Autor: niches13

  • Día 60 (01-04-2013)

    Eran las 17h45 cuando empecé este post… y lo empecé con la mezcla de nostalgia y alegría que me regalaba este paisaje:

    20130401-210049.jpg

    Si esta ciudad hablara, si sintiera lo que yo siento por ella, si supiera los proyectos y sueños que tengo para ella, si supiera que mientras la miraba esta tarde los ojos se me llenaban de lagrimas mientras veía los aerogeneradores en el Villonaco…

    Hoy volví a la UTPL sin la prisa de estar atrasada para una clase, sin el enojo de tener que hacer papeles, estaba ahí libre, para ver el paisaje de aquellos que si corren, que compran algo en el kiosco de la seño Eli, los que se fuman un tabaco, los que con la vista hermosa de Loxa desde la Cruz de la UTPL deciden mostrarse cariño…

    Que paz se siente en ese sitio, que rápido se va el tiempo, «la vida es eterna en cinco minutos», ahí estaba yo, sentada viendo un atardecer…

    Me gana la nostalgia, ya estoy en el bus de regreso a mi Patatús y no es que no quiera ir, porque de verdad soy feliz haciendo lo que hago y porque es in sueño que diariamente hago realidad… Solamente que lloro porque a veces los miedos me ganan…

    Y hablado de miedos, la última vez que me subí llorando a un bus, el chofer decidió quedarse dormido y el bus se dio la vuelta… Así que por si acaso quisiera dejar claras algunas cosas:

    – amé inmensa e intensamente
    – soñé lo suficiente como para que la gente no crea que podría cumplir esos sueños
    – trabajé para que los sueños dejen de ser sueños y los hice realidad
    – cuando cumplí un sueño busqué uno nuevo
    – lloré por cosas inimaginables como piedras, papeles, canciones, poemas, libros, injusticias, impotencia, incluso por dolores que no eran míos…

    Y ojalá y mañana me despierte en Latacunga… Eso básicamente!

    20130401-213045.jpg

  • Día 59 (31-03-2013) Los informes

    Traje todo aquel trabajo que tenía pendiente para hacerlo en estos días de feriado, así que hoy no había nada más que hacer que clavarse a una silla y pelear con la virtual machine de la Mac-abea para hacer los partes diarios de la atención del mes de marzo.

    Ese fue mi domingo, clavada en la silla recordando mi época de tesista cuando únicamente me desplazaba de mi sitio de trabajo para ir al baño y para alimentarme.

    Pero estoy en casa… Eso es demasiado bueno!

  • Día 58 (30-03-2013) «no hay nada mejor que casa»

    Fui a buscar a papá para desayunar pero ya se había ido, así que esa a en casa con ganas de desayunar algo que en Latacunga no encuentre… Por suerte unos minutos más tarde llegaron a casa mi ñaño Juan Carlos y mi enano Sebitas, fuimos a comer el respectivo tigrillo con café filtrado, hablamos sobre la vida, sobre las preocupaciones, nos reímos, hicimos lo que los hermanos hacen… Cuando no pelean claro está!.

    Cuando volví a casa mi papi ya estaba aquí así que nos acostamos a ver televisión y nos quedamos dormidos abrazados, hasta que fue hora de almorzar.

    La tarde la compartí con mi mami, que sigue insistiendo con que me enamore, que me case, que tenga hijos… de verdad ya cuando eso pasa yo aplasto el botón de automático y sigo… Recorrer pasillo por pasillo el Supermaxi, Todo Hogar, Fybeca y TVentas eso es amor! porque de verdad me disgustan las tiendas, cuando voy a comprar voy al pasillo especifico, tomo lo que necesito, me acerco a la caja, pago y me voy… Sí ya se parezco hombre.

    La noche compartir con mamá y la abuelita mientras le hacíamos nebulizaciones porque el pecho de 95 años que tiene, a veces se le cierra y
    silba y tose… Y bueno ella y todos nos asustamos… Pero ayer había doctora en casa (así dice la abuelita).

    «No hay nada mejor que casa»

  • Día 57 (29-03-2013) Cada minuto cuenta cuando uno vuelve a casa

    Amanecer en Loxa ya es un gran regalo, el bus llegó más tarde de lo usual porque Mr. Busero se perdió en Ambato y nos hizo recorrer la «tierra de las flores y las frutas» por una hora y más… ni modo, solo tocaba esperar a llegar… y en efecto llegué y ya todo me parecía bien.

    El primero en recibirme como siempre es Piccolito, luego salen mis papis a darme los abrazos acumulados. Hoy dejé mis maletas en mi cuarto y me fui a seguir durmiendo con ellos más tiempo, cada minuto cuenta cuando uno vuelve a casa.

    Me he pasado el día con mis papis, la abuelita y Picco, no he necesitado salir, he preferido estar en casa (aunque si me dieron ganas de ir al estadio), la abuelita consentidora filtró café para que la nieta tome con un buen pan y mientras lo hacía me reprendía diciendo «parece que no comes o es que no te enseñas allá donde estás, estás tan flaca que me da pena» y bueno, es la abuela no se puede preocupar menos.

    Hoy no hubo fanesca en casa, lo que me apena, pero papito hizo un delicioso sudado de mariscos que le quedó PAPELITO! hoy José Fernando no estaba en el almuerzo y extrañé ese momento en el que se para para freírse un huevo porque no le gustan los mariscos. La casa se siente grande sin los hermanos… no me imagino lo que sentirán mis padres cuando se nos terminan las vacaciones y volvemos a las ciudades donde estamos actualmente.

    Mañana será otro día y será otro día en Loxa  ❤

  • Día 56 (28-03-2013) Simulacro, inventario y visita del gran jefe

    Hoy era el día esperado, bueno no tanto porque el dichoso simulacro nadie lo esperaba, pero ni modo, ya toca.

    Los niños listos, emocionados, y empezó todo con la llamada de auxilio de uno de ellos… Correr, dar órdenes, hasta RCP, sacar al enano y darle un pequeño paseo en ambulancia, mientras el resto tomaba el no tan delicioso suero oral por amor al arte jaja, me acuerdo y me río!

    Luego de la atención a algunos pacientes, revisarlos, prescribirles medicación y llenar las hojas… era hora del tan esperado (por mi) inventario. Me preocupa que la medicina no se encuentre en las perchas pero si en las hojas de conteo, en unos meses me entregan el nuevo centro de salud y la verdad quiero entregar las cosas en regla y bueno, tampoco quiero pagar por errores ajenos.

    La experiencia de ser jefa tiene de todo, usualmente no me gusta, pero hoy aprendí algo, el ejemplo y lo buenas que se pueden poner las cosas cuando tu les pones buena energía. Hice sorteo para que tres arreglemos las historias y otros tres contemos medicación… Me tocó el conteo y el resto se resume en risas, carcajadas, bromas y un bien ambiente; que fácil es para un jefe decir «hagan» pero lo mejor es decir «hagamos» eso aprendí hoy que me gusta ser jefa cuando puedo hacer cosas con mi equipo de trabajo.

    Durante el conteo de la medicación, llega hecho una gacela una de las enfermeras con las que trabajo y me dice «son los del Ministeriooooo!» yo le respondo «cuando entren les decimos que estamos en inventario» y me dice «noooo Dooooc!!! Está afuera el doctor que vino esa vez, salga y dígale que si estamos aquí!» entonces salgo y ZAS! El doctor Itamar Rodríguez en la puerta! Osea EL JEFE DE JEFES! Y yo dije «santa cachucha! Abrí la puerta y luego de un interrogatorio por parte de él le expliqué lo que hacía, entonces me dijo que para la próxima no cierre la puerta, me dijo que lee el #ruraleando y me sentí muy halagada, después de un gran abrazo se fue y yo seguí contando patilludas y ordenándolas con mis mañas de «etiquetas al mismo lado», tengo la ilusión de que eso dure por lo menos un día… pero tengo mis dudas.

    He escrito desde el bus rumbo a Loxa con la alegría de lo que voy viviendo en esta aventura y con la ilusión de volver unos días a casa para como esponja absorber todo aquello que hace que siempre quiera volver, pero sobre todo lo que me hace lojuda.

    20130328-202504.jpg