Categoría: estudios

  • Esto de «Disfrazarse de mujer»

    Me he pasado la mayor parte de mi vida desentonando con este planeta (al que tampoco pertenezco por varias razones).  Parte de mi desentono también tiene que ver con esa «feminidad» de la que hablan muchos y muchas en esta sociedad.  Siempre (con mucho orgullo) me pasé los días entre licras, camisetas, calentadores, shorts, deportivos, jeans, la cara bien lavada (ni siquiera crema me ponía) y una clásica «cola de caballo» que en un campeonato Sub 20 de basket se cambió a un moño raro que me hago hasta ahora.

    Eso no fue problema mientras la infancia me protegía, pero claro uno crece y se involucra en otros aspectos de la vida.  Llega la adolescencia y vienen nuevas cosas… así fue como mis amigas empezaban a hablar de «rímel, delineador, polvo traslúcido, etc, etc… ETC…» y venían las fiestas de 15 años.  De esas recuerdo dos con más claridad:

    1.  La fiesta de Sofía en la que me compraron el primer vestido de gala.  Era rojo, muy bonito y una talla pequeña en la que no creo que vuelva a entrar NUNCA…

    2.  La fiesta de Vero y sus amigas… la primera vez que me maquillaron.  Yo era dama de esa fiesta, voy al gabinete para que «me arreglen» ni que estuviera averiada… en fin… salí hecho una furia… me veía diferente, distinta… llegué a casa y me quité eso de delineador y me quité la libra de cosas que me pusieron en la cara… ahhhh y el labial… hasta ahora lo odio (solamente uso brillo o «lip gloss» como dicen las femeninas de verdad) y así me fui a la fiesta jajaja.

    Mi adolescencia me la pasé jugando basket, salía del colegio a las 13h30, entrenaba una hora ahí, luego al típico curso de Inglés auspiciado por «los papis» y luego dos horas más de basket por la selección de #Loxa.  Hasta eso ya eran las 18h00, lista para ir a casa y hacer deberes, comer y dormir…

    No fui, ni soy de las que salen las tardes con amigas, mucho menos de las que se arreglan horas para hacerlo… mis amigas sabían que mis tardes eran de basket así que se cansaron de invitarme a las matinés, las tardes en la pileta y esas vainas…

    No me gustan las fiestas formales, odio el trámite de comprar vestidos, maquillarse, peinarse, y perder una tarde entera en hacerlo. Si voy a una fiesta de esas, es definitivamente porque es alguien importante para mi.

    Con estos antecedentes les cuento lo que pasó ayer…

    Ayer decidimos entre Guti, Katty y yo ir a festejar el cumple de Guti con vestido… en un sitio de esta capital del Ecuador que mucho o poco me agrada… compré un vestido como regalo para Guti… pero el vestido no era para ella sino para mí 😀 esas locuras de una amistad loca… Así que ayer me «disfracé de mujercita» por el cumple de una de mis mejores amigas, hice todo el trámite (vestido, medias, maquillaje, UNA HORA en plancharme el cabello) Katty y Guti esperaban con ansias mi salida para verme (casi nunca me han visto así… y tampoco se les hará costumbre) y bueno… salí…

    Ayer @castroalejo compartío el link de un post de @VictoriaJoa llamado «Monstruos y Mujeres» y me sentí TAN IDENTIFICADA! y me daría cuenta de lo que leí en el transcurso de la noche

    fotos iban y venían… Guti y Katty estaban tan emocionadas que la primera foto en la web de la Niche femenina se colgó en Twitter y causó sorpresa jaja porque OBVIO nadie me ve así… Llegamos al sitio de la farra y ni medio entré el primer tipo que crucé en el camino se soltó el respectivo «Hola Guapa» y mientras caminaba sentía la típica mirada del macho alfa sobre mí… (apenas mido 1.75, he bajado muchos kilos no porque he querido pero se llama «Internado Rotativo» q me ha permitido entrar en el standard de mujer al que los hombres miran, aaaahhh y llevaba mini falda) y mientras pasaba entre las miradas… me preguntaba si me mirarían así si estuviera como soy realmente? la respuesta sería NO… por qué? SIMPLE porque este planeta no es el de «El Principito»  sino que estamos llenos de apariencias y nos han «enseñado» que una mujer o un hombre son «guap@s» por como se ven mas no como se sienten, piensan, son o sueñan…

    Así que por esa y muchas más razones, prefiero seguir siendo la NO mujer que soy… y ser la Denisse, Niche, @niches13 de quien siento orgullo…

    eso no más

    y bueno les dejo la imagen de la feminidad de ayer de Guti, Katty y la NO yo

     

     

     

  • Recuerdos de mi San Valentín…

    El día en sí me cae pésimo, me parece comercial, no me inspira ni me llena.  Soy de esas extraterrestres que prefieren festejar la amistad y el amor todos los días… Sin embargo, este día sería especial… tenía turno, así que mientras el mundo entero colapsaba entre regalos, besos, abrazos, flores, rojo y blanco, y cupidos por todos lados…

    Yo, me decidí a coleccionar imágenes como estas en un Hospital que no tiene feriados, fechas conmemorativas… dentro del Hospital Baca Ortíz la vida es la misma… pero llena de sorpresas como estas:

    Acaso no inspiran más que un día comercial? acaso esos ojos llenos de luz o esas sonrisas tan sinceras, tan GRANDES no valen más que un regalo comprado por ahí?

    Ellos fueron mi san Valentín… ellos me enamoraron ayer…!!! bueno de hecho me enamoro de ell@s todos los días… y cuando me rompen el corazón es cuando se van y me dejan… con la ilusión de volverlos a ver ya no en un hospital sino en un parque o una escuela… creciendo… soñando… riendo…!!!

    ahhhh y si quieren ver el amor más puro y sincero… ese que no se acaba NUNCA, por favor fíjense en el amor de los padres a los hijos… como aquí por ejemplo, a la mamá de Cristian se le va la baba por su enano 😉

    Mientras todos esperan ver parejas enamoradas. Yo HOY y SIEMPRE me fijo en este tipo de amor

  • El 2011 se ha ido…!!!

    Cuando se me vino la idea de este post nuevo con la excusa de que se acaba el 2011… lo único que recordé fue el fin de año del 2009…

    así que empezaré por ahí…

    Hace dos años pasaba por la etapa más difícil de mi vida.  Una crisis emocional, existencial, me dolía despertarme en las mañanas y saber que tenía que vivir obligatoriamente.  La familia estaba en trizas, yo lastimada por el amor, la desilusión, la injusticia de haber reprobado un ciclo de mi amada medicina porque a la profe se le ocurrió… vagaba por el éter de la vida…

    Lo único que quería era salir huyendo de la realidad, lo logré… me largué a Chile a ver a mi hermana de pila (Vero) y a su esposo Javier, por dos semanas me largaba del infierno.  Los encontré firmes, amorosos, grandes en muchos aspectos de su vida, el propósito del 2010 era ser padres, en el brindis lo dijeron para sorpresa de todos Emilia Verónica ya estaba nadando en la guatita de la Vero… Recuerdo claramente que Javier y Vero me OBLIGARON a llamar a casa para desearle a mi familia feliz año nuevo… lo hice… pero nada era como antes…

    En fin… En Chile no se queman años viejos con monigotes, en Concepción (donde estaba) en el puente del Bio Bio se queman juegos pirotécnicos por varios minutos.  Subimos a la parte más alta del edificio a verlos… el resto se resume en abrazos y buenos deseos, en risas y ocurrencias y en la nostalgia de intentar «huir al sur para empezar de nuevo»

    Año Nuevo 2009, Concepción – Chile (no pude subir el mío pero esta es la idea)

    Javier, Vero, Emilia Verónica (en la guatita de mamá) y yo

    HOY, dos años después todo es distinto…

    Sí, distinto en VARIOS aspectos de mi vida.  Hoy curso mi año de internado de medicina, lejos de casa… con la diferencia de que hoy el único sitio en el que quisiera estar es en el que hace dos años abandoné… hoy escribo el post en la soledad de este depar, sobre la cama de $100 dólares que necesité comprar para no dormir en el piso, acompañada de mi socio y de Pedro Guerra… un tanto nostálgica pero NO como hubiese estado si no hubiese un Hipo que me sostenga…

    Qué tan bueno estuvo el 2011? lo suficiente como para que sea el año que «me ha dado y quitado tanto» me ha dado mucho profesionalmente, he llegado al año que añoré toda mi vida «el internado rotativo», me ha dado la oportunidad de crecer como persona de valorar la familia, los amigos, las oportunidades, de ver más allá de lo que apunta la naríz… me ha dado amigos nuevos, nuevos libros, nuevas ilusiones, nuevos sueños, nuevos viajes, UN HIPO, una marida con la que vivo este año de internado (Katty)… Me ha quitado dolores, miedos, rencores, muros construídos, «ya colgué mi armadura en tu portal».

    HE VIVIDO este 2011, talvés más intensamente que cualquier otro año de mi vida…! «el mundo es una pesadilla… y yo he sido TAN FELIZ»

    «Un destello de felicidad» Ismael Serrano

    y mientras pasan las horas para despedir al 2011, solamente añoro que el 2012 venga cargado de proyectos nuevos, de sonrisas, de vida, de valor, y la ilusión de volver a Loxa y abrazar a aquellos que hoy no están junto a mi pero que siempre están conmigo…!!!

    FELIZ 2011, BIENVENIDO 2012…!!!

    (Querido Don Diosito… GRACIAS por darme y quitarme tanto… a la final nada he sido sin tí…)

    ahhhh y a tí… si siiii a ti… ven y brindemos por un 2012 trillado pero lleno de #conspiraciones «ENCUÉNTRAME…!!!»

  • Turno agotador…

    Si, obvio… son pocos los turnos NO agotadores, sin embargo cuando uno usualmente escucha la palabra «agotador» en medicina, se imagina un turno sin pegar los ojos, lleno de ingresos, emergencias, pacientes complicados… hasta RCP.

    Bueno, hoy descubrí otra forma de sentirse «agotado».  Resulta que ahora mi rotación es Patología Obstétrica;  suena interesante, mucho más si a mí me gusta tanto la Medicina Interna;  sin embargo con estos días descubro que la inspiración transmitida también tiene mucho que ver en el interés que uno empiece a sentir por tal o cual cosa.  El servicio me inspira FUGARME… sin embargo la inspiración la encuentro en las pacientes… nos contamos chistes, armamos hasta fiestas, escuchamos música… eso hace que el ir y venir tras un papel, una muestra de sangre, orina, secreciones o equipos de curación y puntos… los turnos se hagan maravillosos…

    aquí viene el pero…

    El trabajo en medicina TIENE que ser en equipo, osea… recuerdo por ejemplo:  cuando jugaba basket yo era la 5 del equipo, eso quiere decir que para estar completas y poder jugar necesitaba a la 1, 2, 3, 4… si no estaban todas NADA… Así es el trabajo en medicina, mucho más si estás en un servicio donde manejas un promedio de 50 pacientes.  el equipo cuenta con: auxiliares de enfermería, médicos tratantes, enfermeras, obstetras, intern@s rotativ@s, médic@s residentes… si entre todos no nos apoyamos, el servicio se va al piso.  Bueno eso pasa…

    Hoy estoy agotada porque se me fueron las energías, llevo luchando por no perderlas mientras que a veces siento que es como que Sísifo me hubiese prestado su piedra y yo la estuviese empujando.  No me importa pasarme caminando por pasillos, tomar muestras, llenar hojas, realizar monitoreos fetales… NO ME IMPORTA… pero me importa mucho el trato, la forma en cómo se piden o dicen ciertas cosas… SIEMPRE he creído en la condición de SER HUMANO antes de la condición de profesional con título espectacular… por eso hay cosas que me duelen… que me pegan en lo profundo de mi ser.  ODIO, detesto que se refieran a los o las pacientes como «la de la cama 1… o le digan la señora o señor de tal o cual patología» son humanos, tienen un nombre, una vida, sueños, dolores… chucha en serio me duele…!!! a mi me caería culo que venga alguien y diga… «la de la cama 4 que tiene apendicitis aguda…»  suena y se siente diferente si dicen: «…Denisse, la chica que ingresó por dolor abdominal y que se le diagnosticó apendicitis aguda» aquí recuerdo lo siguiente:

    Patch Adams

    Queda claro verdad?  bueno eso es en lo primero que me fijo con cada nuevo médico, licenciada, auxiliar, interno y estudiante que conozco… Si las trata por el nombre, me dan buena espina 😀

    Otro round es con el personal con el que se trabaja… me ha encantado llevarme con tod@as bien, no tener ni pleitos ni siquiera malos entendidos, pero si en mi servicio hay 10 por turno, 5 ME HACEN SECRETAR BILIS POR LITROS… para colmo DETESTO que me digan o nos digan  cuando trabajo con alguien más: «vagas» «lentas»  o hay una en particular que jode como la gana de orinar… Para cada cosa hay una forma de pedirla… y todos en este mundo loco en el que vivimos, merecemos RESPETO yo no seré nada académicamente comparada con el jefe del servicio o con el médico de turno, pero soy Denisse, tengo sueños, soy humana, y me he partido, me parto y me seguiré partiendo el trasero por ser médica y por ser la mejor… No la mejor académicamente, sino la mejor para mis pacientes…

    Hoy se me llenó el bazo de sangre o el vaso de ira… o la vesícula de bilis… pero sobre todo se me llenaron los ojos de lágrimas y el alma de indignación…

    Hace días ingresó María, tiene 40 años, hace 7 dió a luz una niña… ingresó a nuestro servicio porque tiene Distrofia Muscular.  Cuando la ví por primera vez, me daba miedo moverla demasiado porque se la veía tan frágil…  Les pondré una foto sobre lo que les escribí antes para que tengan una idea de lo que les hablo

    … bueno María tiene así sus piernitas, sus brazos, sus manos… de hecho es difícil hacerte a la idea de su embarazo… pero es María… como puede ser Denisse, Katty, tú… o alguien que conozcas… y por ese hecho necesita igual cuidado, cariño y preocupación.

    Lo que pasó hoy con María era lo siguiente:  Me dice:  «Dra.  quiero hacer la deposición, por fin después de todos estos días ya quiero hacer… por favor dígale a alguien que me lleve«.  Le dije María ahorita le llamo a alguien para que le ayude, y zas por obra de arte aparece la señorita auxiliar que nos ayuda con eso y le digo: «por favor, la señora Maria quiere ir al baño, podemos llevarla?» y me responde la primera «estocada» y me dice: QUE CAMINE, chuta casi me mata, pero dije a lo mejor y no se da cuenta del cuadro, pero faltaba más aún… la mira y le dice: «que acaso no puede caminar???» aaaaayyyyyyy la valiente p… me dolió la vida entera, chucha madre, qué tan difícil es ver o por último imaginarte que una persona como María no puede caminar… y María le contesta dulcemente: «si puedo pero con unos aparatos… que no me los ha traído aún mi marido… es que si le dije que los traiga, pero él tiene un poquito de retraso mental… pero es poquito y casi ni se le nota… por eso aún no me los trae» YAAAA AHÍ SI ME HUNDÍ… la siguiente respuesta fue:  «No hay quien la lleve» … a la mierda las evoluciones que estaba haciendo, miré a los ojos a aquella descorazonada y le dije:  «yo la llevo» se ríe y me dice: cómo lo hará?

    Salí al pasillo atragantándome los sentimientos, y respirando profundo para no llorar, tomé la silla de ruedas, la llevé hasta la camilla de María y mientras procedía a arreglar todo, llegó mi médica residente y me dice, «levantémosa las dos» la pasamos a la silla… la auxiliar llevó la silla y me tocó cargar sola a María hasta el retrete… la cargué en brazos, como a niña… pesaba más o menos… pero más me pesaba su vida… su familia… su esposo, su primer hijo de 19 y su recién nacida… (el marido y ella venden caramelos, el hijo también… pero a veces no venden nada… de hecho una tarde no la pudieron ir a visitar porque no hubo venta)

    … mientras la siento María me dice:  «Dra. vaya no más, yo ya le grito cuando termine y me viene a ver ya?»

    ... Hijole, cada rato me sacaba más el aire que el otro… volví a mis evoluciones y no aguantaba más… se me iban las lágrimas de indignación… me retumbaban las palabras de la auxiliar, lo poco humanos que somos algunos que trabajamos con humanos, la imagen de María con sus brazos frágiles alrededor de mi cuello aferrándose a mí para no caerse… me era inevitable no llorar… luego de unos minutos la recogí y la llevé hasta la cama… como si nada hubiese pasado… «como si nada hubiese pasado»

    Terminé mi turno… pero estaba muerta por dentro… me dolía el alma, me golpeaban las imágenes, las palabras, los gestos… me dolía María… me dolía en gajo… de hecho me duele todavía… lo suficiente como para terminar aquí este post porque no doy más ni de la tristeza ni de las lágrimas…

    ESO ES UN TURNO AGOTADOR… ESO ES AGOTADOR TAMBIÉN, porque te agota el alma… cuando el agobiado es el cuerpo, con un descanso de horas se recupera en algo… pero cuando es el alma la que se agota… necesita más que reposo para recuperarse

  • Jugando a ser Doctora con mi abuelo de paciente


    Lo escribí el 15 miércoles 15 de Julio del 2009; se trataba de una tarea… Hacer un ensayo sobre el estudiante de medicina en la sociedad… y bueno; después de dos años y 13 dias… HOY LO PUBLICO PORQUE AYER FUE MI ÚLTIMO DÍA COMO ESTUDIANTE DE MEDICINA EN LA UNIVERSIDAD… y quería contarles el hermoso inicio de este MARAVILLOSO sueño, que parece hacerse realidad…

     

    Hace casi dos décadas, un hombre de campo, lleno de sueños e ilusiones, con los años marcando cada línea de su rostro y con sus manos con las cicatrices que solo un hombre de pueblo conoce; me enseñó lo que hoy conozco como la técnica de percutir.

    Todo empezó como un juego, el mejor juego que según yo mi abuelo había inventado, a sus aproximadamente 76 años, se acostaba en el piso, tomaba mi mano y la ponía en su abdomen, luego cogía mi dedo y hacía que por alguna extraña razón éste al golpear el dedo de mi otra mano, emita un sonido que hasta hace poco pude reconocer y nombrar.

     

    Así empezó este sueño, en medio de risas y travesuras.  En mi familia no ha existido antes un médico, a nadie le interesó esta profesión, y a mi abuelo que le gustaba, el destino le había cerrado las puertas de la ciencia.  Sin embargo y a pesar de las burlas de la gente, había aprendido una que otra cosa de la medicina.

     

    Ya los años se han ido, al igual que mi abuelo.  Es lamentable que no pueda ver cómo su juego me encendió esta llama viva que llevo dentro por ser médico,  daría lo que fuera porque me viese vestida de blanco, con un mandil y un fonendoscopio colgando de mi cuello.   De seguro que sonreiría y lograría ver sus dos únicos dientes.

     

    Cuando empecé a estudiar esta carrera, vine llena de sueños, ilusiones, planes.  Sabía que mi carrera exigía mucha dedicación, tiempo y sacrificios;  siempre estuve segura de lo que quería… así que con el tiempo fui dejando atrás aquello que hacía de mi vida algo maravilloso para empezar una nueva etapa.  El tiempo faltaba para los deberes, las lecciones, los trabajos; así que el basket y las salidas con la familia y los amigos se quedaron de lado. 

     

    Hubo varias noches en las que quise dejar todo, que ya no quería estudiar más,  que sentía que perdía a la gente que quería por encerrarme entre libros y ciencia, y me preguntaba si valía la pena dejar tanto por algo que ni siquiera sabía si iba a resultar.

     

    Los días pasaron hasta cuando encontré la razón perfecta para amancerme entre libros, para permanecer despierta, para investigar.  Fue el nacimiento de un niño, el primer neonato que recibí en mis brazos; fue su llanto el que me cautivó y me dió la razón necesaria para seguir adelante, fue su inocencia la que me invitó a ser mejor para defenderlo.

     

    ¿Qué hace un estudiante de medicina en la sociedad?  Simple, es una herramienta de Dios.  Es una persona llena de ilusiones y sueños, que se hacen realidad paso a paso.  El estudiante de medicina tiene la capacidad de caer y levantarse diariamente, de que su orgullo le estimule a corregir sus errores después de que alguien se burló de su respuesta,  que se alegra cuando acierta su primer diagnóstico, que acepta la guía de aquellos que son sus maestros y le permiten equivocarse y errar sin reprochar su ignorancia y que repele a aquellos que han crecido más en ego que en solidaridad.

     

    Mis metas como estudiante de medicina son servir, entregar lo mejor de mí en cada instante, que no importe la gente que llega a mi, no importa su color de piel, sus creencias, sus ideologías, importa aquello que puedo hacer por ellas para regalarles una mejor vida, mi meta es sonreír porque estoy convencida que una sonrisa puede más que un medicamento, mi anhelo es ser sencilla y humilde siempre, no importa cuánto sepa sobre la medicina, me encantaría siempre estar dispuesta a conocer a gente que sea mejor que yo y de la que pueda aprender.  Me avergonzaré cuando un cheque o un paquete de billetes gobiernen mi mente y mi vida, cuando trate a un paciente como un cliente que solamente me beneficia para tener dinero,  repudiaré en mí el egoísmo y la hipocresía cuando de enseñar y mejorar se trate.

     

    Y seré feliz cuando la sociedad me juzgue no por los bienes materiales que he conseguido por mi profesión, o la cantidad de dinero que tenga en el banco sino por el número de sonrisas que recibo de la gente mientras camino por la calle.  A la final lo único que tenemos en la vida son los recuerdos que cada ser deja en nuestras almas,  de seguro más de uno recordará mi nombre por los errores que cometí y por aquellos que pude corregir y que les regalaron felicidad.

     

    Pppptssssss… eeey abuelo… qué dices si esta noche mientras duermo, me llevas de paseo como cuando me dejabas acompañarte al médico… y me prometías que a la salida me dejarías jugar en la “bajadita” de las gradas…

    Si prefieres no jugamos a la doctora y al paciente, pero te parece si de regreso tomamos el camino más largo, me compras el Tango® y conversamos? Es que no tienes idea todo lo que ha pasado en estos 18 años.  Dale abuelo… no seas flojo… TE NECESITO…

     Pd:  Te acuerdas de esta foto? siii es la misma… la que puse hace un tiempo en tu nicho.  Y te adjunté una nota que dice: Mira abuelo, hago de nuestro juego una profesión… TE AMO…

    Pd #2:  A que no sabes una cosa? ahora tengo un Littmann pinteraso…!!! si quieres esta noche te lo presto para que juegues 😀