Despertar tarde, porque es sábado! para luego preparar las cosas para viajar a Quito y quedarme allá por cuatro días.
Acostumbrada a las tres horas de viaje hasta llegar al departamento de mi hermano, no era mucho el reto… Hoy que salí de la parada de la «Ecovía» decidí contar los pasos que hay que recorrer desde ahí hasta la puerta de entrada a los condominios donde vive mi hermano… son ciento veinte… y pensaba en que hace unos días no alcancé a completarlos por el asalto… en fin…
El resto del día, ni siquiera puedo describirlo… porque mientras las horas pasaban, yo seguía sorprendiéndome… por haberme encontrado a alguien tan interesante en el camino… Por compartir, reír, hablar por horas de horas… como doce horas en realidad… y sentir que falta tanto… tanto por conocer… tanto por compartir…
GRACIAS!!! por doce de las mejores horas de un gran día… y noche…
… y por hacer que reencuentre la canción que hace años no encontraba y mostrarme una GRAN peli!


