Autor: niches13

  • Día 200 (19-08-2013) es cuestión de compromiso, no de obligación!

    Me bajé del bus y el frío de Latacunga me rompía los huesos… tomé un taxi rumbo al hotel, estaba feliz, llena de energías, de alegría…

    Poco me duró, porque no bastando con la novedad de que el viernes me di cuenta que los horarios de salida no siempre se cumplen, resulta que el fin de semana las vacunas se han quedado en los termos y no en la refrigeradora… así que se me fueron las buenas energías a los mismísimos termos de vacunas.

    Llegué al subcentro y claro tenía aún el pendiente de la salida sin firma del permiso el día viernes, sumándole el problema de las vacunas… y encontrarme con eso de que cuando eres jefa, no siempre te quieren, por ende ni te transmiten buena energía ni mucho menos te ayudan con la actitud. Así que de entrada, problema porque «ya vamos a hacer el permiso», cuando en realidad lo que intento es hacer que las cosas se cumplan, se lleven de la manera correcta para evitarnos problemas todos, la actitud de cómo se dan las cosas. Es cuestión de compromiso, no de obligación! de verdad que me enoja eso de ir por la vida haciendo lo que se quiere sin pensar en el resto… y me agota, porque me roba energías… y yo que vine cargada de tantas desde casa.

    El tema de las vacunas fue dejarlas en los termos hasta recibir una orden por parte de las personas del Área de Salud, por mi parte solicité a la responsable de las mismas que me indique nombre de las vacunas, número de frascos, lotes de todas las vacunas que se quedaron un hermoso fin de semana reposando en los termos. La finalidad de esto que a pesar de que me permitió recibir las mejores muecas de algunas personas, es quitarle responsabilidad al resto del personal y sobre todo no arriesgarnos a que si esas vacunas no sirven, tampoco ponérselas a los niños que llegan al subcentro para completar esquemas de vacunación.

    Luego nos dijeron que «si las vacunas están en el termo, duran 72 horas» así que por ahora todo quedaba en una irresponsabilidad. pero sin ningún tipo de consecuencia… creo.

    Creo que he tenido días difíciles en el subcentro… pero bueno… seguimos

  • Día 199 (18-08-2013) «como Corín Tellado»

    Este día empieza entre risas, whiskys, historias y el reencuentro con personas maravillosas que han pasado por mi vida dejando huellas.

    Abrazar a mi hermosa «suca» @alunda, a su esposo Mauricio que ha sido el único maravilloso doctor muelitas que ha logrado que abra la boca para que esa horrible turbina me taladre las muelas… Hace mucho que no los veía, así que la alegría estaba en los abrazos que nos pudimos dar.

    Dorita es mi ex compañera de escuela y colegio, una de las mejores amigas que he tenido, leal, sincera, gran corazón, trabajadora y muy alegre… Recuerdo que ella y su hermana Gabby me dieron posada dos veces cuando decidí ir al Hospital Luis Vernaza a realizar pasantías… desde ahí creo que hasta nos hicimos más amigas, aunque casi no nos vemos, pero ese cariño que sentimos hace tantos años, siempre está presente. Coincidimos en la fiesta Dorita, su esposo «pajarito», sus hermanos Gabby, Darío y su cuñada Johana… las risas, los whiskys, las ocurrencias de todos… que gran alegría verlos y compartir todo eso que la amistad trae consigo, dentro de eso están todos los chistes que salían a partir del #ruraleando, «hoy estaremos en el #ruraleando!», «de ley hoy la Denisse se sienta y empieza a escribir como Corín Tellado»… y pues cómo no hacerlo si me han regalado tanta alegría durante las pocas horas que compartimos.


    Después de horas de tomar y bailar, a dormir… Despertar, ir a visitar a Javier, encontrarme en la clínica con el Doc Lino que fue mi residente cuando yo era pinche externa de medicina, escuchar sus palabras de ánimo y su apoyo, compartir tiempo en casa, y salir de volada a la casa de Doris y Omid, mis amigos del alma a los que cada día extraño más, la idea era almorzar un poco de amigos y disfrutar de un buen momento… pero la sorpresa de la tarde fue encontrar a Tania, que hace cinco años vive en el extranjero… y a la que adoro, porque creo que es tan chiflada como yo… me presentó a su hermoso bebé que está tan bello y lleno de ternura, que ilumina cada rincón por donde camina…

    Ha sido un GRAN fin de semana a pesar de los sustos… la balanza se inclina a las alegrías, las risas, las palabras de cariño y de ánimo que he recibido con respecto a lo que voy haciendo y logrando a través de este #ruraleando.

    Hoy salgo de Loxa y vuelvo a Patatús… y cada vez me cuesta más irme de casa… pero los sueños no se hacen realidad solos, así que ahí voy…!

  • Día 198 (17-08-2013) auspiciado por susto que nos dio @tapeku

    Abrir los ojos y reconocer tu ciudad, eso es maravilloso… llegar a la misma hora que llega el amanecer… estar en casa… eso no tiene descripción!

    Decidí no dormir para aprovechar el tiempo, así que desayunamos a las siete de la mañana con mis papis y luego empecé la micro gira de «visita a los que más puedas», pasé por la casa de Macis para algo mismo abrazarla por todo lo que la extraño y ponernos al tanto de todo. La siguiente parada era ir a visitarla a la Doctora Guti que estaba de turno, que gran orgullo verla de médico residente, tomando decisiones, vestida con scrub y mandil, con un fonendoscopio en el cuello… No podíamos hablar mucho porque para variar ella tenía que hacer mucho, así que la abracé y me despedí con la ilusión de volver a verla pronto.

    Decidí caminar por la ciudad, mi ciudad, mis sitios, mis recuerdos… pasé saludando a Juan, uno de esos miembros de la familia a los que quieres mucho pero con el que casi no hablas ni te ves, y a pesar de todo, siempre hay la alegría de compartir de nuevo… mientras regresaba a casa, pensé que que la última vez que estuve en Loxa, @tapeku me lanzó su comentario de que no visito ni a él ni a su esposa ni a mis sobrinas bellas… así que fui por su negocio, lo esperé y conversamos amenamente, nos reímos, le dije que salude a todas las nenas de su casa, nos dimos un gran abrazo y nos despedimos.

    En la tarde iríamos mi mami, mi cuñada y yo al gabinete, para que nos peinen… hice un receso con mi hermano menor y el Sebas y nos fuimos a comer la clásica papa del Topoli, luego, a casa para descubrir qué vestido me pondría y luego de entrar en uno, recibo la llamada de la esposa de @tapeku, @flacajr yo pensé que me llamaba para decirme que es una lástima no habernos visto, pero que para la próxima lo hagamos… pero no! la llamada era entre sollozos diciéndome «Javier tuvo un accidente en moto, está mal, ¿podrías ir a la clínica?» así que con la misma velocidad me saqué el vestido y salí a ver a Javier… No podía creerlo, no habían pasado ni doce horas desde aquel abrazo y de repente Javier estaba en una camilla, lleno de heridas, golpes y dolores… verlo y hablar con él me tranquilizó, el resto sería esperar a que se tomen decisiones con respecto al tratamiento… en sus dolores él me mandaba al matrimonio, lo mismo Diana… solamente hasta que se decidió su cirugía luego de que el neurólogo examine a Javier y entre sus preguntas estén «quién es esta muchacha a mi lado» y Javier le responda «es la Niches, mi amiga, vive en Latacunga, Patután» yo me sentía tranquila para irme, bueno también me fui porque Javier no me dejó hacerle las suturas en la cara jeje.

    Entrar en el vestido de nuevo, tacones, maquillaje, collar, perfume y salir al matrimonio, a compartir con los amigos, la familia… con la gran alegría de verme con personas a las que admiro y quiero mucho, con las que no siempre coincidimos, pero cuando la oportunidad se da, pues ahí están los abrazos acumulados.

    Y así la noche pasaba…

  • Día 197 (16-08-2013) adiós croquis!

    Hoy concluía el recorrido para realizar los croquis, así que entre Moni, Blanquita, Gaby y yo… terminamos con los sectores de Patután que faltaban.

    Nos encontramos con algunos enanos que entre polvo y basura, crecen… sueñan, viven.

    Por otros caminos encontramos el característico invernadero de flores, esta mañana salía la cosecha de claveles. Mientras hablaba con la dueña, le preguntaba cuánto se demora en florecer el clavel? cuánto le pagan? le pregunté si no era preferible que ella venda directamente a los de las floristerías, así ganaba más y no perdía tanto con el intermediario, pero me dijo que ella prefiere tener un comprador fijo así le pague menos. Le pedí que pose junto a su hijo y a la cosecha de los hermosos claveles… aceptaron! ahí un gran recuerdo de estos días

     

    Y aquí el equipo de extramural! antes de llenarnos de polvo

    Gaby y Blanquita
    Gaby, Blanquita y Moni

    Más tarde volvería al subcentro para hacer la limpieza correspondiente a la semana… y me encontraría con la sorpresa de que hay cosas que se asemejan a ese refrán de que «cuando el gato se va, los ratones se pasean». Sin embargo hoy me voy a Loxa, así que soy feliz por eso!

  • Día 196 (15-08-2013) «su hija está embarazada»

    Esta noche Paulina que es la obstetríz con la que trabajo y yo íbamos a hablar con la mamá de mi quinceañera, hoy tuvo su primera cita con Paulina, que le abrió el carnet de embarazada, le pidió los exámenes de rutina, fue entonces cuando había pedido que esta noche la acompañemos para cuando cuando su madre se entere que está embarazada… así que Pauli como ya conoce un poco de cómo soy, había aceptado.

    Eran poco más de las seis y treinta de la tarde para cuando Pauli pasó a recogerme para ir a la casa de nuestra quinceañera.  Solamente el encuentro hacía que sienta tantos nervios que quería vomitar… pero ahí estábamos y entramos a la casa, la madre nos ofreció colada y un pan «para no sentir frío»…

    Así que luego de conversar un poco, empecé! y mientras buscaba palabras para que me funcionen como anestésico… miré a la señora y le dije: su hija está embarazada, el silencio se hizo dueño de la sala por segundos, para luego romperse con llanto y gritos… la madre saltó contra su hija y le lanzó una cachetada y la agarró del cabello… Pauli y yo intentábamos separarlas… «estúpida, muspa, no puedes ni limpiar el rabo y me sales con esto» y a mi el alma se me hacía trizas y las lágrimas se me salían. Logré que la señora vuelva a su silla, la miré y le dije que yo entendía lo difícil que era recibir una noticia tan dura, pero que no lastime a su hija, que nada cambiaría con insultos o golpes… se calmó, luego le dijo «de quién es?! ahí está por mandarte a tu fútbol, ahí están tus salidas!» mientras tanto mi quinceañera lloraba desconsolada. Y entonces salió esa frase que me retumba «yo confiaba en ti!».

    Tengo cada imagen en mi mente, cada palabra que salía de la boca de su madre, «no me vas a dejar de estudiar, eso si que no! una vez que termines el estudio puedes irte donde quieras, pero de una vez te digo, yo no voy a ayudarte con ese niño, verás si lo metes en la mochila o lo dejas donde sea, pero al colegio vas porque vas!» tanto enojo, tanto llanto… yo solamente imaginaba que era yo la que estaba en esa situación y me destruía por dentro. En un punto no sabía qué más hacer, cómo cuidar a mi pequeña que aún no asimila que será madre, como aconsejar a las dos, cómo hacerles entender que pueden confiar en nosotras si necesitan algo…

    No se nada, no entiendo nada… pienso en ellas, en sus miedos, dolores, en lo que la madre siente y piensa, en su enojo, en su ira, en su decepción… pienso en los miedos que lleva dentro mi paciente, la angustia, la incertidumbre…

    Estoy anímicamente destruida! por estos días vividos, por lo que he visto, por lo que he escuchado, por lo que he imaginado que pasaría si fuera yo esa quinceañera, llegando a casa a decirles a mis padres que espero un bebé… Tengo el alma hecha añicos! a un punto que pido abrazos, que lloro desconsolada… que siento mi vida en la vida de esa muchachita de quince años que esta noche talvez, no dormirá.

    y me suena una canción…

    con la vida rota en mil pedazos y además
    otro corazón que palpitaba

    «amiga del dolor» Alberto Plaza