Autor: niches13

  • Día 180 (30-07-2013) día de rutina

    No me gustan los días así… esos en los que te despiertas, sales a tu destino, llegas, haces lo que debes hacer y regresas a casa…

    … sin que nada te haya tocado, sin que nada haya sido extraordinario en tu día… sin una historia para contar, para reflexionar, sin una chispa que encienda el día…

    Este fue un día así… definitivamente… y no me gusta, en lo absoluto

  • Día 179 (29-07-2013) ¿cuán paciente es un paciente?

    Eran como las siete de la mañana para cuando papá llegó, luego de los abrazos respectivos con mi hermano y conmigo, nos dijo «traje tamalitos», así que a desayunar como en Loxa, excepto por el café que tocó instantáneo.

    Horas después mi papi y yo estábamos en la Clínica Pichincha esperando ser atendidos por el traumatólogo de confianza, tomamos el turno, debíamos esperar algunas horas hasta que empiece el horario de consulta (eso lo sabía ya, por mi internado rotativo en esa clínica), así que el procedimiento es el mismo, sentarse y esperar (ser paciente).

    Dejé a mi papá en la sala de espera y procedí a recorrer los sitios donde pasé gran parte de mi año de internado, abrazos iban y venían, microtertulias, risas, ofertas… ahí, en esa clínica donde también hice realidad muchos sueños… mientras tanto, mi papá esperaba fuera.

    Salí y me senté junto a mi papi que terminaba de leer el periódico, la gente empezaba a llegar, todos tenían cita con el mismo médico, el tiempo pasaba y decidí observar a cada uno de los que esperaban, escuchar sus comentarios, analizar todo.

    La incomodidad de la espera empezaba a hacerse presente, gente que mira a través de la puerta, otros que se levantan y se sientan, otros suspiran, miran a todos lados. Entonces descubrí ese abismo que existe detrás de la puerta de un hospital, que puede ser transparente, pero que no deja ver lo que pasa dentro, ni fuera…

    ¿Va a venir el doctor?, ¿a qué hora?, ¿se demora?… y la incomodidad seguía… estoy segura que si yo no fuera médico y mi padre no fuera padre de una médico, hubiésemos sido parte de los que preguntaban a cada minuto sobre el doctor… Yo pensaba en si alguno de ellos piensa en si el doctor talvez está dando una receta a otro paciente, pasando visita, o que algo se complicó en la cirugía que debería durar dos horas y se extendió a tres o cuatro. También pienso en si los médicos siempre pensamos en lo que hay fuera de esa puerta, por ejemplo pacientes asustados, cansados, con hambre, con otras ocupaciones.

    Pero de verdad después del análisis pienso que talvez Greys Anatomy (mi serie favorita) no es de gran ayuda para nosotros los médicos, porque estoy segura que los de la sala de espera piensan que en lugar de hacer esto:

    o esto:

    nos pasamos haciendo… esto:

    Aunque no puedo negarlo… a veces también pasa…

  • Día 178 (28-07-2013) repe… amigos… peli…

    De algo debía servirle mi presencia a mi amiga Andre, así que me llevó a retirar un cartón en la Cooperativa Loja, EL cartón… entre las dos nos costaba dar pasos de lo pesado que estaba… pero lo logramos, de regreso al departamento mientras arreglábamos todo, la conversación y las risas hacían que el tiempo pase, hasta que de repente, Andre había preparado el suculento «repe» (palto típico de Loxa), así que definitivamente me sentía más cerca de casa, junto a Italo almorzamos y hablamos, como siempre!

    Luego de unas horas fui donde mi hermano, luego de conversar, comer algo fuera… volvimos al departamento con la única intención de ponernos la pijama, ver películas, series, dormir… pero a la final, salimos a comer con mis amigos, vimos con Jose una película… y casi a las doce regresamos a casa…

    Mañana llega papá, iremos al médico…

  • Día 177 (27-07-2013) a Quitofff!

    No dormí en toda la madrugada, no tenía una razón para no hacerlo, pero estaba más despierta que interno de medicina con dos red bull y nicotina encima… así que mi día empezó sin terminar el anterior… pero lo llené de música, de recuerdos, de una hermosa tertulia por chat con alguien con quien nunca antes había compartido más que saludos de ida y vuelta… pero que hoy ha llenado de alegría la madrugada porque no hay coincidencias… nunca las hay.

    En la tarde recibí una llamada por parte de Rosalía de Patután que me informaba que no había reunión el día domingo, así que decidí ir a Quito en busca de Gabby, Andre, Jose, el burro… para el domingo verme con mi hermano y el lunes esperar a papá.

    Reunirme con grandes amigos, lojanos todos! locos todos! ha sido genial siempre! las risas, las aventuras, las historias, las micheladas, margaritas, bielas… la complicidad de una amistad que a pesar de distancias sigue ahí, no se va, no se borra… no se pierde.

    Me siento afortunada…!!!

  • Día 176 (26-07-2013) ¿y los pacientes?

    Llegar al subcentro, conversar de algunas cosas con Diana y Mayra y de repente… Diana empieza a cantar «Necesito» Sui Generis y yo sentir que una ráfaga de recuerdos se me viene encima… porque soy de esas que le ponen recuerdo a canciones, aromas, lugares…

    Empezó la consulta… enanos sanos, otros enfermos, mis viejitos con dolores en los huesos y en el alma, las risas con todos, las estrellitas en las manos… y de repente, silencio total… resulta que hoy los pacientes llegaron a un número de 14, como nunca! y llegó un punto en que el aburrimiento me mataba… no es lo mismo pasarte 8 horas con personas que entran y salen, cada una con diferentes historias, con diferentes sonrisas, con diferentes dolores… pero si tienes horas de silencios, la cosa como que se torna aburrida.

    Es viernes, a veces eso rima con «cerveza», bueno no rima, pero es una gran idea! así que decidí comprarme una, para tomarla en el hotel… así que saqué mi navaja multiusos para destapar una deliciosa biela helada y tomarla por el día, por los días recorridos, por las historias, las canciones, los aromas, los sueños que se han hecho realidad, por aquellos que aún siguen siendo sueños… por los compañeros de ruta…

    Luego empieza a sonar una guitarra en la sala del hotel… y me traslado a Loxa, a mi casa, a las noches y madrugadas de guitarreadas, recuerdo a mi familia a mis amigos… así que decidí abrir la cajetilla de cigarrillos que está en mi velador desde que llegué… salí de la habitación, encendí el cigarrillo, cerré los ojos… y estaba en todas partes, menos en el hall de un hotel…

    Hoy decidí tomarle una foto al novio Cotopaxi, que estaba tapado, envuelto entre nubes… pero estaba… como estaMOS…