Categoría: familia

  • Día 91 (02-05-2013) la carrera contra la muerte

    Eran las cuatro de la mañana para cuando sonó mi celular… Lo sabía! Sabía lo que eso significaba, sabía que la muerte me había ganado la carrera… Sabía que al contestar el teléfono mi mami diría lo que dijo «la abuelita acaba de morir, se ha ido» … Yo recién llegaba a Cuenca…

    Todo el tiempo de viaje venía pensando en lo que pasaría en esas horas… Pero sobre todo sabia que en un momento de esa larga noche el corazón de la abuela se cansaría de latir y ese sería el final… A veces ser médico te ayuda a pintar un panorama que no te gusta, que te duele… pero que existe…

    Mi papá fue a recogerme en el terminal y empezamos el viaje a Loxa, mientras tanto mi mami estaba con mi primo en ese momento tan triste… El viaje era oscuro como lo es la muerte y la misma previa al amanecer… Conversamos bastante, papá y la abue siempre se salieron de ese típico prototipo de relación entre suegra y yerno… Para mi papi su suegra era como una madre (hasta cocinaban juntos) y para mi abuela era un hijo… Papá me contaba cosas de los últimos días de la abuela, estaba tan triste que se le iban las lágrimas y la voz se le cortaba… «Chao yerno querido» eso había sido lo último que escuchó de la viejita.

    Llegué a Loxa y a casa (ojalá y otras hubieran sido las circunstancias) y busqué a mi mami… La encontré sentada en la silla del cuarto de la abuelita, llorando desconsolada, diciendo «te fuiste mi viejita, te fuiste mamita» y el alma se me desgarraba y se me caía como las lágrimas en los ojos… La abracé… y la traje a la sala.

    Mucha gente empezó a llegar y ayudarnos con los trámites y cosas… Yo tenía que escribir el parte en el que se cuenta a todos que alguien ha muerto… Que raro es ver todos los días a la muerte y a la vez cuando golpea tan cerca no puedes asimilarlo.

    Todo estaba listo para irnos a Sacapalca y cumplir el deseo de la abuela de ser enterrada junto a mi abuelo…

    Tantos años habían pasado desde la última vez que recorrí esa carretera…

    Sacapalca ya sin el abuelo duele mucho, muchísimo… Y duele más porque en ese lugar también murió mi hermano un dos de mayo… Y ahora llevábamos a la abuela… Era demasiado dolor, era demasiado!

    La gente llegaba con flores y abrazos… Con palabras de ánimo y fortaleza que son como una gota de anestesia en una herida de diez centímetros… Pero ahí estaban… Estaban como estuvieron también en los buenos momentos.

    Las horas se iban entre el calor intenso de un pueblo que pide a gritos un poco de atención… de inspiración… de chispa de vida…

    Volví a la casa de mis abuelos y que está llena de aromas que traen recuerdos e historias y tomé una foto del atardecer de un dos de mayo que en casa duele hace 27 años y que ahora duele el doble porque nos recuerda la partida de mi hermano y de la abuela…

    20130505-003213.jpg

    Las horas pasaban, el cansancio nos ganaba a todos, y la jornada aun era larga… Así que unas horas de sueño en la casa de uno de los grandes amigos para encontrarnos de frente con el siguiente día.

  • Día 90 (01-05-2013) mayo ha llegado

    Cuando estaba en el internado alguien me dijo alguna vez que «el internado o la rural son los años en los que se enferma alguien en casa o se te muere alguien… y tu no puedes estar ahí» y pues cuando terminé el internado dije «me salvé» pero hoy… estoy en un bus (el primero que encontré) haciendo una carrera contra la muerte, esperando ganarle y poder encontrar aún viva a mi abuela en Loxa… porque hoy se que talvez su corazón se canse de latir tan rápido como empezó a hacerlo hace horas…

    Mayo ha llegado! Definitivamente hace años mayo no me gusta

  • Día 87 (28-04-2013) GRACIAS BARCELONA!

    Se acerca el nuevo mes y con eso los informes para entregar en el área de salud, así que desde ayer he estado haciendo los registros de partes diarios en el rdacca, por lo que pinta la noche, parece que hoy termino todos hasta el viernes, lo que me permitiría hacer el resto diariamente.

    Salí del cuarto solamente para almorzar, así que obviamente me puse la camiseta de mi Barce para lucirla bajo el radiante sol que nos acompañó hoy en Latacunga.

    De regreso venía pensando en los recuerdos que tengo de esta ciudad, los de antes de mi año de rural y los de estos tres meses… Para cuando llegué a casa el dueño ya me hizo bromas por mi camiseta, luego ya me llamó para apostar (casi nunca apuesto) excepto con cirujano maravilla y aun tengo pendiente pagarle la apuesta.

    El partido empezó y pintaba bien para los dos lados… Hasta que vino el primer gol ahí si locura total! Salté, grité, aplaudí… Parecía loquita jaja, cuando eso pasa en Loxa, mi perro Picco se asusta y me ladra jajaja… Llega el segundo gol y por ende la segunda ronda de gritos y saltos, así que el dueño de casa me llama para decirme que «según los gritos parece que están ganando» y yo no entraba de la felicidad… El tercer gol lo hizo Nahuelpan que me parecer un paquete, lo que me pareció chévere fue el respeto que mostró a su ex equipo al no festejar el gol y en todo caso mejor que no festejó porque de ley el muy bobazo se sacaba la camiseta…

    Ya luego vinieron las intensidades en las redes sociales… Ahí es cuando me amargan… Así que he decidido callar porque me caen mal los morelios y mucho más los agresivos…

    A la final BARCELONA me hizo el domingo… Y por eso GRACIAS BARCELONA!

    Y a pesar de la alegría que siento… Llevo encima el peso de la tristeza de estar lejos de la abuela en este momento tan inesperado y difícil…

  • Día 86 (27-04-2013)

    Desde hoy mi intención fue hacer todo aquello pendiente con respecto a los partes diarios del famoso «rdacca» del ministerio de salud, sin embargo la pereza hace lo suyo así que me pasé unas cuantas horas dándole vueltas a todo menos a los partes diarios.

    Decidí salir a almorzar y luego de eso empezar… Pero el ceviche mixto de camarón y concha me dejó noqueada, así que a darse vueltas en las cobijas hasta que el ánimo vuelva.

    Un par de horas después decidí empezar… Y en eso he estado…

    Hace una hora aproximadamente he hablado con mi mami y me ha dado una noticia que me mantiene en réplica después del temblor, la abuela tiene algo maligno en su tiroides, y claro lo maligno siempre rima con Ca, así que tengo el alma desconchinflada porque ser médico te muestra ese mundo que no todos conocen, pero ser médico y saber todo aquello que se le viene a la abuela… Y pensar en sus 95 años…me duele… Y me asusta…

    «Ojalá al cáncer le diera cáncer y se fuera para siempre»

    Definitivamente será una larga noche!

  • Día 85 (26-04-2013) «no tengo brazos sin abrazos»

    El día no fue para nada común, porque atendí 20 pacientes… Casi nada, las horas eran eternas sin pacientes… Y el frío taladraba los huesos a pesar del día soleado.

    Hace como una hora he tenido un ataque súbito de tristeza, nostalgia y llanto… Extraño tanto mi casa, mi familia, mis amigos!

    Quisiera salir corriendo de este cuarto y tropezarme con un conocido… Encontrar a un amigo al que abrazar, besar la mejilla de alguien a quien quiero… Decidir salir de casa en la noche e ir caminando hasta el viejo minero, sentarme en la barra, tomar una biela, encontrarme con conocidos… Solo quisiera encontrar a alguien a quien saludar!!!

    Pienso en papá, he pasado recordado momentos de mi infancia con él, pienso en como después de años de pasarnos buscando errores, hoy pasamos mostrando ese cariño que nos tenemos… Pienso en mamá en sus besos por las mañanas al despedirse, en su voz y su risa… En mi ñaño José al que no veo en meses, en Juan Carlos y nuestros desayunos en las mañanas…

    No es que no me guste este lugar o que no disfrute lo que hago… Lo que pasa es que «no tengo brazos sin abrazos…», veo a mi novio el Coto todos los días aunque sea escondido entre las nubes, pero añoro abrir por un segundo mis ojos y encontrar El Villonaco, porque ahí está mi vida… Porque ahí sembré hasta sueños.
    20130426-205714.jpg

    Que si vale la pena estar lejos de casa? CLARO! Si a la final mi intención es volver! Soy lojuda!

    Un día estaré más lejos de estas 9 horas (en Cooperativa Loja) que me separan de Loxa y será porque estoy haciendo realidad otro sueño… Estaré en África o en algún lugar del mundo siendo una más de «Médicos Sin Fronteras» y lloraré igual, de nostalgia pero sabiendo que cada lágrima vale tanto la pena como las sonrisas de todos los días.

    Pero… Hoy… Solo hoy… Quisiera estar en casa…

    Si me ves andando
    por tu misma vía
    si me ves llorando
    mi melancolía
    déjame con mis enredos

    No tengo imagen sin espejos
    no tengo música sin ruido
    no tengo brazos sin abrazos
    no tengo vida si no tengo a mis amigos

    Mi vino, mi libro, mi tierra, mi casa…
    Mi playa, mi guitarra, mi cama y mis amigos…

    No tengo imagen sin espejos
    no tengo música sin ruido
    no tengo brazos sin abrazos
    no tengo vida si no tengo a mis amigos

    «mis amigos»

    20130426-205739.jpg