Categoría: vida

  • Día 219 (07-09-2013) festejando la vida de la Velcro!

    Desayunar el siempre maravilloso bolón de verde mixto en combo con un jarro lleno de café… acompañada de Ro que es un magnífico… hablar, reír y compartir por un par de horas…

    Horas más tarde cumplir con el tradicional café + torta de la felicidad que es un clásico entre Jose y yo… abrazarlo como si no lo hubiese visto en años y hablar por horas!

    Esta noche tenía un toque especial, iría a festejar el cumpleaños de la enana Velcro que se ha convertido en una de mis personas favoritas, a quien admiro y quiero INMENSAMENTE… a un punto de que hasta me subí en una chiva! y el resto de la noche estuvo llena de risas, conocer personas nuevas, twitteros, hablar de lo que hacemos, reír… pero sobre todo, poder ver a mi enana bailar, saltar, hablar, reír! sí! la enana! esa enana duraza que es un ejemplo a seguir para muchos!…

    ella… ella es mi enana!

  • Día 218 (06-09-2013) la pequeña sí llego!

    Lo mejor de este día se resume en la llegada de mi pequeña junto a su hermana y su madre… luego de hablar durante varios minutos con María, la madre las niñas, le expliqué que las íbamos a enviar al hospital para que reciban tratamiento para su desnutrición crónica, que es lo que más nos preocupa. Pregunté la dirección de la casa donde viven, para poder darle seguimiento al caso de las niñas y también de la familia, por si necesitan medicación o algo que pueda mejorar su salud.

    Estoy feliz porque llegaron, porque mi miedo era no volver a ver a la pequeña, pero ahí estaba! la cargué de nuevo, jugamos un rato… la envié al hospital, junto a su hermana y mamá… acompañadas por una de las enfermeras del subcentro… en el hospital las esperaban para ser atendidas… tengo ilusión… ilusión de que todo salga bien! de que todo en la vida de esta familia pueda mejorar, de que el futuro de los niños sea mejor!

    Me quedo con este recuerdo del día… y con la fría noche de Quito.

  • Día 217 (05-09-2013) hoy imaginé ser madre…

    Todo iba como van la mayoría de los días en Patatús… hasta que al medio día, mi celular viejo que es mi único medio de comunicación telefónica y que toma fotos solo… empezó a sonar, número desconocido, contesto, preguntan por mí, un hombre con acento cubano, se presenta como Camilo para luego decirme «soy del Ministerio del Interior», en ese momento a mí ya se me congeló todo el «gasto cardiaco», no podía creerlo… de hecho recién empiezo a creerlo!. Continuó diciendo «su propuesta nos parece interesante, nos gustaría saber si es posible que coordinemos para reunirnos y hablar sobre la misma»… yo solamente sonreía mientras grababa cada una de esas palabras como un tesoro… Le comenté a Camilo sobre mi viaje en unas semanas a Quito, así que establecimos la posibilidad de reunirnos en Quito y conversar sobre el tema.

    Así que si todo sale bien, dentro de poco podría contarles con respecto a un proyecto serio entre el Ministerio del Interior y esperemos que el Ministerio de Salud se sume… sino pensaremos en el plan b… aunque espero de todo corazón que el Ministerio de Salud no se quede atrás con esta iniciativa.

    Pero la alegría me duraría unas horas… o por lo menos cambiaría a lágrimas y tristeza en el transcurso de la tarde…

    Eran las tres de la tarde, llega una niña de unos aproximadamente 12 años con una bebé en brazos, diciéndome «vengo para que le vea el dedo, porque la doctora dijo que hay que revisarle», después de buscar la historia clínica, vi que hace unos días llegó por un absceso en uno de los dedos de la mano… La niña tiene año tres meses y parece de seis meses, desnutrición crónica, descuidada, anémica, pálida… tiene una hermana gemela, nacieron en la casa, madre sin controles prenatales, sin lactancia materna y alimentadas con leche de vaca… la niña que la trajo al subcentro es una de sus hermanas, la mayor, aparentemente, que la cuida después de que llega del colegio porque en las mañanas la bebé se queda con sus hermanos de cinco, sí! CINCO años, que la «cuidan»… «¿está tomando medicamentos?» fue lo que pregunté, a lo que respondió que no! sin embargo la enfermera supo decirme que los días previos le entregó antibióticos y analgésicos para la bebé… yo ya no entendía nada, era demasiado… tenía que drenarle el absceso, lo que implicaba pincharle el dedo… luego llega la obstetríz  y me cuenta que hace meses la anterior médico rural intentó enviar a esta niña a su gemela al hospital y los padres se negaron a llevarlas…

    Sí! la única palabra que se me viene a la mente es «maltrato», una niña de año tres meses que no habla, que recién gatea, que aparenta seis meses… que está descuidada… sucia… ME PARTE EL ALMA! no sabía, no sé qué hacer… intenté drenar el líquido dentro del dedo, pero nada salía, necesito que la madre la lleve al hospital, pero la madre no estaba… decidí mirarla mientras estaba acostada… imaginé ser madre… por primera vez imaginé si yo pudiera ser la madre de esa pequeña… si pudiera cuidarla, alimentarla, enseñarle a caminar, a comer, a hablar… un día leerle «El Principito»… la levanté entre mis brazos y lo único que me pesaba era su historia, porque ella… ella es tan… tan pequeña… tan vulnerable… empecé a llorar y lloré por horas y sigo llorando mientras recuerdo sus ojos negros, sus manos y uñas sucias…

    Tantas personas que añoran tener hijos, que los esperan… y que no logran tener uno meciéndose en sus brazos… y ahí estaba mi chiquita… indefensa… porque si pudiera hablar, tanto diría… tan olvidada, tan descuidada… tan…

    Pienso en ella… lloro por ella… le pedí a la hermana que le diga a la madre que vaya al subcentro para enviarla al hospital para que reciba tratamiento… y temo que no lleguen más… ese es mi temor más grande…

    Hoy imaginé ser madre…

  • Día 216 (04-09-2013) reunión de área pacífica

    Como todos los primeros miércoles de cada mes, hoy fue la reunión de área… y sorprendentemente, la doctora Niche no peleó con nadie… no refutó nada… ni siquiera hice pucheros…

    No sé si alguien le anda dando valeriana a mi muñeco vudú… o yo me cansé de pelear… o en el mejor de los casos, hoy no hubieron motivos para hacerlo…

    Por ende he tenido un día MUY tranquilo… que hasta dormiré con el sabor a dulce en la boca, con la sonrisa inmensa de una gran historia…

    Mañana ya les contaré a los de mi unidad operativa lo que tenemos que hacer durante este mes… pero hoy… hoy estoy tranquila y feliz… porque nadie me ha quitado la paz, ni siquiera las autoridades del área.

  • Día 215 (03-09-2013) voy a disfrutar volver!

    Solamente una cosa pasaba por mi mente hoy: primer partido de la liga nacional de basket!

    El día se pasó tan rápido que de repente eran las seis de la tarde, yo estaba vestida y alborotada, lista (no tanto) para volver a jugar, oficialmente… volver a correr tras un balón y disfrutar del deporte que me trajo tantas alegrías…

    Catorce años después, volvía a pisar la cancha del coliseo de Salcedo. Me dolía hasta la panza de los nervios que sentía, pero bueno, ahí estábamos, un grupo al que le llevo aproximadamente diez años de diferencia… todas con el mismo fin, jugar!

    Vimos al equipo rival y pues evidentemente tenían jugadores con muchísima experiencia sin contar con los dos refuerzos a los que yo sin problema les llegaba al hombro… y a mí me dicen que soy grandecita.

    Antes de empezar a calentar, decidí tomarme una foto con la número 13 del equipo de las pequeñas… así fui yo alguna vez… cuando empezaba mi vida deportiva, así como ella, que preguntaba «¿quién es la trece?» imagino que la ilusión la acompaña todos los días, la ilusión de ir tras un balón mientras el resto de cosas desaparecen.

    Me pasé en la banca la mayor parte del partido, en el que íbamos perdiendo con mucho, sin embargo luego los nervios se quedaron atrás y poco a poco las chicas empezaron a jugar mejor… para cuando yo entré a la cancha, pues de verdad lo único que dije fue «voy a vivir cada instante, voy a disfrutar volver!».

    … y eso hice!!!

    y lo único que perdí fue el partido… porque del resto… gané mucho! muchísimo!!! y soy feliz! porque en un solo día he hecho las dos cosas que más amo en la vida, he sido médico y he jugado basket