr. Pozo; fue tan genial volver a verlo, reírnos como pagados, hablar de los planes a futuro con respecto al posgrado, hablar de su familia, de mi rural, de su ya cercana disertación de tesis… Hasta nos fumamos un tabaco como en los viejos tiempos (solamente faltaron las konitos de chocolate). Luego hasta tuve el gusto de encontrarme con la «Mechita» que era la dura de las «licens» en la sala de quirófanos de la Clínica Pichincha, me alegró tanto verla que corrí a darle un abrazo y a conversar un ratito.
Después de despedirme de mi colega iPhone, decidí volver a mi sitio favorito en Quito… Guápulo!!! La última vez que estuve ahí, fue en septiembre, ya cuando volvía a Loxa decidí pasar por ese sitio sin saber cuándo volvería. Hoy… Me senté a recordar todo lo vivido en ese lugar… Los libros ahí leídos, las lágrimas, las sonrisas, los suspiros, los sueños, los tabacos, los pedazos de Toblerone, los abrazos, los besos… Todo!!! Todo eso es el lugar de siempre… En mi lugar!!!
Para las 18h00 me vería con Jose. Mi pana del alma! Si a alguien he extrañado este tiempo es a este muchachito!!! Llegué al Mall y lo esperé hasta que lo vi buscándome mientras hablaba por teléfono; me acerqué y lo abracé por todos los meses sin abrazos que he pasado… Con el cariño inmenso de una amistad de años…
Y de repente! La sorpresa fue encontrarme con mi compinche @anacrix y al buen @iPab , así que conversamos algo de mi rural y el viaje de las compinches a Loxa… Luego de un rato nos despedimos…
Jose y yo durante el año que viví en Quito teníamos una hermosa costumbre a la que le llamamos «terapia» que consiste sentarnos a tomar y comer algo del Sweet & Coffee, yo usualmente pido «torta de la felicidad» que hoy no hubo. La terapia de hoy fue intensiva por los meses que no nos hemos visto ni hablado… Así que en resumen estuvimos CUATRO HORAS conversando de la vida de cada uno… Hoy lo he visto feliz! Y no saben la felicidad que eso me da… Y es que lo quiero tanto! Así que mi felicidad es directamente proporcional a su felicidad!
Así que en resumen este día ha sido muy magnifico!!! Y aunque hoy no hay mucho que contar sobre la medicina y la comunidad… Pues estos días también son parte de #ruraleando

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