Hace un año volví a encontrarme con el dragón. Ya no éramos tan jóvenes como cuando nos conocimos y sin duda el tiempo transcurrido nos había cambiado. Él seguía encerrado entre las paredes del castillo y yo seguía luchando por lograr que me abriera la puerta.
Me senté y empecé a recordar que todos los cuentos de hadas eran distintos al que yo estaba creando. Usualmente es la princesa que es rescatada, la que deja atrás un castillo de grandes muros, un pasado lleno de sombras y de miedos… entonces…
Qué hago yo luchando por rescartar a un dragón?
Y recordé que años atrás, el dragón que vive dentro del castillo, con un beso me convirtió en princesa.
Desde aquella vez, recorro diariamente toda la ciudad, llego al castillo, golpeo la puerta y le pido que abra… Todos los dias con la ilusión de que al abrir la puerta sea un beso mío el que lo convierta en príncipe… MI PRINCIPE
Foto: (Castillo de los Mendoza, Manzanares El Real, España – Técnica HDR, editada para cuento) Juan Carlos Valarezo Ortega

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