Categoría: comunidad

  • Día 74 (15-04-2013) el cumpleaños de mamá

    El sonido de la lluvia fue el soundtrack del inicio del día, abrí los ojos sabiendo que no tenía un cuarto al que correr, ni un feliz cumpleaños que cantar en la cama de mis papás… pero lo que si sabía era que tenía que ir a dejar unos documentos en el Área de Salud # 1, regresar al subcentro, atender pacientes… esperé para subir al bus para llamar a mi mami, pero no contestó, de seguro estaba ocupada, así que le dejé un mensaje… solo imaginaba lo que quería decirle y se me iban las lágrimas en el bus, pero bueno…

    Llegué al subcentro y empecé a atender a mis pacientes, uno tras otro, a los enanos les empecé a pegar los stickers de estrellitas en la mano, salían felices… de repente llegó María, hace un par de meses la atendí por unos dolores en el cuello y de cabeza, llega hoy con la misma sintomatología, entonces le pregunto que cómo se sintió con los medicamentos, me responde «bien doctora, pero creo que lo que tengo es estrés» entonces la miro y le pregunto ¿qué es lo que le preocupa?

    Resulta que María es una de esas tantas mujeres que mantienen sola a una familia, el padre de esos niños se ha casado tres veces, tiene varios hijos, y de vez en cuando le da veinte dólares para que con eso algo pueda ayudarse, así que ella lava ropa para poder pagar la educación de sus hijos, la comida, la ropa y todas aquellas necesidades de una familia… Su preocupación y motivo de estrés es «si yo me enfermo doctora, ¿quién va a ver por mis cuatro hijos?, ¿quién va a llevar el dinero?, ¿quién los va a cuidar?» con cada nueva cosa que María me decía a mi se me daba una vuelta más el wuacho, conversamos, decidí hablar y reír con ella, la miré y pensé «a la mierda los quince minutos por paciente, ella se merece unos más», así que hablamos y nos reímos, le dije algo que mi hermano luego de su salida de la clínica de rehabilitación me decía «un día a la vez, no te dejes robar la felicidad» le dije algo parecido a María y le dije que a mi no me gustaría saber que «ha estirado la pata», ella solamente se reía y yo en cambio sentía que con cada risa, ella se sacaba un ladrillo de encima… «para la tarde ya regreso con mis hijos doctora, para que también los atienda», entonces le digo que la espero, para jalarles las orejas a todos… cerró la puerta no sin antes regalarme una sonrisa.

    Me tomé como dos minutos antes de llamar al siguiente paciente, por varios aspectos, la historia de María me sacudió, bastante!

    Luego el resto de pacientes, iban y venían, llegaron los hijos de María: Denis (8) y Luis (14), solo risas los dos, los revisé, hablé con ellos y les dije lo que siempre les digo «a portarse bien, no me harán darles en el rabo», se fueron sonriendo… María también, antes de irse me dice «doctorita, muchas gracias por todo» y le digo que no tiene nada que agradecer «si se va a portar mal, me invita».

    De regreso a casa, la nostalgia me agarró de nuevo, pensar en mi mami, en este cumpleaños tan fatal que le tocó, su mamá en el seguro, ella cuidándola, dos de sus hijos fuera de casa, el otro con ocupaciones aparte… hoy no hubo pastel, ni brindis, ni reunión familiar, ni salida a comer… hoy, fue el primer cumpleaños de mi mamá que no estuve con mamá… Dicen que eso es parte de crecer, extender las alas y volar, ir por tu destino, salir del «nido»… hoy pensaba en que yo no solicité crecer! pero crecí… El día de mi graduación de bachiller, la madre de una de mis amigas en medio de su discurso dijo algo como «tu nunca te imaginas que el día en que tus hijos dejan de tomar tus manos para caminar, será el día en que empiecen a recorrer su propio camino» hoy sentí eso pero quemándome la piel.

    Mamá me sigue llamando casi todos los días (como si fuera niña), me pregunta si estoy comiendo, dónde estoy, qué voy a hacer, con quién… y aunque a veces eso me molesta, pues así son las mamás no?, discutimos, peleamos, llora, se enoja, me enojo, lloro, hace cosas por mí, hago cosas con ella, me dice que me iré de la casa si empiezo a usar anticonceptivos, me dice que no entiende por qué no quiero casarme, por qué soy tan exigente, me espera hasta que me duerma cuando llego a Loxa por unos días, me abrazó tantas veces como las necesité, lloró y odió a cada hombre que me despedazó el corazón, no amó mis sueños, pero me amó a mi siempre así que me apoyó en el camino… hasta intentó más de una vez leer «El Principito» porque sabe que lo amo.

    Es mi cuatacha, mi amiga, mi compañera, no se si muchas se llevan con su mamá al punto en el que ella y yo nos llevamos… no lo se y de verdad, no importa, porque yo tengo la fortuna de que esa mujer sea mi madre… ya no es gordita, pero le sigo diciendo gorda, ya me sobran brazos para abrazarla, ahora hasta creo que la abrazo con un brazo, ya no le da miedo salir a la calle o a fiestas, porque nadie le dice cosas como «cómo te has engordado!», ya tampoco le duelen los huesos, ahora pasa alegre, más activa… pero sigue cansada por el trabajo y las labores y preocupaciones diarias, por ejemplo esta noche pasa su cumpleaños durmiendo en una silla junto a la abuela…

    Hoy me hubiera gustado bailar con ella en la cocina con piso de baldosas blanco y negro (como tablero de ajedrez), acostarme a su lado, hasta ir a esa horrible tienda que le gusta tanto «Todo Hogar»… hoy me hubiese gustado estar con la panzona de mi mamá…

    mamá

    Aquí la canción que hace tanto te dediqué… que es tan tuya como tuya es mi vida! TE AMO ma!

    Si ella me faltara alguna vez nadie me podría acompañar
    nadie ocuparía ese lugar que descubro en cada amanecer
    si me faltara alguna vez.

    Si ella me dejara de querer cuando la contemplo al despertar
    siento la pureza que me da, nunca la pureza que me da,
    nunca la podré corresponder si me dejara de querer.

    Si ella se olvidara de cantar ese hermoso mundo que me da
    cómo volvería a predicar si fue su palabra mi verdad
    si se olvidara de cantar.

    Si ella no inundara esta ciudad todo cambiaría de color
    gozaría de otra claridad
    cuando miro y pienso con dolor si no inundara esta ciudad.

    Si ella me faltara alguna vez
    si ella me dejara de querer
    si ella se olvidara de cantar
    si ella no inundara esta ciudad
    yo no escribiría esta canción.

    si ella me faltara alguna vez

  • Día 73 (14-04-2013) los traumas que parecían enterrados


    Dormir tarde es parte de la planificación dominical, así que abrí los ojos a las diez de la mañana, media hora después suena el teléfono de la habitación, era el dueño preocupado porque no me había visto desde la madrugada del sábado, pero como se dio cuenta que estoy viva, entonces se quedó tranquilo.

    Ver la caja boba, el celular, darme vueltas en la cama… hasta que recordé que para mañana tenía que presentar un cartel por el Día Mundial del Yodo, a lo que se suma la charlita, el informe y las fotos… así que bañarse, ponerse la camiseta de Barcelona y salir caminando al Mall para almorzar y luego comprar aquellas cosas de las que me he alejado desde que me traumé con la pintura y el dibujo. No se si hay muchas personas en el mundo como yo, cuyo trauma es dibujar, pintar o hacer manualidades… a veces hasta me sorprende que quiera ser cirujana con la torpeza que siento cuando tomo un lápiz o pintura, prefiero escribir (como se darán cuenta), prefiero leer, pero crear? crear y plasmarlo en algo, es en mi caso hasta intimidante… pero no me toca otra que hacerlo… así que compré todo el material que creí que podría necesitar, sin embargo lo que más me gustó comprar es un rollo de cuatrocientos stickers infantiles, que pienso entregarles a mis enanos luego de examinarlos, estoy tan ilusionada que ya quiero que sea mañana para verles la cara que pondrán.

    materiales

    Volví para ver el segundo tiempo del partido entre Barcelona y Nacional, a la final ganamos con un penal que no era penal y bueno porque el pobre muchacho del otro equipo no pudo patear bien la pelota y se jaló el gol que podía ser del empate… para mí alegría de ver ganar al equipo de mis amores, pero sabía que en un momento tenía que dejar todo para empezar con la cartulina, las tijeras, marcadores y cosas…

    He terminado el famoso cartel, pero la verdad lo mio y no me llena de felicidad, ni me encanta, solamente puedo decir que hoy he puesto más interes y menos negatividad que en otras ocasiones, rescato eso, que le puse ganas, que no me dejé llevar de la impotencia o el miedo, solamente a pesar de tomarme varios descansos, terminé el cartel.

    Mañana será un día difícil, no porque sea lunes, no porque haya muchos pacientes en el subcentro, mañana será difícil porque es el cumple de mamá y yo no estaré con ella…

  • Día 71 (12-04-2013)

    Día agotador, dolor de espalda, señora que llega al subcentro sin carnet de historia clínica y ella más enojada… Hasta nos dijo «mal genias y ganando sueldo»… En fin!

    El resto se resume en salir y hablar y hablar con Fab… A un punto que hasta esta hora nos acompaña un biela y música para buen dancing!

    Eso básicamente! Al fin es viernes!!!

  • Día 69 (10-04-2013) «Mandaron a decir del hospital…»

    No es que el día representa alguna festividad nacional, mucho menos mundial como esos días mundiales del yodo, de la salud, de no fumar… etc. Simplemente este día fue histórico porque logré almorzar antes de las dos y media de la tarde y porque salí del subcentro a las cuatro y media; usualmente nada de eso pasa, sin embargo hoy fue distinto.

    Recibí un recado de algún profesional de la salud que ofrece sus servicios en el Hospital General de Latacunga, el mensaje que me dio la mamá de aquel paciente pequeñin fue «mandaron a decir del hospital que si quiere que le hagan lo que pidió a mi hija (nebulizaciones), mande los medicamentos! y que no hay que comprar fuera jarabes, porque todo hay en el subcentro!». Me callé inhalé amor y exhalé paz. Ahora les cuento lo que pasó con esta pequeña cuando llegó a mi consultorio: llega una mañana la mamá con la nena con fiebre, secreción en los pulmones (estertores), congestionada completamente, la doctora Niche decide darle medicación pero resulta que a la pequeña el efecto de la Amoxicilina en su cuerpo es tan parecido al efecto de chuparse un caramelo, entonces sugiero Amoxicilina + Ácido Clavulánico que potencia el efecto, pero !oh sorpresa! el medicamento se ha agotado en la farmacia del subcentro de salud de Patután, así que sugiero y sobre todo consulto a la mamá sobre la posibilidad de adquirir el medicamento en una farmacia (procedimiento prohibido por el Ministerio de Salud Pública), ella acepta; siguiente paso, si la enana tiene congestión pulmonar, lo obvio es que alguien tenga la caridad de hacerle una nebulización, si la doctora Niche tuviera una maquinita para nebulizar, mascarillas para nebulizar, salbutamol o algún otro medicamento para nebulizar, ¿por qué rayos estaría mandando a la paciente al hospital con una nota en la que les pido de favor hacerle nebulizaciones a la criatura?. Fácil es criticar para aquel que me mandó el recado y que pasa en un HOSPITAL con servicios de laboratorio, imagen, maquinitas para nebulizar, maquinitas para dar oxígeno, implementos para realizar procedimientos, medicamentos como claritromicina (que yo no tengo), salbutamol en gotas (que tampoco tengo) y así algunas cositas más… en fin.

    Ya casi al terminar la jornada, llega don Ulbino, que por favor lo atienda porque le ha salido «una bola detras de la rodilla», le hago el interrogatorio (anamnesis) y resulta que hace UN MES le salió una bolita pequeña pero que ahora se hizo tan grande que le duele hasta caminar, luego el examen físico, le pido que se acueste boca abajo, palpo la parte posterior de la rodilla derecha y lo primero que pensé fue en Quiste de Baker , así que en unos días más sabré si es que se confirma mi diagnóstico o no (tengo ilusión de que si).

    Parte de la noche la he dedicado a retomar el libro que empecé hace tanto y que me emociona con cada nueva página, hasta he preparado café (para que me sirva de compañero) y lo he colocado en el que fue el regalo de grado que me dieron mi ñaña de pila Vero, su esposo el negrito y mi hermosa Emilita.

    20130410-235347.jpg

    Ha sido un gran día a pesar del recadito, ojalá que el doctor Itamar si llega a leer esto ni se enoje ni me rete…

     

  • Día 68 (09-04-2013) Soy Bodas de Sangre

    Desde que llegué a Latacunga no he podido decir que he tenido «sueño reparador», hasta hoy que al despertar sentí que había dormido por años, descansado, nada me dolía… desperté contenta, sonriendo… luego ir al área, dejar tamizajes, retirar mi memory flash, pasar datos de partes, retirar recetarios y luego volver a Patatús.

    Todos los días lucho contra la rutina, contra la costumbre de sentarme en una silla, rodeada de papeles, recibiendo gente que siente dolores o preocupaciones. A veces es difícil, el cansancio, el tiempo y la presión de los pacientes me juegan a caer en ese círculo vicioso del que siempre he querido alejarme.

    La ternura de los enanos me hace melcocha el alma, sus miradas, sus risas de la nada, sus movimientos, sus carcajadas cuando les examino las caderas… me sacan del cansancio, me hacen olvidar a veces que siento hambre o sed o incluso las ganas de ir al baño. Son un mundo, desconocido para todos, pero que llena de alegría, de ilusión, de esperanza.

    Por fin pude hablar con mi abuelita, está mucho mejor pero sigue hospitalizada, le dije que dejará de estar coqueteando con los otros señores y me responde entre risas «eso ya no es para mí, queda para los jovencitos», me alegra saber que está mejor, la distancia te hace sentir impotente, porque no puedes hacer nada más que esperar que todo salga bien, que las cosas mejoren, que te den noticias, a la final esperar…

    Esta noche he decidido ser parte de un proyecto que me parece maravilloso y se llama «soy libro» leyendo uno de mis libros favoritos, pero sobre todo uno que marcó mi vida para siempre «Bodas de Sangre» de Federico García Lorca Yo soy libro, soy Bodas de Sangre de Federico García Lorca

    He tenido un gran día, me siento feliz y nunca he sido de las que exige mucho para hablar de felicidad, a un punto que hoy, no ha pasado nada fuera de lo usual, pero me siento feliz, puede ser porque es 9 de abril y es mi NO-cumpleaños o talvez porque al iniciar el día recibí esta hermosa foto por parte de mi hermano Juan Carlos.

    20130409-232155.jpg