Autor: niches13

  • Día 330 (27-12-2013) viene el feriado de fin de año!

    Es viernes, viernes de subirse a un bus para ir a casa para pasar el feriado con la familia.

    Ha sido un gran día con Mayra, mi compañera rural con la que poco a poco hemos compartido cosas de la vida, mientras llenamos informes, y vamos a hacer las curaciones.

    Hoy fuimos a dejarle las pastillas a Don Ángel, que se encuentra en el segundo ciclo de tratamiento contra tuberculosis, y que va muy bien… El programa de tuberculosis (DOTS) obliga a entregar las dosis del tratamiento personalmente, en los días que corresponden… sin embargo por estos días de feriado, dejamos las dosis de viernes, lunes y miércoles… la gran ventaja es que Don Ángel es un excelente paciente, por tal motivo su salud ha mejorado notablemente.

    A la hora del almuerzo, como siempre voy donde Don Andrés y Anita… es talvez la mejor parte del día porque está llena de risas! a cada uno se nos ocurre cada cosa nueva. Nos hemos dado un gran abrazo, añorando vernos de nuevo y contarnos todo lo que hemos hecho en el feriado… «doctora, hará una libretita donde escriba todas sus aventuras para luego pasar riendo».

    En la tarde a hacer maletas y contar las horas para subir al bus e ir a Loxa, con la esperanza de descansar y compartir con los que amo esos momentos importantes de la vida.

  • Día 329 (26-12-2013) pereza post navidad

    Después del descanso navideño, se siente la pereza y la ansiedad porque el feriado venga… y que venga pronto.

    Se vienen los informes, cerrar el mes, el año… y con eso algo de estrés… pero todos aspiramos el feriado para ir a casa y descansar.

    … y aún falta un día para poder ir a casa

     

  • Día 328 (25-12-2013) Navidad!

    Desayuno de campeones, llámese ceviche, conchas asadas, bandera, guatita… a petición de los presentes… para tomar, limonada, Inca Cola o la siempre buena cerveza Club.

    Hablar locuras mientras desayunamos, reírnos, sentir sueño y así concluir la primera etapa del día.

    Horas después estaba en el Parque Metropolitano, conversando sobre la vida y los sueños con cirujano maravilla… que grato volver a verlo y poder hablar sobre aquellos temas de los que siempre aprendo.

    El regreso a Latacunga tenía que ser temprano, así que luego de una visita pequeña al Mirador de Guápulo, luego de pensar en varias cosas y en sonreír por todas las bendiciones recibidas… era hora de tomar la Ecovía para regresar.

    Que grato es compartir por horas con aquellos que te regalan alegría, paz, felicidad… y luego de eso poder descansar para prepararte para el siguiente día.

  • Día 327 (24-12-2013) noche buena lejos de casa

    En navidad todos corremos, pero ninguno a buscar a aquel por el que se supone se festeja la navidad…

    Preparamos cenas, compramos regalos… hacemos una agenda de eventos… pero… ¿realmente estamos preparados para la verdadera navidad?. Recuerdo que esta fecha me ha deprimido desde niña, no me gusta, sin embargo hago lo posible para contagiarme de aquel «espíritu» que todos muestran en estas épocas.

    Nos hemos reunido en el subcentro, un almuerzo entre todos, sentados, compartiendo al mismo tiempo, riendo, contando historias, haciendo bromas.

    Qué diferente es todo cuando dejamos de lado el estrés!.

    Eran las cinco de la tarde y recién salíamos del subcentro a nuestros destinos para noche buena y navidad. Luego de concluido el festejo del cumpleaños de Amparito y de la navidad en el subcentro de Patatús… las puertas se cerraron.

    Amparito se ofreció a llevarme a Quito hasta Quitumbe, el viaje fue toda una aventura, hasta con desprendimiento de la lámina de polarizados de los vidrios de la parte posterior. Luego de unas horas ya estaba con mi hermano, listos para salir nuevamente.

    MI hermano del alma Pablo José había preparado la cena navideña, su esposa Pao estaba de turno sin embargo pudo cenar con nosotros y compartir un pedacito de la noche buena con nosotros, los cuatro que de una u otra manera somos familia por la sangre o porque la vida ha unido nuestros caminos y hemos hecho de esta amistad una hermandad.

    Es una navidad diferente, estar lejos de casa duele un poco, sin embargo mi ñaño José estaba conmigo y entonces era mi pedacito de familia.

    Ha sido una navidad diferente, pero ha sido una hermosa navidad!.

    la «azul navidad» de los Erráez-Ordóñez
  • Día 326 (23-12-2013) los retos de la rural

    La rural está llena de retos, creo que dentro de esos, el primero que uno siente como reto es sobrevivir a un año, lejos de casa (en muchos casos), en un lugar desconocido, con personas cuyas costumbres son diferentes a las tuyas, donde eres el «nuevo doctorcito», pero no saben nada más.

    Sin embargo, creo que los retos más importantes en este año, son aquellos que uno se plantea, dependiendo de la realidad en la que se encuentra.

    Hoy quiero hablar de un reto en especial que me propuse cuando empecé mi rural. Días después de haber empezado, me hablaron de un paciente al que se le hacía curaciones porque había recibido un injerto de piel luego de sufrir una quemadura en su pierna derecha, Don Mariano.

    Fui a conocerlo, vive un lugar que se llama Tilipulo, para llegar allá hay que tomar dos buses, el que va desde Patután a la universidad y el otro que va desde la universidad hasta Tilipulo, el segundo pasa cada media hora…

    La herida era grande, se veía fea, no había infección, pero evidentemente requería curaciones… así que empezamos, con el tiempo supe que esto de las curaciones llevaba ya varios meses… así que me propuse no terminar mi rural sin que Don Mariano tenga esa herida cicatrizada, o por lo menos en mejores condiciones… Así que en equipo empezamos a hacer las curaciones, compramos cremas en la farmacia, yo hice una teleconsulta por medio del Proyecto Tutupaly para que un cirujano me aconseje… así hemos pasado meses entre Gabby que ya acabó la rural, Mayra, Diana y yo.

    Hoy fuimos con Mayra a realizar la curación… me sorprendí! y talvez ese sea el motivo de mi gran alegría de hoy… ver que ha valido la pena ir todos los lunes, miércoles y viernes hasta Tilipulo, para curar, para intentar cerrar esa herida. Ha valido la pena incluso ese sentimiento de impotencia que tuvimos todas en algún momento, cuando quisimos darnos por vencidas y decir «démosle la referencia para que le hagan otro injerto de piel». Pero hemos seguido, y los frutos se ven en un herida que se hace muy pequeña, que tiene buen aspecto, que evidentemente tiene buen pronóstico.

    Siento esa alegría y orgullo! del trabajo en equipo, del apoyo entre todas… se puede hacer cambios chiquitos, se pueden mejorar heridas como las de Mariano, pero se tiene que creer que es posible, que se puede lograr… y sobre todo… se tiene que creer que vale la pena luchar por cumplir los retos que nos planteamos.

    Estoy emocionada! llena de ilusión y esperanza!