Ayer entre chistes con la enana velcr-osa (mitad velcro mitad hermosa) ella supo manifestar su necesidad de mi presencia en Quito, así que le sugerí que podríamos almorzar juntas, lo que implicaba que yo viaje a Quito… ella muy educadamente me dijo «no! mejor cuando tengas planificado venir, nos vemos»… pues nada, hoy me subí en un bus rumbo a Quito para almorzar con la mujer que me pedía le ayude con la eutanasia… y a la final lo que terminamos concluyendo es que en la vida «todos estamos predestinados a morir», sí! ya sé que es lógico, pero la enana y yo tenemos nuestros momentos de «pendejadez» que sería lo contrario a «lucidez».
Del amor y otros demonios, la nicotina que siempre ayuda, las historias raras que nos toca vivir… y eso de ser las raras del mundo… como ella mismo dijo hoy «nosotras no nos encontramos por casualidad», y definitivamente, cada nuevo encuentro con ella, es una afirmación a su sabio pensamiento.
La quiero! punto! porque está tan loca, pendeja y arrebatada como yo! PUNTO FINAL!.
Y me ha encantado hacer un viaje relámpago para compartir con ella un poco más de nuestras aventuras del gremio al que aún no le ponemos nombre, pero del que somos socias fundadoras!
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