Categoría: vida

  • Día 177 (27-07-2013) a Quitofff!

    No dormí en toda la madrugada, no tenía una razón para no hacerlo, pero estaba más despierta que interno de medicina con dos red bull y nicotina encima… así que mi día empezó sin terminar el anterior… pero lo llené de música, de recuerdos, de una hermosa tertulia por chat con alguien con quien nunca antes había compartido más que saludos de ida y vuelta… pero que hoy ha llenado de alegría la madrugada porque no hay coincidencias… nunca las hay.

    En la tarde recibí una llamada por parte de Rosalía de Patután que me informaba que no había reunión el día domingo, así que decidí ir a Quito en busca de Gabby, Andre, Jose, el burro… para el domingo verme con mi hermano y el lunes esperar a papá.

    Reunirme con grandes amigos, lojanos todos! locos todos! ha sido genial siempre! las risas, las aventuras, las historias, las micheladas, margaritas, bielas… la complicidad de una amistad que a pesar de distancias sigue ahí, no se va, no se borra… no se pierde.

    Me siento afortunada…!!!

  • Día 176 (26-07-2013) ¿y los pacientes?

    Llegar al subcentro, conversar de algunas cosas con Diana y Mayra y de repente… Diana empieza a cantar «Necesito» Sui Generis y yo sentir que una ráfaga de recuerdos se me viene encima… porque soy de esas que le ponen recuerdo a canciones, aromas, lugares…

    Empezó la consulta… enanos sanos, otros enfermos, mis viejitos con dolores en los huesos y en el alma, las risas con todos, las estrellitas en las manos… y de repente, silencio total… resulta que hoy los pacientes llegaron a un número de 14, como nunca! y llegó un punto en que el aburrimiento me mataba… no es lo mismo pasarte 8 horas con personas que entran y salen, cada una con diferentes historias, con diferentes sonrisas, con diferentes dolores… pero si tienes horas de silencios, la cosa como que se torna aburrida.

    Es viernes, a veces eso rima con «cerveza», bueno no rima, pero es una gran idea! así que decidí comprarme una, para tomarla en el hotel… así que saqué mi navaja multiusos para destapar una deliciosa biela helada y tomarla por el día, por los días recorridos, por las historias, las canciones, los aromas, los sueños que se han hecho realidad, por aquellos que aún siguen siendo sueños… por los compañeros de ruta…

    Luego empieza a sonar una guitarra en la sala del hotel… y me traslado a Loxa, a mi casa, a las noches y madrugadas de guitarreadas, recuerdo a mi familia a mis amigos… así que decidí abrir la cajetilla de cigarrillos que está en mi velador desde que llegué… salí de la habitación, encendí el cigarrillo, cerré los ojos… y estaba en todas partes, menos en el hall de un hotel…

    Hoy decidí tomarle una foto al novio Cotopaxi, que estaba tapado, envuelto entre nubes… pero estaba… como estaMOS…

  • Día 175 (25-07-2013) «quiero ser pediatra»

    Erika y Alex entraron al consultorio acompañados de su madre, decido primero atender a Erika, que llegó con resultados de exámenes de laboratorio, que reportaban normalidad… mientras escribía todo, decido preguntarle si ya está de vacaciones, cómo le fue, qué hace estos días… me contesta todo con una espontaneidad increíble… entonces le pregunto «¿qué te gustaría ser cuando ya seas mayor?» y me responde «quiero ser pediatra» mientras los ojos le brillaban… puedo jurar que Erika se veía en mi silla cuando me dijo eso… le sonreí y le dije, entonces serás mi colega! luego le pedí que pase hasta donde esta la camilla y así examinar a la futura pediatra… luego de todo el trámite de preguntas y examen físico, decidí darle vitaminas, porque todo está normal en su cuerpo…

    Era el turno de Alex, que tampoco tenía molestias pero que estaba ahí por «control de niño sano» como lo llamamos los que trabajamos en salud. Le pido al enano que se acueste en la camilla, le ausculto el corazón, los pulmones, la panza… le hago cosquillas… y… digo «a ver doctora, venga por favor a escucharle el corazón a su hermano», Erika no puede creerlo… se acerca riendo, le coloco el fonendoscopio y le hago escuchar el corazón de su hermano, luego la panza… los ojos le brillaban, no dejaba de sonreír… y yo feliz!, luego le pregunto a Alex si deseaba escucharse el corazón, la respuesta fue sí, así que le coloqué el fonendoscopio y su risa nerviosa me hizo saber que ya escuchó ese tamborcito que llevan dentro…

    Talvez un día vea a Erika vestida con scrubs, mandil y un fonendoscopio rodeando su cuello… talvez no, pero hoy… hoy seguro que fue doctora y fue pediatra de su hermano!

    Horas después iría a casa de Don Avelino con su sobrina Emilia, para chequearlo de su presión y cualquier molestia que tiene, porque tiene 89 años y no puede moverse mucho… Conversamos, Avelino me pregunta «¿doctorita, de dónde es usted?», le respondo que de Loxa y me regala un «fuuuuuuuuu, bien lejos!»… Decidí quedarme a conversar un rato con ellos… Emilia me contaba de cómo antes era tan difícil para ella acceder a medicamentos para su dolor de pierna que era tan intenso que no le permitía ni caminar, «ahora ya dan todo en el subcentro, con eso mire, ya camino y hago mis cositas»

    Luego, entra a un cuarto oscuro y saca varias fundas… donde estarían los regalos de hoy… Quinua, maiz, mandarina, huevos… y con el combo agrandado del alma sacudida por tanta bondad, entrega… eso es #ruralear!!! dejarte tocar por la bondad de aquellos que no hacen lo que tu, pero que te dan lecciones de vida que tu no aprendes en las aulas.

    NO existe manera de describir esto… lo que siento… lo que pienso mientras veo la foto y recuerdo a Emilia y Avelino… mientras pienso en Patután… y en los «cinco meses que le quedan» a la doctora «altita» «gringuita» (como me dicen)…

    Tengo el alma llena de gratitud, no por lo que logro hacer, sino por lo que diariamente siento que las personas hacen en mí.

  • Día 174 (24-07-2013) «Anita»

    Abrí la puerta del consultorio para hacer pasar a mi siguiente paciente «Rosa», de repente se levantaron dos personas, las invité a pasar… Rosa se queja que ya no puede ver «nada», mientras la mujer que la acompaña se queda en silencio… Dejo que Rosa me diga todo lo que siente, la examino, volvemos a sentarnos, la miro y le digo aquello que en algún momento de la vida me dirán y se resume en «presbicia», le explico que los años hacen que nuestros ojos vayan perdiendo su capacidad visual, que por eso ella se siente así. Su acompañante decide hablar y me pregunta si existe algo que se pueda hacer para ayudarla, le respondo que no se puede hacer mayor cosa, y le pregunto «¿usted vive con ella?» me mira, sonríe y me responde aquello que haría mi día! «soy la alfabetizadora». A mi se me encendieron los ojos, la miré y le sonreí, le pregunté su nombre a lo que respondió Anita… entonces empecé a preguntarle «¿cuántos son?», «qué días hace alfabetización» y a cada rato le decía «QUE GENIAL!» hasta que me animé a preguntarle si me deja una tarde ir a visitarlos, Anita me respondió que sí, que hasta podría darles charlas…

    Tengo muchas ideas que se dan vueltas por mi cabeza, todas con aquellos que van a las clases de alfabetización! Me llena de ilusión! Anita me muestra que hay esperanza en el mundo! que aún hay gente que mira su vida en servicio de los demás! ella les entrega un mundo! el mundo de las letras, que es casi como la libertad misma…

    Anita ha hecho mi día!

  • Día 173 (23-07-2013) hoy rescato…

    Rescato de hoy todo aquello que me ha regalado sonrisas… mis enanos, los abrazos, las sonrisas, las carcajadas… arreglarle el juguete a Walter a quien le he regalado una hoja con una ilustración de «El Principito»

    La noche de basket, que no he jugado pero que he visto… También la oportunidad que me han dado de ser parte de un equipo que jugará la liga nacional femenina.

    Pero sobre todo esto: La Tierra vista desde Saturno

    Saturno y la Tierra

    Ya mañana me estresaré porque el número de vacunas no cuadra, la medicina no está o sobra, las nuevas compañeras están de buenas o malas… pero mañana, porque hoy… hoy he visto la Tierra desde mi planeta :D