Autor: niches13

  • Día 160 (10-07-2013) funda de tostado para el alma

    Disfruto la consulta médica de los adolescentes, me gusta conocer pedacitos de su vida… y tengo la oportunidad de hacerlo porque además de mi buena voluntad, en la hoja especial de adolescentes, hay varias preguntas que se deben hacer… me gusta cuando llego a la que dice «proyecto de vida», porque me permite preguntarles «cuando crezcas, sabes qué te gustaría ser?» ojalá y me respondieran feliz! sin embargo… mi realidad en la rural es que muchos adolescentes no estudian, prefieren trabajar, otros con las justas aspiran terminar el colegio y no volver más a abrir un libro… Siempre que puedo me detengo para conversar con ellos, contarles un poco de cómo son las cosas… inspirarlos a estudiar… pero a la final, uno nunca sabe lo que sucede una vez que salen del consultorio.

    Tania, llegó hoy al consultorio… acompañada de su mamá… se sienta, me mira… le pregunto «¿en qué puedo ayudarte?» y me responde «tengo gripe, tos, me duele la garganta», las preguntas semiológicas seguían, hasta que llegué a las que me gustan… entonces descubrí que estaba en su último año de colegio, la miro, sonrío y le digo «te gradúas este año!» y me mira y con una GRAN sonrisa en el rostro y me dice «SÍ!, el 26 es mi grado» (hace un puchero) y luego en forma de súplica me dice «y no quiero estar enferma»… sonrío y le digo que la vamos a ayudar y que no se preocupe, que para ese día estará sana… En ese momento decidí felicitarla, de verdad que sentía tanto orgullo por Tania!, sentía como si fuera alguien que conocía hace años… me llenaba el pecho de orgullo verla tan feliz y orgullosa de contarme eso… Entonces procedí a hacerle la pregunta que existe en la hoja «proyecto de vida», y con una ilusión que se le salía por los ojos, me dijo «quiero ir a la universidad, estudiar contabilidad y auditoría»… yo no entraba de la felicidad! que hermoso es ver gente que a esa edad ya tenga su norte establecido, que sueñe y se asegure todos los días de trabajar para que ese sueño se haga realidad…

    Ya con esa alegría, el día venía bien, pero luego llega María… para retirar la medicación mensual por su hipertensión y sus «dolores de huesos», mientras conversábamos… me dice «les traje una funda de tostado para que coman entre todos» sonríe y me guiña el ojo… Ese tipo de cosas, me sacan de la poca órbita que tengo… ese cariño de la gente, su entrega, su capacidad de darse…

    Tania y María han hecho mi día…!!! yo se que las pastillas que les receté les ayudarán a cada una con sus molestias… pero sus historias a mi me han llenado de alegría el alma… creo que como decimos en la infancia «estamos pagadas!»

  • Día 159 (09-07-2013) retomando energías!

    La noche con sueño intermitente auspiciado por el gran susto, pero a la final… la nueva alarma del celular que mi hermano me prestó, empezó a sonar… era un nuevo día… y como todos los días tenía dos opciones, quejarme o seguir… y decidí seguir, porque nadie recorrerá mi camino, ni vivirá la vida que tengo que vivir… Además mi año de #ruraleando recién está en la mitad… y hay muchas historias que contar!. Me desperté, una ducha de confianza y directo a Patatús.

    Al llegar al subcentro, recibí abrazos y preguntas… somos una mini familia (si es que se puede decir así), vivimos juntos ocho horas diarias, con enojos, penas, alegrías, proyectos, permisos, problemas, soluciones… somos un equipo y poco a poco hemos ido haciéndonos una familia. Hoy sentí su cariño, preocupación y apoyo…

    A la hora de almorzar, fuimos donde Don Andrés y Anita que también me consintieron, preparándome café mientras hacíamos bromas de todo lo sucedido. No puede ser todo malo si hay personas que sin conocerte más que seis meses, te demuestran su cariño y preocupación en los momentos difíciles… así como en los alegres.

    El hecho de volver a la consulta médica me ha permitido mantener la mente distraída y por ende no sentir miedo… he alimentado y recargado mi cuerpo y alma de energías que he encontrado en las sonrisas de mis pacientes, en los abrazos, las bromas, las risas.

    Ha sido un gran día! porque definitivamente siempre hay más razones por las que sonreír.

  • Día 158 (08-07-2013) crónicas de un asalto

    Tenía que salir temprano de Quito para poder llegar a tiempo a Patután… Esa era la meta… que igual de temprano se frustró, gracias a la presencia de dos caballeros que destinaron su misión matutina a acompañarme media cuadra más al sur de mi salida, para sugerirme muy educadamente y sin más presión que un puñal de diez centímetros que les de todo lo que tenía «o de una vez te voy apuñalando», ese sería uno de los momentos de mi vida en los que podría aplicar esa clase de fisiología en donde te enseñan que el el sistema simpático del sistema nervioso, es el que te prepara para «luchar o huir» a la final… nunca me quedó tan clara la clase hasta hoy…

    Temblaba toda, solamente les pedía que me dejen dinero para el pasaje… saqué 20 dólares de la billetera… mientras el señor chofer de la ecovía se detuvo para que los cincuenta que estaban dentro empiecen a gritar «déjenla!», «váyanse!» y cuando parecía que todo había terminado y mientras me gritaban «lárgate para allá» y se alejaban poco a poco… y yo procedía a hacer eso… en mitad de la 6 de diciembre entre el carril de la ecovía y el de los otros autos… decidieron volver, botarme al asfalto, un tipo sobre mí con su rodilla presionando mi cadera derecha… mostrándome su puñal separándolo unos centímetros de mi cuerpo pero con mucha buena voluntad de enterrarlo todo… el otro tipo mientras tanto me buscaba todo en todos lados y decidió llevarse mi celular… eso… mientras yo en el asfalto solo pensaba en lo que pasaría si ese puñal me acariciaba por ejemplo uno de mis intestinos… o si iba a una de mis piernas, qué arteria podría cortar? cuánto tiempo tendría para llegar a un hospital sin que me agarre la guadaña? Pero… lo más importante de todo, es que mientras los señores ladrones corrían, yo estaba botada en la avenida, dos carros pasaban y ninguno se detuvo a ayudarme, con mucha suerte disminuyeron la velocidad… y los tres guardias que alcancé a contar… pues tampoco hicieron nada…

    Me levanté, y volví a caminar la media cuadra de regreso hasta el departamento de mi hermano, para dejar que la adrenalina haga su trabajo… mientras yo con las justas me mantenía en pie… A veces piensas en si hacías las cosas distintas, talvez no te hubiese pasado, pero a la final… cuando es tu día, pues eres el privilegiado…

    Tengo un dolor intenso en la cadera que me dificulta un poco caminar, me imagino es por la delicada rodilla de aquel individuo sobre mi cadera… y claro, el susto que no me deja ni dormir… pero bueno, tengo 20 dólares menos, un celular menos… pero definitivamente no tengo un puñal paseando o dejando huellas sobre mi cuerpo…

    Pienso en esos dos sujetos… qué es lo que en su vida no tuvieron para que hagan lo que hacen… y no me refiero a si tuvieron o no dinero… me refiero a si es que hasta hoy aún no encuentran su «flor única en el mundo»… o pienso en qué es eso que sintió aquel hombre que a la final no hizo que me apuñale… sino que me amenace y se vaya corriendo…

    Solo pienso… en todo… y también pienso en lo difícil que me resultará dormir estas noches… pero bueno…

  • Día 157 (07-07-2013) Domingo con «D» de Drexler

    Lo único malo de los domingos, es que son vecinos del los lunes… porque el resto siempre está bien!

    A este domingo le sumo el plus de haberme despertado en el departamento de mis grandes amigos, Pablo y Pao… el desayuno lojano, incluyendo café, chicharrones, guineo cocinado y los pancakes… la buena tertulia de sobremesa… y de repente, ya era hora de almuerzo! el tiempo vuela cuando el momento se disfruta al máximo.

    Fuimos de compras, buscando lentes para Pao… risas y más risas en todos los locales, fotos, comentarios y críticas… pero ahí los tres, luego llegó mi ñaño José y fuimos a almorzar… mientras nos alimentábamos, hablábamos de música, series de televisión… hasta que mi hermano pregunta quién es Jorge Drexler, así que algo le contamos, a lo que respondió «creo que algo lo he escuchado», sin embargo, Pablo y yo lo sacamos de contexto y lo pusimos así Jorge Drexler? me suena…, luego nos fuimos a las respectivas casas para prepararnos para el concierto.

    Yo no podía dejar pasar la oportunidad de ir a Guápulo y ver el atardecer… y bueno… me paré un rato en el mirador, tomé una foto…

    guápulo

    Salí donde Pablo y Pao, para luego si salir al Teatro Nacional de la Casa de la Cultura, para escuchar a uno de nuestros favoritos…

    Luego de la fila para entrar, nos sentamos muy educaditos a esperar a que inicie el concierto:

    Pablo, Pao y yo!

    QUE GRAN CONCIERTO! espectacular! desde la apertura del mismo con Alexandra Cabanilla para luego pasar al verdadero motivo de la noche… y concluir una vez más que Jorge Drexler es un MUSICASO!!!

    Luego del concierto a comer… y luego se vinieron aquellas despedidas… de esas que uno tiene en la vida… que a lo mejor no son despedidas, sino son… doy un paso a un lado para que tu camines más cómodo… que a veces hacen falta pero que siguen siendo tristes.

  • Día 156 (06-07-2013) buscando asesora de imagen

    Ánimo no tenía, estos días me han tenido con la energía baja y de verdad que si no fuera por el concierto del domingo… No me subía a un bus rumbo a Quito…

    Llegué al departamento de mi hermano y una hora después me reuniría con la que hoy ha sido mi asesora de imagen y mi apoyo en el trágico momento de pasar la tarjeta de crédito por la máquina de «Datafast»… Hablo de Andre Samaniego, yo le digo chontacura… Me ayudó a ver ropa de mujercita por si la necesito… Ella porque sabe algo más de moda que yo, bueno muchos saben más de eso que yo… Yo que amo los jeans, las camisetas y los scrubs…

    Te quiero mucho chontacura loca!

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    En la noche decidí dejar de lado lo downhill y me instalé en las casa de Pablo y Pao… Donde sabía que encontraría los abrazos que necesitaba y las risas que me alegrarían… Buena tertulia, muchas risas, pizza familiar, dos bielas, abrazos y a dormir con el alma más tranquila…