Categoría: vida

  • Día 131 (11-06-2013) médicos de escritorio

    Hoy tocaba quedarse en Latacunga para una reunión en el Área de Salud, sobre el SIVE ALERTA que es un sistema de reporte de ciertas enfermedades… hay que llenar una hoja, que entregamos semanalmente a la estadística del área.

    Al empezar la charla, ya se nos dijo que estamos notificando mal, que no hay porcentaje de enfermedades que nuestras áreas operativas reporten… llegó el problema de las neumonías, que al inicio de la rural nos dijeron que no se notifican a menos que sean graves, porque necesitaban ser confirmadas con una radiografía de tórax… hoy la doctor que nos daba la charla decía que TENEMOS que reportarlas así no sean graves, otros decían que no… y así perdimos media hora, para concluir que desde hoy vamos a reportar desde las neumonías leves.

    La siguiente parte de la reunión era mostrarnos el nuevo software que se utilizará a partir de julio para hacer el reporte semanal de las enfermedades… y oh sorpresa! no sabían cómo utilizarlo, eso si me enoja! y mucho! una hora entre llamar al ingeniero «que también estuvo en la capacitación» para que intente ingresar al sistema y poder hacer la prueba, buscar la clave para poder ingresar… y así se me consumía la batería del teléfono mientras esperaba… así también en esa espera se consumió parte de mi vida. Para cuando ya pudieron ingresar al sistema, la explicación era que si teníamos la clave de cada unidad operativa (que no nos dieron) podríamos evitarnos el viaje semanal para dejar una hoja en un escritorio para que luego sea subida esa información a la nube.

    Como nunca faltan los reproches, terminaron pidiéndonos producción, que para ellos son siempre números, qué se yo, a veces me imagino que si les digo que en una semana atiendo quinientos pacientes, es mejor que decirles que los niños ya no sufren diarreas porque hay buen manejo y cuidado de los desechos y el agua.

    Una compañera rural que recién empezó, nos contaba que el agua en su comunidad sale con tierra, preguntó que qué puede hacer, las respuestas son que hable con los de la comunidad, que hay muchas cosas que hacer siempre en la comunidad, que debemos intentar mejorar… entonces volvemos a los tantos papeles que llenamos siempre.

    Yo estaba bastante enojada pero intentaba mantener la «tranquilización» como le digo… hasta que ya me cansé de escuchar lo mismo de siempre… Tomé la palabra con tono fuerte y firme, primero disculpándome por intervenir… y empecé, diciendo que la ilusión con la que uno llega a la rural se acaba cuando se entera que hay que llenar tantos papeles, que hay que hacer informes, que todo es para ayer… terminé diciendo que somos médicos de escritorio y que si no hacemos nada por la comunidad, pues los problemas de salud terminarán siendo los mismos. Y claro me pasaba que veía a mis compañeros y que sentia que se identificaban con algo de lo que decía… por otro lado decía «ya creo que me fregué». Y como no podía ser de otra manera, terminé siendo considerada como la profesional rural que odia lo que hace, que odia su comunidad, que ya quiere que se acabe el año para irse… y lo único que he reclamado son los papeleos… en fin!

    Lo que escuchaba era «nosotros pasamos por lo mismo» osea que porque antes ahora no puede ser diferente, el problema es que en este país las cosas se llevan por números, que tontamente miden cantidad, pero de calidad poco se sabe… entonces mientras más reportes enfermedades, mientras más pacientes atiendas, mientras más medicamentos des… eso es motivo de satisfacción.  Y ya no seguiré con el tema porque hace días escribí un post sobre lo mismo «no avanzamos patria».

    Salí de la reunión aclarando que amo esta experiencia, que me encanta y la disfruto, pero que hay mucho que hacer… y no me refiero a los papeles! ah y también le dije a la doctora que tengo un blog donde cuento diariamente lo que hago.

    La alegría de hoy? no! no es el partido de la selección… es que es once de junio… hace cuatro años yo estaba de turno, del que me salí para junto con mi mami internar en una clínica de rehabilitación a mi hermano menor… lo recuerdo claramente, yo usaba scrubs turquesa con deportivos y mi hermano estaba tan ebrio que no sabía dónde estaba… pero eso fue hace cuatro años… porque hoy! mi hermano lleva ese tiempo sin consumir, viviendo, celebrando cada día… siendo un gran hombre… esa es mi alegría del día! mi hermano ha cumplido cuatro años limpio!

  • Día 130 (10-06-2013) El cumpleaños de mi mejor amigo

    MI día solo se enfocó en eso… Hoy era el cumpleaños de mi mejor amigo!

    Así que le he dedicado un post! porque no puedo abrazarlo hoy, pero hace tiempo que aprendí a abrazar con letras.

    FELIZ CUMPLEAÑOS Típico!!!

    Eres mi mejor amigo para siempre!

  • Día 129 (09-06-2013) un libro y un café

    Abrí los ojos casi a las once de la mañana, soy dormilona! y la ventaja es que puedo ser muy bella durmiente sin necesidad de príncipe azul para que me despierte. Di unas cuantas vueltas en la cama, revisé mi celular… y al agua pato!

    Hoy no me puse la camiseta del ídolo porque no jugaba, así que salí con la intención de comer algo, buscar un sitio para sentarme y empezar a leer, porque he retomado el libro que me acompaña todas las noches sobre el velador… pero que a ratos olvido (lo digo avergonzada).

    Así que caminé hasta el mall de la ciudad, llegué y para sorpresa y alegría han abierto un local de sanduches que me gustan mucho, luego de llenar la pancita… subí al patio de comidas, me pedí un café, saqué los audífonos, los coloqué en el teléfono…

    Donde hay un libro debería haber una taza de café, eso es lo que pienso, por lo menos a mi me encanta ese escenario… abrí el libro, saqué el lápiz por si se me ocurría subrayar… y así pasé casi tres horas en ese lugar, mientras saboreaba aquel café.

    Ha sido un gran domingo! lleno de letras, aromas, recuerdos… y como plus el cielo despejado que me permitió ver a mi novio hoy en todo su esplendor.

    20130609-222026.jpg

  • Día 128 (08-06-2013) dormir a pierna suelta

    Es mi frase favorita para describir la mayoría de sábados, porque no hay nada como despertarse sin que sea el despertador el que te levante de un susto, o que alguna preocupación no te permita dormir con tranquilidad…

    Hoy me he recorrido cada milímetro de la cama, he visto mi serie favorita, he vuelto a dormir, he visto programas en la televisión, sin embargo destaco aquel que supe que sería hoy, para el que puse inclusive recordatorio en mi teléfono… era una entrevista a Carina Vance la ministra de salud del Ecuador, osea mi jefecita!

    A más de uno le he hablado sobre esta mujer, es evidente mi admiración hacia ella… pero de verdad! yo no he visto un o una ministro(a) de salud con un compromiso y con tanta pasión como Carina Vance… Ella ha dejado el escritorio por la incomodidad… se ha relacionado con la gente, ha sentido y se ha involucrado con las necesidades de este país golpeado por tantos problemas, incluyendo los de salud.

    Hoy también he visto algo de la persona que es… y definitivamente es una apasionada! a veces puedo verme a mí cuando ella habla con tanta pasión sobre la salud y sobre las necesidades de este país…

    Termino mi sábado en la camita, como lo he hecho todo el día, con la misma ilusión de siempre! seguir y seguir… y hacer realidad los sueños que siempre tuve y otros que me fueron naciendo poco a poco…

    Sigo #ruraleando con la misma pasión e ilusión con la que soñé este año… porque estoy segura que hay cosas que pueden mejorar, porque estoy segura que yo puedo hacer que algo cambie en una comunidad donde me dicen «la doctora gringuita» o simplemente «doctorita»… y a la que yo le he tomado cariño desde el primer día… y le llamo Patatús.

  • Día 127 (07-06-2013) Hooola Doctorita!

    La semana se me fue como cuando a veces se van los suspiros, sin sentir.

    Hoy cerraba una semana más de esta gran época de mi vida.

    De este día rescato algo que profesionalmente uno aprende ya en el campo de batalla, me refiero a confiar… Y no te queda otra cosa porque ya eres médico y te encuentras solo frente a casos en los que aquello que decidas será lo que ayude o que empeore a un paciente.

    Hace un par de días recibí a un bebé de casi un mes de edad, a quien decidí tratar farmacológicamente pues su cuadro no era más que un resfrió común. En la mañana de hoy llega la mamá de este pequeñín con el enano en brazos… Ella llorando, le pregunto qué pasa y me dice que el niño está peor, sigue la fiebre, casi ni come…

    Un mundo se venía sobre mi! Qué hago? Lo envío al hospital? Así que respiré y le pedí a la madre que lo acostara, le dije que no lo abrigue tanto porque está con fiebre, luego lo examiné y los pulmones del peque estaban completamente limpios, sin embargo mi miedo seguía… Hasta que lo decidí! Repetí la auscultación pulmonar y le dije a la mamá que íbamos a cambiar el medicamento y que por favor lo traiga en 6 horas para ver la evolución… Pero para tomar esa decisión, tuve que analizar cada cosa! Con el miedo a equivocarme.

    Seis horas más tarde el panorama era otro y tanto la madre como yo estábamos bastante contentas por ver que todo estaba mejor.

    Hay cosas que no aprendes en la universidad… Como lo que hoy aprendí!

    La alegría de este día me la regaló Johan de nueve años que casi estoy segura que tiene autismo… Hoy llegó con su mamá y hermana, paseaba por el consultorio, no miraba nada, mucho menos a mi… Excepto cuando le pegué en su mano un adhesivo de estrella, entonces me miró y me sonrió! Al irse me abrazó! A yo sentí el mundo en esos brazos! El alma me quedó hecha un churo por la alegría y por sentir ese abrazo sincero de alguien que vive en su mundo y me hizo parte del mismo por medio de un abrazo.

    Horas después mientras volvía a casa un «hoooola doctorita» me sacó de la nebulosa! Resulta que era uno de mis enanos pacientes! Que alegría tan grande sentí! Porque siento que no paso desapercibida, porque siento que hay algo que hago que hace que un enano de 5 me recuerde y que un adulto de muchos años me pregunte si me quedo toda la vida trabajando ahí.

    El resto de risas del día han venido a cargo se @velezandy con quien he chateado desde la tarde hablando pendejadas como si nos conociéramos de siempre… La otra risotada es por la @gutitamaria que me llena de alegría al preguntarme sobre cómo hacer un protocolo operatorio, para luego pasarnos enviando mensajes internos sobre las estupideces que se nos ocurren y que compartimos…

    Ha sido un gran viernes! Lleno de risas y alegrías!