Categoría: salud

  • Día 83 (24-04-2013) deleitando mi vista con el novio

    Ya cuando salí supe que sería un día distinto, el cielo celeste, sin una nube alrededor… Y al subir al bus y empezar el recorrido, ahí estaba mi novio el Cotopaxi, inmenso, guapo, radiante, majestuoso… Es la primera vez desde que estoy aquí que puedo verlo en todo su esplendor…

    Tenía el alma llena de alegría y de buenas energías… Los pacientes este día fueron menos, lo que me permitió salir y deleitarme con la maravillosa vista que hay desde el subcentro…

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    Mientras veía al Coto pensaba en tantas cosas, en mi vida, en la vida, en los amores y dolores que se encuentran a cada paso que se da en el camino… Pero sobre todo en las alegrías… Porque ese paisaje me regala eso, alegrías… Y últimamente he tenido muchas para poder pensar en ellas.

    Hasta llevé a la construcción del nuevo centro de salud a Alex y Laurita que trabajan conmigo, para que vean cuanto ha avanzado la obra.

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    Mi día estuvo lleno de grandes momentos y paisajes… Y terminó igual a pesar de que Barcelona empató el clásico.

    Aquí una foto con el Iliniza sur!

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  • Día 82 (23-04-2013) entre inyecciones intravenosas y una sutura

    La primera vez que tuve que pincharle una vena a alguien, fue en la típica clase en la que un profe intenta enseñarte a extraer una muestra de sangre, creo que estaba en quinto ciclo de medicina y sinceramente quien termino empujando mi mano para que la aguja entre en la vena fue justamente mi profe porque a mi me temblaba hasta la imaginación.

    Años después me enfrentaría a una realidad distinta a mis años de estudio previos, porque ya estaba en el internado y descubrí que parte de mi trabajo era sacarle muestras de sangre a las veinti tantas adolescentes de la «Maternidad Isidro Ayora» entonces sudaba solo al imaginar cómo rayos lograría hacerlo y bueno… como en muchas situaciones en mi carrera, te lanzas al estrellato o te estrellas…

    Y pues no me estrellé pero al inicio si que me asusté!

    Todo esto nada más para contarles que hoy después de varios meses, pinché las venas de dos pacientes para inyectarles medicación para sus dolores… Y ya no sufrí y no les dolió… Y me sentí orgullosa de todo aquello que durante años de formación profesional fui aprendiendo, incluyendo cómo pinchar venas…

    Horas después, casi al medio día llega una emergencia, un enano de tres años con una herida en la frente… Y claro el pobre estaba asustado, con dolor y evidentemente necesitaba una sutura, lo que le daba trabajo a la futura cirujana Niche, así que bueno, el procedimiento de siempre: hacer tamal al paciente, limpiar, infiltrar y suturar… Pero el último procedimiento fue bien complicado porque el pequeñín se movía y gritaba y lloraba… A la final cuatro puntos unieron los dos extremos de la herida y pudo volver a casa con medicamentos para evitar la infección y el dolor.

    No se necesita mucho para ser feliz, talvez no requiero mucho para serlo, y gran parte de mi felicidad de este día se resume en la tranquilidad con la que todos mis pacientes salen del Subcentro de Patatús.

  • Día 81 (22-04-2013) energías renovadas

    Mi día empezó más temprano que de costumbre y a pesar de eso mis energías estaban renovadas, la felicidad, la alegría, eso de hacer realidad los sueños, de compartirlos diariamente, de encontrar unos nuevos… Hoy fue

    … y yo estaba tan emocionada como si fuese viernes.

    Varios pacientes esperaban que los atienda, sin embargo entre aquellos que estaban con turno, había una señora que llegaba para que le realice una curación y valoración por un absceso mamario… Entre pocas risas y mucho dolor para ella, logramos en algo disminuir la tensión mamaria ocasionada por la acumulación de leche, una vez que terminé el procedimiento, le dije que regrese mañana para evitar que se complique el caso.

    Luego si empezamos con los turnos, uno tras otro desfilaban niños y adultos cada uno con sus preocupaciones o dolores, pero a la final salían menos preocupados y más dispuestos a seguir el tratamiento que les correspondía.

    Cada día que pasa, veo como se va el tiempo en esta etapa de mi vida… y me alegra inmensamente aún disfrutar lo que hago, porque si no fuera ese el caso… no me imagino cómo serían de tristes y feas las cosas

  • Día 78 (19-04-2013) hoy aprendí

    Hoy viví y aprendí eso que pensé que tardaría más tiempo en aprender y sentir… Eso que un médico hace parte de su vida… Cuando tu vida ya no es tuya sino que se convierte en la vida de tus pacientes… Cuando el tiempo no es tuyo sino que ese tiempo se lo regalas a aquellos que llegan a ti para que los ayudes… Aunque eso sacrifique tus planes…

    Y a pesar de que esto suene a tristeza… Soy feliz porque me gusta la vida que escogí y que Dios me permite vivir!!!

    Tengo todo menos tristeza! Tengo felicidad!!! De compartir mi vida con gente que nunca he conocido pero qe me llena!!!

    Siento cansancio y dolor de espalda

  • Día 77 (18-04-2013) «amar la trama más que el desenlace»

    Talvez hoy ha sido de los días más rutinarios que he tenido en estos setenta y siete días, ni siquiera puedo decir que fue cansado, sino que fue como diría mi gran amigo Alain Chaviano «lineal»… Las infecciones de vías respiratorias son el pan de todos los días, de TODOS! en la vida llegué a pensar que el Paracetamol sería el elemento y a su vez medicamento fundamental de mis días.

    Los enanos no lloran casi nunca cuando los examino y eso me gusta porque me hace el trabajo más fácil y porque a ellos se les olvidan los traumas, a eso sumarle el adhesivo de estrellita que les dejo en una de sus manos, es como el combo perfecto.

    Los bebés, ellos si que me derriten, son tan indefensos, enanos, frágiles y llenos de risas. Los examino con cuidado, los cargo para escucharles los pulmones y no tener que girarlos a un lado y a otro y si también es para cargarlos un ratito y reír con ellos.

    Hoy tuve la oportunidad de ver un caso interesante, llamo al siguiente paciente y entra una mamá cargando a un enano de unos dos meses, acude por el control mensual, así que luego de preguntarle si ha habido novedades con respecto a la salud, alimentación o conducta del bebé, procedo a examinarlo, entonces sigo un patrón que uso para el examen físico, desde la cabeza hasta los pies… entonces llego a los genitales del enano de dos meses de vida, primero le muestro a la madre cómo debe bajar el prepucio para la limpieza y reviso los testículos, entonces noto algo raro, solamente palpaba uno, me tomé más tiempo para no apresurar mi diagnóstico, pero, nada! este pequeñín tiene «criptorquidia» (testículo no descendido), así que le explico a la madre el procedimiento a seguir que consistía en este caso en darle una hoja de referencia para el Hospital de Latacunga en donde un especialista (cirujano) lo valore nuevamente y proceda al tratamiento que es quirúrgico, para solucionar el problema.

    De verdad me alegran estas cosas, cuando pones a prueba tus conocimientos, tomas decisiones, a veces dudas, no sabes qué hacer o cómo actuar, luego te serenas y ves entre esos «doce segundos de oscuridad» aquellos años de tu vida que los pasaste entre libros y malas noches, entonces… solo entonces ves aquella luz que te ilumina en lo que debes hacer.

    Cada día que pasa, me doy cuenta que el camino recorrido ha valido la pena… y aunque a veces dolieron muchas cosas para poder llegar aquí… una vez que he llegado, nunca fui tan feliz!