Ha sido un día difícil, en lo emocional… Hace rato que una historia no llega a golpearme más que la puerta del consultorio.
Hoy me he preguntado cuándo nuestros padres dejan de ser nuestro apoyo y pasan a ser nuestra carga?… Hoy he recibido una paciente que llegó acompañada de sus cuatro hijos, que no se llevan bien, por la razón de siempre, la herencia… Ninguno de los cuatro podía explicarme qué tenía la pobre señora que lloraba de dolor… y que para colmo no podía comunicarse, porque hace quince años sufrió trombosis cerebral y le paralizó la mitad de su cuerpo.
Una semana enferma, UNA SEMANA! y nadie la trae al subcentro, a menos que ya esté en condiciones tan malas, que se asustan.
Fue inevitable! no pude resistirme a decirles que ella es su madre, que cuando ellos fueron niños, ella se despertó en las madrugadas para cambiarles los pañales… y que ahora la tengan abandonada… también me resultó inevitable llorar mientras hacía la hoja de referencia al hospital.
Hay cosas que duelen, como las de hoy… que me roban las energías y me sacan lágrimas… pero que a la vez me impulsan a seguir.
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