Día 162 (12-07-2013) «le juro doctorita!»

Si de suturar se trata, siempre me ofrezco como voluntaria… así que hoy no era la excepción, a las diez de la mañana, llega una señora con una herida en su dedo de la mano izquierda… la herida había sido ocasionada mientras «cortaba cabuya para los animales»… el final feliz de la historia se resume en seis puntos simples de sutura…

Las ocasiones en las que llegan pacientes que requieren suturas, son las que me sacan de la rutina… y que me llenan de alegría porque hago un pedacito de lo que me apasiona, que es la cirugía.

Este día no ha sido como extraordinario, pero la parte graciosa de hoy, ha sido auspiciada por las madres que llegan al consultorio jurando que sus niños «recién se enfermaron, que estaban sanitos y de la nada ahora tienen fiebre», siempre pongo los años de estudio como escudo para sus argumentos… a la final siempre terminan reconociendo los 3 días previos a la reciente molestia de los enanos.

Me gusta reírme con mis pacientes y sus familiares, hoy, por ejemplo me reí con aquellas que juraban lo que hace unas líneas atrás describo como la reciente patología de un enano de año y medio… terminé diciéndoles «mejor vayan corriendo porque les voy a dar a ustedes en el trasero por andarme jurando cosas que no existen»… entre risas e historias… todos logramos establecer lazos.

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