Categoría: Ecuador

  • Día 25 «25-02-2013» «Olvida que has dado para recordar lo recibido»

    20130225-224315.jpg

    Los pacientes han regresado en la cantidad usual. Mi primer enano, estaba tan enfermo que tuve que hacerle la referencia al hospital de Latacunga, por una neumonía grave que según su mamá es «desde ayer nomás que está así»… a veces solo tienes que respirar profundo para no dejarte decir cosas como «claro! y uno se pone así de mal en 24 horas!» ni modo, a la final solamente me dediqué a hacer mi trabajo y a sugerirle a la madre de mi enano que para la próxima vez, mejor no espere tanto, que esos casos se podrían tratar si trajeran a los niños antes.

    El resto del día fue pesado, se me fueron volando las horas de la mañana… y de repente… llega Blanca con Francisco, mi viejito con la úlcera en la pierna, al que llevo curando durante todo este tiempo… El viernes pasado le dije «ya nos vemos el lunes, lo espero» y el bandido me responde «no, no , no de aquí vuelvo el martes!» le dije que bueno pero que vuelva. Así que hoy le digo «no me dijo que ya no me quería ver hoy, que mejor el martes» y me río mientras le doy palmadas en la espalda y le ayudo a subirse a la camilla… entonces me contesta «no ve que pues hoy me despierto soñando con usted pues!» ahí si que me reí la vida… bromeamos mucho! le tengo cariño a Francisco y a su hija Blanca… me alegran cuando los veo, reimos y conversamos…

    Hoy después de acostar a Francisco en la camilla, Blanca me dice «Doctorita aquí le traje unas golosinas» y me entrega una bolsa grande… sin siquiera saber lo que era se me hizo churo el corazón, fue como volver a mi época de misión, cuando la gente llega y te regala con tanto cariño muchas cosas. La miro y la abrazo y le digo MUCHAS GRACIAS BLANQUITA no tenía que molestarse, y ella me responde «ahí están los capulíes para que se haga dulce y unos pancitos».

    Tengo el corazón lleno! de alegría, de ese sentimiento que sale cuando te das cuenta que aquellas que haces en la vida, le dejan una huella a alguien… y aunque tu no te des cuenta… ese alguien siempre encuentra una forma de hacerte sentir que agradecen lo que haces por ellos aunque tu lo hagas desinteresadamente.

    QUE GRAN DÍA tuve!!! a pesar del cansancio… Blanca y Francisco me enseñaron que ha valido la pena

  • Día 23 (23-02-2013) «El hombre siente un extraño pudor en manifestar su bondad»

    Como la revolución avanza, pues bueno, hoy mientras el Mashi llenaba de odios e insultos en la sabatina, yo como funcionaria pública tenía que «devolver el día de feriado de carnaval» osea como si yo hubiese pedido que me den un día… en fin… WELCOME TO THE REVOLUTION COMPAÑERITA!!!

    El día empieza mientras emprendo el viaje a Tilipulo, un lugar de por aquí, para ir a ver a Mariano, el señor que tiene el injerto de piel y los tutores en su pierna derecha. El bus sale cada media hora, así que bueno, esperemos pues… y zas media hora después un «welcome to Tilipulo» JA! mentira, en ningún lado decía eso, pero el bus se paró ahí así que supe que había llegado, el siguiente reto era ubicarme, ¿dónde es que era la casa de Mariano? bueno caminemos pues… y ZAS! sin waze ni GPS llegué! lo curé, me demoré como media hora… salí en busca del bus que sale cada media hora, hasta que llegó! subí hasta ahí para hacer el recorrido de regreso y quedarme por la UTC osea la Universidad Técnica de Cotopaxi y de ahí tomar otro bus que me lleve a Patatús… bueno, ya pues la muy pilas de la Niche vio un bus y se subió! y de repente el bus toma otra ruta, le pregunto a la señora junto a mí y me dice que ese bus va a Zumbalica… WHAT!!! no deje no más así, muchas gracias aquí me bajo… el reloj marcaba como las 10h30 y yo aún no llegaba a mi sitio de trabajo que otorgado la revolución ciudadana… y el fucking bus no pasaba, así que bueno, me acordé de esas pelis en las que un man saca el dedo y alguien para para llevarlo… y bueno! estoy en la rural osea estoy de aventura… no pensé en que por ahí el primero que pare podría apuñalarme o secuestrarme… así que como yo mismo diría «trepe al trooper» y «al infinito y más allá!!!» me dejaron en la entrada de Patután y como me gusta GRATIS!!! durasa soy!!!

    Llegué y como resumen… el día fue tan ameno que atendí a cinco pacientes… cinco… cincooooooo!!! en un día…!!! pero tenía mi plan b y llevé mi libro de «Cuerpos y Almas» que hoy si me enganchó al máximo!!! que librazo!!! si con Z porque es una brutalidad!!! de maravillosalandia… Así que le escribí a Luis Miguel Romero una frase que hoy me impactó: «El hombre siente un extraño pudor en manifestar su bondad» y le agradecí la sugerencia.

    Soy feliz haciendo esto! me encanta! ya mismo es un mes… un mes que se me ha ido como agua entre los dedos… y sigo aprendiendo y sigo soñando… y sigo amando cada minuto, cada sonrisa, cada nueva mirada que encuentro en mis pacientes…

    ya ya… también les contaré que jugué hoy! partido oficial de basket después de años… y obvio! qué esperaban? soy un paquete! pero soy feliz en una cancha! soy feliz en la banca sirviéndole el agua a mis compañeras de equipo, animándolas, enseñándoles… I LOVE THIS GAME!!! y estoy muy feliz por poder hacer las dos cosas que más amo en mi cochina vida!!!

  • Día 22 (22-02-2013) «Angie»

    Mi tercera paciente pasó por la puerta acompañada de otra niña. La verdad no sabía cuál de las dos era la paciente, la bebé o la niña… cuando pregunté por la paciente, supe que Samantha la bebé de 1 año y 4 meses era a la que tenía que atender. Le pregunté a la niña qué parentesco tenía con Samantha y me dijo «es mi prima», pero vine porque mi tía no la puede traer porque trabaja. Entonces dije que no había problema y examine a la nena y le prescribí medicación. Samantha y su prima se fueron y yo seguí con la rutina.

    Horas después, llamo a otro de mis pacientes, los que corresponden a la jornada de la tarde, entonces lo llamo… entra Alexander acompañado de dos niñas conocidas. Me sorprendí y dije «aquí hay algo raro». Les pedí que se sienten y procedí a hablar con la niña de la mañana, la prima de Samantha, le pregunté su nombre, me dijo que se llama Angie… Entonces le dije Angie, cuéntame de ti, ¿qué haces?, me mira y me dice «arreglo la casa, barro, hago la comida, lavo» yo de verdad estaba intentando respirar profundo e intentar entender y asimilar lo que esta niña me decía, le pregunté la edad, me responde «tengo 13 años», vas al colegio? «sí! de una a seis», ¿qué pasó hoy? «no pude ir porque tenía que venir con ellos para que los atiendan», ¿quién es Alexander? «mi hermano», ¿va a la escuela? «sí! de siete a una», ¿quién se queda con él cuando vas al colegio? «se queda solito»…

    De verdad yo no podía más!!! quería llorar, salir gritando, romperme la cabeza y entender cómo es posible que una niña de 13 años sea ama de casa, niñera y estudiante… todo menos adolescente. Me ardía por dentro el alma pero tenía que mantenerme en calma o por lo menos aparentar.

    … ¿y tus padres? «mi mamá trabaja desde las siete hasta las seis de la tarde, mi papá trabaja en Latacunga en un negocio y vuelve a las ocho de la noche»…

    Hubo un momento en el que de verdad quise ir a buscar a los padres de esos niños y mandarlos a la misma punta de un cuerno por hacer eso… pero… wait a minute! ¿qué puedo reclamarles yo? sí, yo que toda una vida me la pasé en la comodidad de la casa, que me levanté de la cama y casi nunca tuve que tenderla porque alguien hacía eso por mí, yo que aprendí a cocinar ya en los últimos años de colegio y eso de mala gana porque mi papá se moría por enseñarme, yo que fui a la escuela y colegio todos los días porque nada me dolía, porque no me faltaba nada… que siempre tuve hasta aquello que no pensaba que tendría…

    Porque mi vida ha sido distinta, no quiere decir que esa es la vida que tienen todos.

    La vida de papá era así, mis abuelos campesinos dejaban en casa a sus hijos, les daban a cada uno tareas de la casa y volvían tarde, después de arar y trabajar en el campo. Pero todos sus hijos fueron a la escuela, todos aprendieron a cocinar, a lavar, a barrer… a vivir! ¿Fue justo lo que vivieron? no! no lo fue, sin embargo, así les tocó vivir a ellos… así le tocó vivir a mi papá, para que con el tiempo y con todo lo vivido y aprendido, un día tenga una hija médico, acostada en la cama de un hotel, escribiendo desde una Mac y llorando por una niña que tiene que vivir lo que él y mis tíos vivieron para convertirse en quienes son.

    Este es el primer #ruraleando que escribo entre lágrimas, de hecho me cuesta un poco escribirlo… cómo me duele Angie!!! me duele en gajo!!! es una niña! una niña! haciendo de todo menos lo que para su edad debería hacer.

    Esta es la realidad a la que sabía que me enfrentaría en este año y no por eso deja de dolerme… se que vendrán otras experiencias, otros dolores, otras alegrías… todas, todas vendrán para cambiarme la vida… porque así ha sido desde el inicio de esta profesión, porque cada vida que ha llegado a tocar la mía me ha hecho crecer, me ha enseñado a vivir

    20130222-211101.jpg

    Y gracias a la sugerencia de Cirujano Maravilla hoy inserto un poema de Miguel Hernández hecho canción por el maestro Joan Manuel Serrat… que cae «papelito» y bien fuerte para este tema «niño yuntero»

    «Me da su arado en el pecho,
    y su vida en la garganta,
    y sufro viendo el barbecho
    tan grande bajo su planta.

    ¿Quién salvará a este chiquillo
    menor que un grano de avena?
    ¿De dónde saldrá el martillo
    verdugo de esta cadena?

  • Día 21 (21-02-2013) «los recursos»

    Hoy no hay mayor novedad, excepto que a pesar de que la cantidad de pacientes ha disminuido estos días (me imagino por la inauguración del Centro de Salud Loma Grande), puedo contarles que la rural es un reto y no solamente en el plano médico, sino también en el administrativo.

    Hoy nos dimos cuenta que la medicación se está terminando, queda poco Paracetamol y ya el Ibuprofeno no había cuando yo empecé en el subcentro… entonces dices «¿qué hago?», «¿qué le doy para el dolor?», «¿tenemos antibiótico para tratar a este paciente?»… y te pasas buscando en el listado de la medicación existente, algo que pueda ayudarle a tus pacientes.  Y a pesar de que el pedido ha sido realizado, la medicina tarda en llegar.

    El otro reto es el de poner a prueba tus conocimientos adquiridos… Hoy me pasó algo interesante, hace unos días llegó una señora con su nieto para que le hagamos el Tamizaje Neonatal cuando lo vi, les dije «está amarillito, pónganlo a que reciba los rayos del sol detrás de una ventana», pues bueno, hoy llegó la abuela con el bebé para control y el niño seguía amarillo, tiene 10 días de nacido… entonces empieza el «brain storming» lleno de cosas como «¿qué hago?, ¿cuáles eran los valores normales?, ¿le hago los exámenes o de una vez le doy la referencia al hospital?».  Entonces respiras, inhalas amor y exhalas paz y te recuerdas a ti mismo que eres médico, que aprendiste eso.  Así que le envié el pedido de exámenes y que me traigan los resultados en cuanto puedan, para la tarde estaban los resultados y el enano tenía que ser referido al hospital para recibir tratamiento por su ictericia neonatal.  Espero que todo salga bien!

    Por otro lado, el egoísmo es uno de los peores compañeros de varios médicos… Bueno pues hoy me llegó una pequeña con unas lesiones en la piel que yo no sabía encajar en ninguna enfermedad… así que hice aquello que no todos los médicos hacen, salí de mi consultorio, fui al de mi compañera rural y le dije «Gabby, por favor, ayúdame revisando a una paciente», ella asintió y minutos después entró… hablamos, conversamos, compartimos y a la final, llegamos a un tratamiento… ESA ES MI LECCIÓN DEL DÍA!!! ver a los médicos como tus compañeros, como tu apoyo, como aquellos que pueden ayudarte… y no como la competencia…

    Y como cereza del pastel!!! cirujano maravilla me ha contado esta noche que hace un día se ha pegado la mega, super, recontra, ultra, exponencial cirugía… una esofagectomía total laparoscópica!!! y yo acá retorciéndome como babosa con sal de la envidia…  Que capo que es el muy magnífico!!!

  • «De estudiante de medicina a servidor público» Día 19 (19-02-2013)

    Cuando uno se matricula en la escuela de medicina, lo hace con la ilusión de ser médico, eso implica pasar Anatomía como primer reto y luego todas las morfofuncionales… así pasan los meses… y cuando parece que todo se ha hecho realidad, te das cuenta que tienes que hacer la tesis… entonces vamos de nuevo…

    pero… servidor público? wait! ¿dónde me perdí? y pues esa es la parte que nunca te imaginas mientras estudias medicina. Te imaginas como médico, posgradista, especialista, dueño de clínica, director de hospital, médico sin fronteras… pero… pero ¿servidor público? osea ni siquiera sabes dónde se solicita eso.

    Entonces llegas a la rural y todo el panorama se aclara, porque trabajas para el gobierno, te guste o no el presidente, el sistema, los ministros, los asambleistas… tu eres un servidor público! pero tranquilo, no te ilusiones, no vas a ganar como esos que salen en la televisión… apenas eres el médico rural, lo que entra en la categoría de «Servidor Público 3».

    Y bueno, todo esto para contarles que hoy me convertí oficialmente en «Servidor Público 3». En la mañana llegué a la Dirección de Salud de Cotopaxi para entregar un documento pendiente para que algún día el Ministerio de Salud Pública me deposite el sueldo, me tocó entregárselo a la más mal genia de las viejas de «talento humano». «¿Recién me trae?» «ya si no les pagan es por estas cosas» «firme de una vez el contrato», «la próxima vez firma con tinta azul!!!» aaaayyyyyy vieja infeliz, esta si que hoy me probó la tolerancia pero exponencialmente… para orgullo mío y de mis padrecitos puedo decirles que no perdí las buenas costumbres jajajajaja.

    20130219-201720.jpg
    Contrato de Medicatura Rural «Servidor Público 3»

    Volví a mi Patatús a ver pacientes, que últimamente son menos… Decidí no almorzar, no sentía hambre, así que saqué mi libro «Cuerpos y Almas» que he tenido abandonado… leí durante un largo tiempo… más tarde, me pasaría algo maravilloso!

    Llegó la licenciada Mercedes y me dice: Doctora vamos a Tilipulo para hacerle la curación al señor de los tutores. Yo le dije que no hay problema… minutos después sentiría lo que realmente es la rural y aquí hago un paréntesis.

    (Cuando vas a hacer la medicatura rural y se aproxima el sorteo, todos o la mayoría de quienes conoces te dicen «escogerás hospital, o como mucho centro de salud. No te irás a puesto o subcentro porque vas a perder un año de tu vida, no vas a hacer más que curar mocos y diarreas». Entonces el día del sorteo las primeras plazas que se van son justamente hospitales y centros de salud y las últimas son los puestos de salud).

    Yo me pasé años defendiendo la medicatura rural, y los subcentros y puestos de salud… porque como ya saben, creo firmemente que el cambio y el mejoramiento en la salud de este país ya golpeado por varias cosas… empieza en la rural… A la final sin saberlo y sin buscarlo, me tocó la rural en un subcentro de salud que en meses será un centro de salud… Sin embargo hoy después de 19 días #ruraleando, me pude sentir en la rural, porque salí de la comodidad del subcentro para hacer aquella curación.

    Un taxi nos llevó a Tilipulo, al bajar del mismo un camino lleno de tierra y arena llegaba hasta la casa de Mariano, un hombre sentado sobre unas cobijas las mismas que estaban sobre la tierra en la parte externa de una casa de adobe… Me impactó! me deshice! ese era mi paciente, el paciente con tutores en la pierna que meses atrás se quemó y a la que le hicieron un injerto de piel. Sí! exacto! ves tierra, ves tutores y obviamente piensas ¡QUE LOCURA! Entonces se te viene a la mente la cátedra de heridas, de asepsia y antisepsia y miras tu realidad y dices ¡Bienvenida a la rural!

    20130219-201841.jpg

    La realidad de Mariano, es la realidad de la vida rural… te das cuenta lo que le rodea a Mariano? Basura, polvo, moscas, tierra… Ahí es donde el médico se juega todo para que a pesar de todas esas adversidades las cosas salgan bien!!!

    Tengo una mezcla de sentimientos entre tristeza, ilusión, alegría… Hay tanto por hacer!