Categoría: medicina

  • Ella es Mónica…

    Eran como las siete de la noche, de algún día cualquiera de la semana.  Yo estaba de turno en el servicio de Emergencia.  Parte de mi trabajo era ayudar a los pacientes que acudían por medio del convenio IESS en busca de un médico tratante para un procedimiento específico.  Así conocí a Mónica.

    Entró, vestía un terno de saco y pantalón negros, su cabello largo y rizado, se la notaba ansiosa, pero siempre sonriente.  Me miró y me dijo «usted me puede ayudar con esto?» entonces vi las ya características hojas del IESS.  Yo buscaba la parte en la que estaba el diagnóstico para darle la información y lo leí y me congelé, su diagnóstico era Cáncer de Mama.  No la regresé a ver hasta que pude respirar profundo, luego la miré y le dije que claro que la ayudaría y que enseguida le daba el nombre del médico y los números para que se contacte con él.

    Tengo eso de que me pregunto cosas con mis pacientes, pienso en silencio preguntándome si tendrán familia, si serán felices… cuando una mujer te llega con Cáncer de Mama, las preguntas son más intensas, porque piensas en el tratamiento invasivo, desde quitarles un pedazo de su cuerpo (mastectomía), esa parte que las identifica muchas veces con la feminidad o con el hecho de ser mujer, hasta preguntarte si tendrán o no hijos pues la quimioterapia y la radioterapia les quitan toda esperanza de ser madres (a menos que hagan una reserva de sus óvulos), la pérdida del cabello, sus sentimientos con respecto a esta enfermedad, su disponibilidad para seguir…

    Todo eso me lo pregunté mientras escribía el nombre del Dr. Wali (a quien le debo también un post) y sus números de contacto… La miré le entregué la tarjeta le sonreí y le dije, hable con él y le dará una cita.  Entonces me preguntó: «es bueno? me dijeron que si!, usted cree que voy a poder salir de esto? es posible?, puedo llamar al doctor ahora?». Tus pacientes nunca sabrán como te taladran esas preguntas y cuánto te marcan y te duelen. Le sugerí que llame al doctor (no puedes decir mayor cosa en realidad).

    Se alejó unos minutos, volvió sonriente (como siempre) y me dice «Ya hablé con el Doctor!, me dice que sale del partido de fútbol y viene a verme» (Wali siempre fue así, siempre…), le dije que me alegraba mucho, que por favor se siente y que lo espere.

    De repente, como máximo 4 días después yo salía de mi residencia, para hacer las evoluciones de los pacientes y ahí esta ella… en la habitación 202; me detuve y le dije «y?» me muestra una inmnesa sonrisa y me dice «aquí estoy pues!!! dándole a la lucha y con energías!, hoy me operan»;  le iban a extirpar el seno y ella estaba radiante… sonriente, dándome dos cachetadas en la cara para demostrarme que la vida es de las que le ponen energías positivas a aquellos malos momentos.  Entré, la abracé y le dije «todo va a estar bien» y me fui a ver al resto de pacientes, pero con una GRAN LECCIÓN encima.

    Cuando nos volvimos a encontrar, sus rizos no existían y su cabecita estaba envuelta por un hermoso pañuelo verde.  Esa mujer iluminaba los pasillos de la clínica, entraba y saludaba con todos, mostrando su gran sonrisa, enfermeras, doctores, auxiliares; a todos con abrazo y beso en la mejilla.  MÓNICA ME REGALABA VIDA…!!!

    Seguimos encontrándonos en los pasillos varias veces, siempre conversábamos, nos reíamos, incluso coincidimos en el simulacro de evacuación de la clínica.  Me hizo la broma de que si alguna vez estoy en un incendio «no se le ocurrirá la gran idea de salir corriendo», nos reímos tanto aquella vez.  Moni iba a la clínica a visitar a sus amigas «peluconas» (apodo dado por el Doc Wali), entraba a las habitaciones y se pasaba los días y tardes subiéndoles el ánimo a sus compañeros de lucha; les dejaba diciendo «ya nos vemos en la próxima quimio» y salía riendo y me decía «hay que estar feliz, sonreír, nadie se ha muerto!.  Si nos dejamos ahí si nos morimos» y se iba diciendo «ya nos vemos, no me extrañen»

    Mónica recibió tratamiento quirúrgico radical, quimioterapia y radioterapia.  Todo para luchar contra el cáncer de mama

    Faltando 6 días y 2 turnos para que termine mi internado rotativo nos vimos por última vez…

    Ella es Mónica! fue diagnosticada con Cáncer de Mama en diciembre del 2011, luego de una cirugía radical, ciclos de quimioterapia y radioterapia.

    HOY SE ENCUENTRA EN ETAPA DE REMISIÓN… y sigue llenando de alegría y de vida a las personas que por fortuna nos encontramos con ella.

     

  • Recuerdos de mi San Valentín…

    El día en sí me cae pésimo, me parece comercial, no me inspira ni me llena.  Soy de esas extraterrestres que prefieren festejar la amistad y el amor todos los días… Sin embargo, este día sería especial… tenía turno, así que mientras el mundo entero colapsaba entre regalos, besos, abrazos, flores, rojo y blanco, y cupidos por todos lados…

    Yo, me decidí a coleccionar imágenes como estas en un Hospital que no tiene feriados, fechas conmemorativas… dentro del Hospital Baca Ortíz la vida es la misma… pero llena de sorpresas como estas:

    Acaso no inspiran más que un día comercial? acaso esos ojos llenos de luz o esas sonrisas tan sinceras, tan GRANDES no valen más que un regalo comprado por ahí?

    Ellos fueron mi san Valentín… ellos me enamoraron ayer…!!! bueno de hecho me enamoro de ell@s todos los días… y cuando me rompen el corazón es cuando se van y me dejan… con la ilusión de volverlos a ver ya no en un hospital sino en un parque o una escuela… creciendo… soñando… riendo…!!!

    ahhhh y si quieren ver el amor más puro y sincero… ese que no se acaba NUNCA, por favor fíjense en el amor de los padres a los hijos… como aquí por ejemplo, a la mamá de Cristian se le va la baba por su enano 😉

    Mientras todos esperan ver parejas enamoradas. Yo HOY y SIEMPRE me fijo en este tipo de amor

  • encontré una «Flor de Lluvia»

    Cuando conocí a Sisa yo estaba más asustada que ella… era mi primer día como interna rotativa del Hospital Baca Ortíz; pero eso no era suficiente sino que llevaba días rogando que no me toque el servicio de OncoHematología… no se me cumpliría ese deseo.  Llegamos, y no después de mucho vi que mi rotación sería ahí… recuerdo claramente que empecé a llorar… de verdad me asustaba ir a ese sitio.

    ¿qué iba a hacer? ¿cómo iba a hacerlo? ¿cómo ver igual a unos niños y niñas con CÁNCER? ¿cómo iba a manejar mi tan característica sensibilidad ante algo tan triste?

    Llegué a la cama número 20, unos ojos negros inmensos como capulíes me cautivaron… se chocaron contra los míos… dije «Hola» de ahí en adelante la historia es otra…

    Sisa Tamia, 3 años… siempre que entraba a su habitación ella estaba despierta.  Sonreía, NUNCA me dijo una palabra, pero me sonrió suficientes veces para «engancharme».
    Cuando la conocí tenía cabello en corte hongo, un par de días después entro a verla y casi me desplomo, la habían rapado, pero lo peor de todo es que no me sonrió.  Cuando estaba enojada hacía un pico tan bello, yo le decía: Sisa ya estás picuda… y cerraba los ojos.  Nunca me dijo ni una sola palabra, solamente movía la cabeza para decirme «Sí» o «No»… por más que se lo pedí nunca me habló la bandida, le preguntaba si tenía lengua o si los ratones se la comieron, entonces abría la boca sacaba la lengua y se sonreía como diciéndome: Si tengo lengua pero no te hablo :p

    Y cuando no sonreía le preguntaba si es que tenía dientes, entonces me los mostraba todos… eran granos de choclo en fila en una boca chiquita chiquita.

    Sus papás y yo nos reíamos siempre… un día le pregunté al papá el significado del nombre, me dijo significa «Flor de Lluvia» y me ME ENCANTÓ…!  y hasta recordé a la flor de «El Principito»

    Los días pasaban, una tarde ya de salida, de hecho estaba posturno;  escuché un llanto NO conocido, voy a ver quién era… y era mi picuda… Fue la primera y única vez que la vi llorar… me senté a su lado, se calmó y le dije: dibujamos?, para variar movió su cabeza para hacerme entender un SÍ.  Ella no sabía de mi trauma con el dibujo ni yo lo recordé ese instante… me quedé hasta las tres de la tarde con ella…

    Cuando mi rotación por OncoHematologia terminó, fui despidiéndome uno por uno de mis chiquitos.  Cuando llegué donde Sisa le pregunté si nos podíamos tomar una foto, movió su cabeza para decirme sí… le dije: pero haz un pico porque eres mi picuda favorita…

    Los días pasaron, yo subía a saludarlos a las ocho de la mañana y a las doce de la tarde cuando me iba… Un día nublado y lleno de lluvia… NO, no un día cualquiera,  el 18 de Enero del 2012 Sisa ya no estaba.  La habían llevado a Terapia Intensiva (ese terrible servicio) porque se puso mal; me desplomé, el alma se me hizo un nudo…

    No sabía qué hacer, así que le conté a mi socio… lloré y lloré contándole… la lluvia caía tan fuerte en Quito que me asustaba… me asustaba que esa lluvia sea por MI «Flor de lluvia» como si algo terrible fuera a suceder…

    Horas después, perdí para SIEMPRE a mi picuda favorita… se fue con la lluvia de aquella tarde… y a mí me llovía dentro, recuerdo detenerme en los pasillos de los seis pisos del hospital para llorar, lloraba sin consuelo, en las esquinas, en la residencia, en el baño… lloré horas y pensaba en la picuda que por el estúpido Cáncer nunca llegó a la escuela, no aprendió más canciones, no hizo más amigos y amigas… en la picuda que sacaba siempre una papa de su funda y me la ofrecía… o que en su vaso lleno de cereal sacaba uno o dos bolitas y me las entregaba para que coma con ella…

    Ay MI SISA TAMIA… si tu hubieses sabido lo que fuiste para mí… mi chiquita bonita… mi trompudita picuda… Si supieras como te llevo dentro de mí… como añoro verte de nuevo y preguntarte si tienes dientes… si supieras las veces que he posfechado este post porque me cae la lluvia encima como en este momento…

    … ahora cada vez que llueve recuerdo una hermosa «Flor de Lluvia» con ojos de capulí…

    hay una canción ecuatoriana que se la dedica el artista a su hija… Esta madrugada yo te la dejo a tí donde quiera que estés bonita mía… lleva tu segundo nombre  «jugando está sobre las nubes corriendo va para alcanzar un mundo nuevo»

  • El 2011 se ha ido…!!!

    Cuando se me vino la idea de este post nuevo con la excusa de que se acaba el 2011… lo único que recordé fue el fin de año del 2009…

    así que empezaré por ahí…

    Hace dos años pasaba por la etapa más difícil de mi vida.  Una crisis emocional, existencial, me dolía despertarme en las mañanas y saber que tenía que vivir obligatoriamente.  La familia estaba en trizas, yo lastimada por el amor, la desilusión, la injusticia de haber reprobado un ciclo de mi amada medicina porque a la profe se le ocurrió… vagaba por el éter de la vida…

    Lo único que quería era salir huyendo de la realidad, lo logré… me largué a Chile a ver a mi hermana de pila (Vero) y a su esposo Javier, por dos semanas me largaba del infierno.  Los encontré firmes, amorosos, grandes en muchos aspectos de su vida, el propósito del 2010 era ser padres, en el brindis lo dijeron para sorpresa de todos Emilia Verónica ya estaba nadando en la guatita de la Vero… Recuerdo claramente que Javier y Vero me OBLIGARON a llamar a casa para desearle a mi familia feliz año nuevo… lo hice… pero nada era como antes…

    En fin… En Chile no se queman años viejos con monigotes, en Concepción (donde estaba) en el puente del Bio Bio se queman juegos pirotécnicos por varios minutos.  Subimos a la parte más alta del edificio a verlos… el resto se resume en abrazos y buenos deseos, en risas y ocurrencias y en la nostalgia de intentar «huir al sur para empezar de nuevo»

    Año Nuevo 2009, Concepción – Chile (no pude subir el mío pero esta es la idea)

    Javier, Vero, Emilia Verónica (en la guatita de mamá) y yo

    HOY, dos años después todo es distinto…

    Sí, distinto en VARIOS aspectos de mi vida.  Hoy curso mi año de internado de medicina, lejos de casa… con la diferencia de que hoy el único sitio en el que quisiera estar es en el que hace dos años abandoné… hoy escribo el post en la soledad de este depar, sobre la cama de $100 dólares que necesité comprar para no dormir en el piso, acompañada de mi socio y de Pedro Guerra… un tanto nostálgica pero NO como hubiese estado si no hubiese un Hipo que me sostenga…

    Qué tan bueno estuvo el 2011? lo suficiente como para que sea el año que «me ha dado y quitado tanto» me ha dado mucho profesionalmente, he llegado al año que añoré toda mi vida «el internado rotativo», me ha dado la oportunidad de crecer como persona de valorar la familia, los amigos, las oportunidades, de ver más allá de lo que apunta la naríz… me ha dado amigos nuevos, nuevos libros, nuevas ilusiones, nuevos sueños, nuevos viajes, UN HIPO, una marida con la que vivo este año de internado (Katty)… Me ha quitado dolores, miedos, rencores, muros construídos, «ya colgué mi armadura en tu portal».

    HE VIVIDO este 2011, talvés más intensamente que cualquier otro año de mi vida…! «el mundo es una pesadilla… y yo he sido TAN FELIZ»

    «Un destello de felicidad» Ismael Serrano

    y mientras pasan las horas para despedir al 2011, solamente añoro que el 2012 venga cargado de proyectos nuevos, de sonrisas, de vida, de valor, y la ilusión de volver a Loxa y abrazar a aquellos que hoy no están junto a mi pero que siempre están conmigo…!!!

    FELIZ 2011, BIENVENIDO 2012…!!!

    (Querido Don Diosito… GRACIAS por darme y quitarme tanto… a la final nada he sido sin tí…)

    ahhhh y a tí… si siiii a ti… ven y brindemos por un 2012 trillado pero lleno de #conspiraciones «ENCUÉNTRAME…!!!»

  • Turno agotador…

    Si, obvio… son pocos los turnos NO agotadores, sin embargo cuando uno usualmente escucha la palabra «agotador» en medicina, se imagina un turno sin pegar los ojos, lleno de ingresos, emergencias, pacientes complicados… hasta RCP.

    Bueno, hoy descubrí otra forma de sentirse «agotado».  Resulta que ahora mi rotación es Patología Obstétrica;  suena interesante, mucho más si a mí me gusta tanto la Medicina Interna;  sin embargo con estos días descubro que la inspiración transmitida también tiene mucho que ver en el interés que uno empiece a sentir por tal o cual cosa.  El servicio me inspira FUGARME… sin embargo la inspiración la encuentro en las pacientes… nos contamos chistes, armamos hasta fiestas, escuchamos música… eso hace que el ir y venir tras un papel, una muestra de sangre, orina, secreciones o equipos de curación y puntos… los turnos se hagan maravillosos…

    aquí viene el pero…

    El trabajo en medicina TIENE que ser en equipo, osea… recuerdo por ejemplo:  cuando jugaba basket yo era la 5 del equipo, eso quiere decir que para estar completas y poder jugar necesitaba a la 1, 2, 3, 4… si no estaban todas NADA… Así es el trabajo en medicina, mucho más si estás en un servicio donde manejas un promedio de 50 pacientes.  el equipo cuenta con: auxiliares de enfermería, médicos tratantes, enfermeras, obstetras, intern@s rotativ@s, médic@s residentes… si entre todos no nos apoyamos, el servicio se va al piso.  Bueno eso pasa…

    Hoy estoy agotada porque se me fueron las energías, llevo luchando por no perderlas mientras que a veces siento que es como que Sísifo me hubiese prestado su piedra y yo la estuviese empujando.  No me importa pasarme caminando por pasillos, tomar muestras, llenar hojas, realizar monitoreos fetales… NO ME IMPORTA… pero me importa mucho el trato, la forma en cómo se piden o dicen ciertas cosas… SIEMPRE he creído en la condición de SER HUMANO antes de la condición de profesional con título espectacular… por eso hay cosas que me duelen… que me pegan en lo profundo de mi ser.  ODIO, detesto que se refieran a los o las pacientes como «la de la cama 1… o le digan la señora o señor de tal o cual patología» son humanos, tienen un nombre, una vida, sueños, dolores… chucha en serio me duele…!!! a mi me caería culo que venga alguien y diga… «la de la cama 4 que tiene apendicitis aguda…»  suena y se siente diferente si dicen: «…Denisse, la chica que ingresó por dolor abdominal y que se le diagnosticó apendicitis aguda» aquí recuerdo lo siguiente:

    Patch Adams

    Queda claro verdad?  bueno eso es en lo primero que me fijo con cada nuevo médico, licenciada, auxiliar, interno y estudiante que conozco… Si las trata por el nombre, me dan buena espina 😀

    Otro round es con el personal con el que se trabaja… me ha encantado llevarme con tod@as bien, no tener ni pleitos ni siquiera malos entendidos, pero si en mi servicio hay 10 por turno, 5 ME HACEN SECRETAR BILIS POR LITROS… para colmo DETESTO que me digan o nos digan  cuando trabajo con alguien más: «vagas» «lentas»  o hay una en particular que jode como la gana de orinar… Para cada cosa hay una forma de pedirla… y todos en este mundo loco en el que vivimos, merecemos RESPETO yo no seré nada académicamente comparada con el jefe del servicio o con el médico de turno, pero soy Denisse, tengo sueños, soy humana, y me he partido, me parto y me seguiré partiendo el trasero por ser médica y por ser la mejor… No la mejor académicamente, sino la mejor para mis pacientes…

    Hoy se me llenó el bazo de sangre o el vaso de ira… o la vesícula de bilis… pero sobre todo se me llenaron los ojos de lágrimas y el alma de indignación…

    Hace días ingresó María, tiene 40 años, hace 7 dió a luz una niña… ingresó a nuestro servicio porque tiene Distrofia Muscular.  Cuando la ví por primera vez, me daba miedo moverla demasiado porque se la veía tan frágil…  Les pondré una foto sobre lo que les escribí antes para que tengan una idea de lo que les hablo

    … bueno María tiene así sus piernitas, sus brazos, sus manos… de hecho es difícil hacerte a la idea de su embarazo… pero es María… como puede ser Denisse, Katty, tú… o alguien que conozcas… y por ese hecho necesita igual cuidado, cariño y preocupación.

    Lo que pasó hoy con María era lo siguiente:  Me dice:  «Dra.  quiero hacer la deposición, por fin después de todos estos días ya quiero hacer… por favor dígale a alguien que me lleve«.  Le dije María ahorita le llamo a alguien para que le ayude, y zas por obra de arte aparece la señorita auxiliar que nos ayuda con eso y le digo: «por favor, la señora Maria quiere ir al baño, podemos llevarla?» y me responde la primera «estocada» y me dice: QUE CAMINE, chuta casi me mata, pero dije a lo mejor y no se da cuenta del cuadro, pero faltaba más aún… la mira y le dice: «que acaso no puede caminar???» aaaaayyyyyyy la valiente p… me dolió la vida entera, chucha madre, qué tan difícil es ver o por último imaginarte que una persona como María no puede caminar… y María le contesta dulcemente: «si puedo pero con unos aparatos… que no me los ha traído aún mi marido… es que si le dije que los traiga, pero él tiene un poquito de retraso mental… pero es poquito y casi ni se le nota… por eso aún no me los trae» YAAAA AHÍ SI ME HUNDÍ… la siguiente respuesta fue:  «No hay quien la lleve» … a la mierda las evoluciones que estaba haciendo, miré a los ojos a aquella descorazonada y le dije:  «yo la llevo» se ríe y me dice: cómo lo hará?

    Salí al pasillo atragantándome los sentimientos, y respirando profundo para no llorar, tomé la silla de ruedas, la llevé hasta la camilla de María y mientras procedía a arreglar todo, llegó mi médica residente y me dice, «levantémosa las dos» la pasamos a la silla… la auxiliar llevó la silla y me tocó cargar sola a María hasta el retrete… la cargué en brazos, como a niña… pesaba más o menos… pero más me pesaba su vida… su familia… su esposo, su primer hijo de 19 y su recién nacida… (el marido y ella venden caramelos, el hijo también… pero a veces no venden nada… de hecho una tarde no la pudieron ir a visitar porque no hubo venta)

    … mientras la siento María me dice:  «Dra. vaya no más, yo ya le grito cuando termine y me viene a ver ya?»

    ... Hijole, cada rato me sacaba más el aire que el otro… volví a mis evoluciones y no aguantaba más… se me iban las lágrimas de indignación… me retumbaban las palabras de la auxiliar, lo poco humanos que somos algunos que trabajamos con humanos, la imagen de María con sus brazos frágiles alrededor de mi cuello aferrándose a mí para no caerse… me era inevitable no llorar… luego de unos minutos la recogí y la llevé hasta la cama… como si nada hubiese pasado… «como si nada hubiese pasado»

    Terminé mi turno… pero estaba muerta por dentro… me dolía el alma, me golpeaban las imágenes, las palabras, los gestos… me dolía María… me dolía en gajo… de hecho me duele todavía… lo suficiente como para terminar aquí este post porque no doy más ni de la tristeza ni de las lágrimas…

    ESO ES UN TURNO AGOTADOR… ESO ES AGOTADOR TAMBIÉN, porque te agota el alma… cuando el agobiado es el cuerpo, con un descanso de horas se recupera en algo… pero cuando es el alma la que se agota… necesita más que reposo para recuperarse

  • Jugando a ser Doctora con mi abuelo de paciente


    Lo escribí el 15 miércoles 15 de Julio del 2009; se trataba de una tarea… Hacer un ensayo sobre el estudiante de medicina en la sociedad… y bueno; después de dos años y 13 dias… HOY LO PUBLICO PORQUE AYER FUE MI ÚLTIMO DÍA COMO ESTUDIANTE DE MEDICINA EN LA UNIVERSIDAD… y quería contarles el hermoso inicio de este MARAVILLOSO sueño, que parece hacerse realidad…

     

    Hace casi dos décadas, un hombre de campo, lleno de sueños e ilusiones, con los años marcando cada línea de su rostro y con sus manos con las cicatrices que solo un hombre de pueblo conoce; me enseñó lo que hoy conozco como la técnica de percutir.

    Todo empezó como un juego, el mejor juego que según yo mi abuelo había inventado, a sus aproximadamente 76 años, se acostaba en el piso, tomaba mi mano y la ponía en su abdomen, luego cogía mi dedo y hacía que por alguna extraña razón éste al golpear el dedo de mi otra mano, emita un sonido que hasta hace poco pude reconocer y nombrar.

     

    Así empezó este sueño, en medio de risas y travesuras.  En mi familia no ha existido antes un médico, a nadie le interesó esta profesión, y a mi abuelo que le gustaba, el destino le había cerrado las puertas de la ciencia.  Sin embargo y a pesar de las burlas de la gente, había aprendido una que otra cosa de la medicina.

     

    Ya los años se han ido, al igual que mi abuelo.  Es lamentable que no pueda ver cómo su juego me encendió esta llama viva que llevo dentro por ser médico,  daría lo que fuera porque me viese vestida de blanco, con un mandil y un fonendoscopio colgando de mi cuello.   De seguro que sonreiría y lograría ver sus dos únicos dientes.

     

    Cuando empecé a estudiar esta carrera, vine llena de sueños, ilusiones, planes.  Sabía que mi carrera exigía mucha dedicación, tiempo y sacrificios;  siempre estuve segura de lo que quería… así que con el tiempo fui dejando atrás aquello que hacía de mi vida algo maravilloso para empezar una nueva etapa.  El tiempo faltaba para los deberes, las lecciones, los trabajos; así que el basket y las salidas con la familia y los amigos se quedaron de lado. 

     

    Hubo varias noches en las que quise dejar todo, que ya no quería estudiar más,  que sentía que perdía a la gente que quería por encerrarme entre libros y ciencia, y me preguntaba si valía la pena dejar tanto por algo que ni siquiera sabía si iba a resultar.

     

    Los días pasaron hasta cuando encontré la razón perfecta para amancerme entre libros, para permanecer despierta, para investigar.  Fue el nacimiento de un niño, el primer neonato que recibí en mis brazos; fue su llanto el que me cautivó y me dió la razón necesaria para seguir adelante, fue su inocencia la que me invitó a ser mejor para defenderlo.

     

    ¿Qué hace un estudiante de medicina en la sociedad?  Simple, es una herramienta de Dios.  Es una persona llena de ilusiones y sueños, que se hacen realidad paso a paso.  El estudiante de medicina tiene la capacidad de caer y levantarse diariamente, de que su orgullo le estimule a corregir sus errores después de que alguien se burló de su respuesta,  que se alegra cuando acierta su primer diagnóstico, que acepta la guía de aquellos que son sus maestros y le permiten equivocarse y errar sin reprochar su ignorancia y que repele a aquellos que han crecido más en ego que en solidaridad.

     

    Mis metas como estudiante de medicina son servir, entregar lo mejor de mí en cada instante, que no importe la gente que llega a mi, no importa su color de piel, sus creencias, sus ideologías, importa aquello que puedo hacer por ellas para regalarles una mejor vida, mi meta es sonreír porque estoy convencida que una sonrisa puede más que un medicamento, mi anhelo es ser sencilla y humilde siempre, no importa cuánto sepa sobre la medicina, me encantaría siempre estar dispuesta a conocer a gente que sea mejor que yo y de la que pueda aprender.  Me avergonzaré cuando un cheque o un paquete de billetes gobiernen mi mente y mi vida, cuando trate a un paciente como un cliente que solamente me beneficia para tener dinero,  repudiaré en mí el egoísmo y la hipocresía cuando de enseñar y mejorar se trate.

     

    Y seré feliz cuando la sociedad me juzgue no por los bienes materiales que he conseguido por mi profesión, o la cantidad de dinero que tenga en el banco sino por el número de sonrisas que recibo de la gente mientras camino por la calle.  A la final lo único que tenemos en la vida son los recuerdos que cada ser deja en nuestras almas,  de seguro más de uno recordará mi nombre por los errores que cometí y por aquellos que pude corregir y que les regalaron felicidad.

     

    Pppptssssss… eeey abuelo… qué dices si esta noche mientras duermo, me llevas de paseo como cuando me dejabas acompañarte al médico… y me prometías que a la salida me dejarías jugar en la “bajadita” de las gradas…

    Si prefieres no jugamos a la doctora y al paciente, pero te parece si de regreso tomamos el camino más largo, me compras el Tango® y conversamos? Es que no tienes idea todo lo que ha pasado en estos 18 años.  Dale abuelo… no seas flojo… TE NECESITO…

     Pd:  Te acuerdas de esta foto? siii es la misma… la que puse hace un tiempo en tu nicho.  Y te adjunté una nota que dice: Mira abuelo, hago de nuestro juego una profesión… TE AMO…

    Pd #2:  A que no sabes una cosa? ahora tengo un Littmann pinteraso…!!! si quieres esta noche te lo presto para que juegues 😀

  • Extramural en Yacuambi

    Desde mañana estaré en Yacuambi… no importa dónde quede… importa lo que yo deje en ese lugar…
    talvés será por ahora lo más cercano a mi medicatura rural…
    llevo la ilusión con la que inicié esta carrera, las ganas de vivir y de servir… las ganas de cargar en mi maleta las sonrisas que coseche… las nuevas ilusiones, las nuevas metas…

    Siento tanta pasión cuando hablo de la profesión que he escogido… me siento afortunada por todo lo que he vivido gracias a ella… nunca olvidaré los primeros ojos negros que se cruzaron con los míos y me inspiraron a seguir luchando por este sueño… Ni siquiera sé el nombre del dueño de esos ojos negros, solo sé que fueron mis manos quienes le ayudaron a respirar por primera vez.

    Ya tantos años han pasado desde aquella vez y la ilusión por vivir inmumerables momentos como ese aún es mi fiel compañera.  Mañana doy un paso más al final de mi carrera como estudiante de medicina, tengo que ir a un lugar rural, y trabajar con el médico de ahí… tengo la seguridad que será una experiencia maravillosa e incomparable…

    Voy ilusionada (como siempre), con la maleta vacía…  para traerla llena de sonrisas, de recuerdos, de sueños por cumplir…

    SOY FELIZ… y agradecida con Dios porque me permite hacer lo que amo y amar lo que vivo…!!!

    Pd:  esta es una de mis fotos favoritas… la tomé en una de las tantas veces que fui de Misión a algún lugar del Ecuador 🙂 ésta es de un lugar llamado Chapinza en la provincia de Zamora Chinchipe…  los enanos definitivamente ME INSPIRAN VIVIR…!!!

  • Chequeo de Rutina

    La semana pasada fuimos con mi mami al consultorio de nuestro médico de confianza… la idea era hacernos un chequeo de control;  sin embargo la mamá ya hace un buen tiempo presentaba dolores en las articulaciones de sus manos, como toda estudiante de medicina le sugerí ir al médico para ver qué nos decía… la mamá quería irse conmigo, somos tan dependientes la una de la otra… Así lo hicimos!!!

    Ayer ibamos a revisar con el médico los resultados de las pruebas de imagen y laboratorio… empezó con mis resultados… los leyó y bueno el diagnóstico definitivo:  gastritis crónica;  esa patología es fácil, ya la había estudiado y tenía la seguridad que con un buen tratamiento todo termina bien…

    Ahora venía la mamá, siempre limité mi impresión diagnóstica porque quería equivocarme, («en medicina no es ético ni prudente atender a tu familia, porque tus sentimientos te pueden jugar en contra y cubrir una verdad bastante evidente») el doctor leyó los resultados de laboratorio, y vió la radiografía…  fue entonces cuando lo dijo:  artritis reumatoide

    Y entonces todo mi universo colapsó ante todas las imágenes que venían a mi mente, no sabía qué hacer, ni qué decir… me educaron para estar en el otro lado del escritorio… en el que soy yo la que da esas noticias;  mi madre sentada a mi izquierda enmudeció también… DIOS SANTO, es mi madre dije en lo más profundo de mi alma… fue entonces cuando su mejilla derecha era iluminada por una inmensa lágrima…  solo pude tomar su mano y aguantar las lágrimas…!!!

    Lo peor de estudiar medicina es saber lo que puede pasar… sabes las probabilidades, los porcentajes, los efectos secundarios del tratamiento;  cuando estudias la enfermedad siempre dices que lástima… cuando esa enfermedad la tiene alguien a quien amas dices QUE MIEDO…!!!

    Todo este tiempo he sentido como si mis padres fuesen inmortales, intocables, super héroes… y fue esa tarde en la que me di cuenta que son humanos, que nada es eterno, que algún día el destino nos separará…!!!

    y que no hay nada que pueda hacer para evitarlo… solo amarla como cada día, disfrutarla y apoyarla…!!!

    MADRE TE AMO…!!! esta lucha es nuestra…!!!

  • UN DÍA EN LA ESTACIÓN DE VIVIR…

    Este ensayo, lo escribí hace ya varios años, es el primero que escribí con respecto a mi carrera, este día fue mágico porque ese día me sentía cansada de estar metida entre solo libros y aulas… después de vivir esto me di cuenta que valía la pena todo… (05/10/2007 12:32 AM )

    hoy mi tren de los momentos se detuvo en la estación de vivir, fue extraño, decidí bajar a tomar un respiro, entre la gente que observaba vi a quienes tenían ticket para subir al vagón del descanso, aquel que los llevaría a un viaje sin regreso, vi a algunos que no querían despedirse, y había aquellos que no podían… fue triste vi a un angelito el que hace mucho me enamoró, lo vi triste, aún no estaba listo para dejar ir a su querida… el tiempo pasaba y no podía hacer nada… así que decidí salir de ese lugar, me dolía mucho verlo así…

    de repente…

    mi destino era otro, entré a un lugar donde las palabras no bastarían para explicar la magia de vivir…

    hoy pude observar lo maravilloso que es empezar a caminar en el sendero de la vida…

    el comienzo fue difícil, entre tantos pensamientos que tenia en mi cabeza, entre el temor de no saber cómo actuar y aquellas inexplicables ansias de sentirme útil… comencé a trabajar…

    me preparé…!!! de la mejor manera, si iba a ser parte de algo tan importante, obviamente tenía que hacerlo a conciencia…

    empezó la misión…!!! entre el pánico y el dolor, se vio un ser… tan pequeño e inocente… su salida no fue fácil… un cordón aún lo ataba, no lo dejaba tomar su propio tren… ese cordón era el que lo mantuvo vivo hasta hoy, sin embargo en segundos decidió liberar al pequeñito para que emprenda su propio viaje…

    aquel pequeño muñequito vió la luz y compró con un llanto su ticket al tren de sus momentos… todo fue perfecto…!!!

    lo abrigamos, lo limpiamos… lo dejamos listo para el embarque, solo lo ayudamos a salir… de ahora en adelante será él mismo el que decida qué rumbo tomar… a pesar de que su tren siempre se detendrá cuando tenga algo que aprender…

    hoy la felicidad dió de golpes a mi puerta… le abrí y me enseño que jamás está demás detenerse… siempre habrá una estación en la que encuentre una razón para vivir…

    hoy nació un pequeñito… el primero que tomé entre mis brazos durante mi tiempo de estudiante… nació y lo cargué yo… con mis brazos, fui la primera persona que lo tocó… soy feliz…

    hoy mis manos volvieron a sentir aquel calorcito que solo el amor puede dar… ese amor sincero que solamente se siente cuando se ve a un pequeñito nacer…