Lo que me gusta de ser lojana… es que soy LOJUDA!!!

Cuando tenía que decidir entre hacer el internado aquí o en Quito, escogí siempre irme lejos, soy de las que piensa que si tienes la oportunidad de salir, tienes que hacerlo;  lo importante para mi era volver, volver a mi Loja.  Quería “ABSORBER TODOS LOS CONOCIMIENTOS, TODOS LOS PROCEDIMIENTOS, TODA LA CIENCIA…TODO LO QUE PUEDA para cuando vuelva poder empezar a poner en práctica en mi sur, en ese rincón casi siempre olvidado de una Patria golpeada por los años.  Me cansé de que mi gente salga de Loxa a buscar cura para sus enfermedades, me cansé de que se crea que fuera todo es mejor, me cansé de que se crea que la buena vida está en otras ciudades… ME CANSÉ…!!!” (parte de un mail escrito el 7 de Junio para #LoxaEsMas ).

Recuerdo este día un año atrás, estaba de turno, les contaba a los del servicio de emergencia que era la independencia de mi ciudad, me daba nostalgia estar lejos.  De repente llegó el Doctor Ramírez (uno de los tantos lojanos que trabajan en la Clínica Pichincha) y me dice “Doctora! no se va a la fiesta de los nuestros en el condado? va a haber repe, cecina, arvejas con guineo, miel con quesillo… todas las delicias de nuestra hermosa tierra” le digo que estaba de turno y me dice que lamentaba mucho esa noticia.  Entre emergencias y descansos me pasé tarareando “Alma lojana” mientras se me venían imágenes de toda mi vida en la ciudad más hermosa del planeta.

Los días pasaron y recuerdo aquel en el que aprendí el significado de “lojuda”, estaba en cirugía con Cirujano maravilla en ese tiempo no éramos tan buenos amigos, entonces me preguntaron si me gusta Quito, les dije que sí pero que mi intención es vivir en Loja.  Entonces dijo algo que me quedó grabado “hay lojanos, lojeños y lojudos.  Los lojanos son aquellos que nacen en Loja y no han salido nunca, los lojeños son aquellos que nacieron en Loja, salieron a prepararse a otro lugar y se quedaron ahí, lo lojudos son los que nacieron en Loja, salieron a prepararse en otro lugar y a pesar de eso vuelven a Loja”, me callé mientras todos se reían… aquella mañana aprendí que ser lojudo es algo similar a ser “cojudo”.

Mientras pasaban los días mi sueños por mi ciudad se hacían más grandes y numerosos, me preguntaba cosas como “¿cuándo se harán cirugías de corazón abierto?, ¿cuándo se harán trasplantes? y la más importante ¿cuándo la gente que requiera calidad en servicios de salud empezará a ir a Loja en lugar de ir a otros lugares?”, trabajé y sigo trabajando por dejar de preguntarme eso y empezar a verlo.

En los últimos días en la clínica, luego de una evaluación, el director me dijo frente a varias personas “tu y yo ya hemos hablado, tu intención está en volver a Loja, así que Denisse, dale a Loja lo que se merece” recuerdo tanto ese momento, que orgullo sentí al escucharlo, creo que el corazón se me hizo más grande de tanto que latió en ese momento.

Y bueno, aquí estoy!!! en Loja, hace 74 días con la ilusión de que este pedazo de tierra incrustada en un mapa al sur de un país un día más cercano que lejano, sea el referente para muchos en varios aspectos.

A veces, solo a veces cierro mis ojos para imaginarla, las otras veces lo hago con los ojos bien abiertotes, para no perderme nada.  A veces la imagino haciendo noticia en los canales y diarios más reconocidos del mundo… mmm WAIT!!! eso ya lo hicimos

Promocional Loja Ecuador CNN

 “Tuits para transformar a una ciudad” BBC mundo

… LES DIJE QUE NO ERA UN DÍA LEJANO…

Hoy mi ciudad cumple 192 años de independencia… Y no voy a decir “Viva Loja”, lo que quiero decir es :

QUE ORGULLO SER LOJUDA!!!

El cirujano maravilla

Todas las veces que lo recuerdo lo hago de la misma manera, se me llena el rostro con una gran sonrisa y se me pasa la película de una gran amistad por la mente.

Lo conocí mientras él llegaba a ver a un paciente.  Yo era parte aún del servicio de emergencia de la clínica.  Saludó a todos en general y entró a un cubículo.  Mi doctor #McDreamy me dijo:  él es cirujano, lo conocerás en tu rotación pero él opera mucho, puedes acompañarlo en la curación de paso que te presentas.  Entonces entré, regresó a verme y le dije “buenos días doctor, necesita que lo ayude?”.  No hablamos mucho aquella vez (casi nada, o nada), en fin…

Los días pasaban y mi rotación era Medicina Interna cuando ya lo veía más seguido, lo suficiente como para irme fijando en ciertos detalles que con el tiempo me harían admirarlo tanto.

Es un hombre que llama la atención por su presencia, siempre pulcro, bien vestido, sus corbatas siempre combinan con su camisa y su terno, huele bien (muy bien!), camina siempre con prisa, exigente con él mismo y con aquellos con los que trabaja. Y se la pasa haciendo bromas a todos los que puede y si no está haciendo eso, pasa en su celular.  Él dice que yo hacía lo mismo, hasta me tomó una foto… pero ese no es el punto.

En las entregas de turno empecé a darme cuenta la admiración que todos le tenían, se referían a él como “el jefe” o “el jefe López” y contaban las anécdotas de lo difíciles que eran sus exámenes (dicen por ahí que nadie ha llegado al 20), y cuando los posgradistas tenían clases con él sufrían y hasta hacían bromas.  Yo sabía que solamente era cuestión de tiempo conocerlo, mi rotación a cirugía era la siguiente.

Como cirujano lo conocí y es ESPECTACULAR!!! pero la verdad es que este post no es para describir su tremenda habilidad en sus cirugías, lo bueno que es con los diagnósticos, lo ético que es con sus pacientes, lo genial que es como maestro…

Solamente una vez lo vi enojado… BASTANTE enojado, y le tomé una foto de recuerdo

Tuve la fortuna de poder compartir con él una gran amistad, que me llena de orgullo.  Se convirtió en mi cirujano maravilla y en una de las mejores personas que han venido a mi vida para no marcharse nunca.

Entre pases de visita, cafés, helados de Salcedo en la esquina, cirugías… llegaban las conversaciones, los consejos, los chistes.  El tiempo hacía que lo admire cada día un poco más, es un hombre culto “ha cultivado su mente” así que hasta podíamos hablar de literatura, música, ciencia, vida.

Aprendí tanto de él…!!! TANTO, TANTO.  Desde ver un eco de vesícula hasta no tener miedo a seguir soñando.

Tengo grandes y numerosos recuerdos de esta amistad, las preguntas científicas, las bromas..

la primera vez en mi vida que vi una Whipple (foto)…

…la última cirugía como interna del servicio, el día en que fui con vestido a la clínica, aquella apuesta que no pude ganar porque su equipo LDU empató al final con mi Barcelona… y los últimos días que estuve en Quito, en los que la nostalgia me ganaba y me hacía ver lo mucho que lo extrañaría.

Hoy es su cumpleaños y me apena mucho no poder darle un gran abrazo y sentarme a tomar un café con él, bueno el toma té no café.  Así que decidí escribirle este post como regalo, para que sepa que lo quiero mucho y que lo admiro… y que su amistad me ha permitido ser mejor persona… y que hay días en que lo extraño más de lo que ya lo extraño diariamente; días en los que me hacen falta sus consejos, sus bromas, su presencia…

FELIZ CUMPLEAÑOS MI QUERIDO BRINQUILLO…!!! hoy escucharé Serrat y me tomaré un trago en su nombre… y a la distancia un abrazo, tan grande como el de aquel día en el que me convertí en su colega


Ella es Mónica…

Eran como las siete de la noche, de algún día cualquiera de la semana.  Yo estaba de turno en el servicio de Emergencia.  Parte de mi trabajo era ayudar a los pacientes que acudían por medio del convenio IESS en busca de un médico tratante para un procedimiento específico.  Así conocí a Mónica.

Entró, vestía un terno de saco y pantalón negros, su cabello largo y rizado, se la notaba ansiosa, pero siempre sonriente.  Me miró y me dijo “usted me puede ayudar con esto?” entonces vi las ya características hojas del IESS.  Yo buscaba la parte en la que estaba el diagnóstico para darle la información y lo leí y me congelé, su diagnóstico era Cáncer de Mama.  No la regresé a ver hasta que pude respirar profundo, luego la miré y le dije que claro que la ayudaría y que enseguida le daba el nombre del médico y los números para que se contacte con él.

Tengo eso de que me pregunto cosas con mis pacientes, pienso en silencio preguntándome si tendrán familia, si serán felices… cuando una mujer te llega con Cáncer de Mama, las preguntas son más intensas, porque piensas en el tratamiento invasivo, desde quitarles un pedazo de su cuerpo (mastectomía), esa parte que las identifica muchas veces con la feminidad o con el hecho de ser mujer, hasta preguntarte si tendrán o no hijos pues la quimioterapia y la radioterapia les quitan toda esperanza de ser madres (a menos que hagan una reserva de sus óvulos), la pérdida del cabello, sus sentimientos con respecto a esta enfermedad, su disponibilidad para seguir…

Todo eso me lo pregunté mientras escribía el nombre del Dr. Wali (a quien le debo también un post) y sus números de contacto… La miré le entregué la tarjeta le sonreí y le dije, hable con él y le dará una cita.  Entonces me preguntó: “es bueno? me dijeron que si!, usted cree que voy a poder salir de esto? es posible?, puedo llamar al doctor ahora?”. Tus pacientes nunca sabrán como te taladran esas preguntas y cuánto te marcan y te duelen. Le sugerí que llame al doctor (no puedes decir mayor cosa en realidad).

Se alejó unos minutos, volvió sonriente (como siempre) y me dice “Ya hablé con el Doctor!, me dice que sale del partido de fútbol y viene a verme” (Wali siempre fue así, siempre…), le dije que me alegraba mucho, que por favor se siente y que lo espere.

De repente, como máximo 4 días después yo salía de mi residencia, para hacer las evoluciones de los pacientes y ahí esta ella… en la habitación 202; me detuve y le dije “y?” me muestra una inmnesa sonrisa y me dice “aquí estoy pues!!! dándole a la lucha y con energías!, hoy me operan”;  le iban a extirpar el seno y ella estaba radiante… sonriente, dándome dos cachetadas en la cara para demostrarme que la vida es de las que le ponen energías positivas a aquellos malos momentos.  Entré, la abracé y le dije “todo va a estar bien” y me fui a ver al resto de pacientes, pero con una GRAN LECCIÓN encima.

Cuando nos volvimos a encontrar, sus rizos no existían y su cabecita estaba envuelta por un hermoso pañuelo verde.  Esa mujer iluminaba los pasillos de la clínica, entraba y saludaba con todos, mostrando su gran sonrisa, enfermeras, doctores, auxiliares; a todos con abrazo y beso en la mejilla.  MÓNICA ME REGALABA VIDA…!!!

Seguimos encontrándonos en los pasillos varias veces, siempre conversábamos, nos reíamos, incluso coincidimos en el simulacro de evacuación de la clínica.  Me hizo la broma de que si alguna vez estoy en un incendio “no se le ocurrirá la gran idea de salir corriendo”, nos reímos tanto aquella vez.  Moni iba a la clínica a visitar a sus amigas “peluconas” (apodo dado por el Doc Wali), entraba a las habitaciones y se pasaba los días y tardes subiéndoles el ánimo a sus compañeros de lucha; les dejaba diciendo “ya nos vemos en la próxima quimio” y salía riendo y me decía “hay que estar feliz, sonreír, nadie se ha muerto!.  Si nos dejamos ahí si nos morimos” y se iba diciendo “ya nos vemos, no me extrañen”

Mónica recibió tratamiento quirúrgico radical, quimioterapia y radioterapia.  Todo para luchar contra el cáncer de mama

Faltando 6 días y 2 turnos para que termine mi internado rotativo nos vimos por última vez…

Ella es Mónica! fue diagnosticada con Cáncer de Mama en diciembre del 2011, luego de una cirugía radical, ciclos de quimioterapia y radioterapia.

HOY SE ENCUENTRA EN ETAPA DE REMISIÓN… y sigue llenando de alegría y de vida a las personas que por fortuna nos encontramos con ella.

 

Esto de “Disfrazarse de mujer”

Me he pasado la mayor parte de mi vida desentonando con este planeta (al que tampoco pertenezco por varias razones).  Parte de mi desentono también tiene que ver con esa “feminidad” de la que hablan muchos y muchas en esta sociedad.  Siempre (con mucho orgullo) me pasé los días entre licras, camisetas, calentadores, shorts, deportivos, jeans, la cara bien lavada (ni siquiera crema me ponía) y una clásica “cola de caballo” que en un campeonato Sub 20 de basket se cambió a un moño raro que me hago hasta ahora.

Eso no fue problema mientras la infancia me protegía, pero claro uno crece y se involucra en otros aspectos de la vida.  Llega la adolescencia y vienen nuevas cosas… así fue como mis amigas empezaban a hablar de “rímel, delineador, polvo traslúcido, etc, etc… ETC…” y venían las fiestas de 15 años.  De esas recuerdo dos con más claridad:

1.  La fiesta de Sofía en la que me compraron el primer vestido de gala.  Era rojo, muy bonito y una talla pequeña en la que no creo que vuelva a entrar NUNCA…

2.  La fiesta de Vero y sus amigas… la primera vez que me maquillaron.  Yo era dama de esa fiesta, voy al gabinete para que “me arreglen” ni que estuviera averiada… en fin… salí hecho una furia… me veía diferente, distinta… llegué a casa y me quité eso de delineador y me quité la libra de cosas que me pusieron en la cara… ahhhh y el labial… hasta ahora lo odio (solamente uso brillo o “lip gloss” como dicen las femeninas de verdad) y así me fui a la fiesta jajaja.

Mi adolescencia me la pasé jugando basket, salía del colegio a las 13h30, entrenaba una hora ahí, luego al típico curso de Inglés auspiciado por “los papis” y luego dos horas más de basket por la selección de #Loxa.  Hasta eso ya eran las 18h00, lista para ir a casa y hacer deberes, comer y dormir…

No fui, ni soy de las que salen las tardes con amigas, mucho menos de las que se arreglan horas para hacerlo… mis amigas sabían que mis tardes eran de basket así que se cansaron de invitarme a las matinés, las tardes en la pileta y esas vainas…

No me gustan las fiestas formales, odio el trámite de comprar vestidos, maquillarse, peinarse, y perder una tarde entera en hacerlo. Si voy a una fiesta de esas, es definitivamente porque es alguien importante para mi.

Con estos antecedentes les cuento lo que pasó ayer…

Ayer decidimos entre Guti, Katty y yo ir a festejar el cumple de Guti con vestido… en un sitio de esta capital del Ecuador que mucho o poco me agrada… compré un vestido como regalo para Guti… pero el vestido no era para ella sino para mí 😀 esas locuras de una amistad loca… Así que ayer me “disfracé de mujercita” por el cumple de una de mis mejores amigas, hice todo el trámite (vestido, medias, maquillaje, UNA HORA en plancharme el cabello) Katty y Guti esperaban con ansias mi salida para verme (casi nunca me han visto así… y tampoco se les hará costumbre) y bueno… salí…

Ayer @castroalejo compartío el link de un post de @VictoriaJoa llamado “Monstruos y Mujeres” y me sentí TAN IDENTIFICADA! y me daría cuenta de lo que leí en el transcurso de la noche

fotos iban y venían… Guti y Katty estaban tan emocionadas que la primera foto en la web de la Niche femenina se colgó en Twitter y causó sorpresa jaja porque OBVIO nadie me ve así… Llegamos al sitio de la farra y ni medio entré el primer tipo que crucé en el camino se soltó el respectivo “Hola Guapa” y mientras caminaba sentía la típica mirada del macho alfa sobre mí… (apenas mido 1.75, he bajado muchos kilos no porque he querido pero se llama “Internado Rotativo” q me ha permitido entrar en el standard de mujer al que los hombres miran, aaaahhh y llevaba mini falda) y mientras pasaba entre las miradas… me preguntaba si me mirarían así si estuviera como soy realmente? la respuesta sería NO… por qué? SIMPLE porque este planeta no es el de “El Principito”  sino que estamos llenos de apariencias y nos han “enseñado” que una mujer o un hombre son “guap@s” por como se ven mas no como se sienten, piensan, son o sueñan…

Así que por esa y muchas más razones, prefiero seguir siendo la NO mujer que soy… y ser la Denisse, Niche, @niches13 de quien siento orgullo…

eso no más

y bueno les dejo la imagen de la feminidad de ayer de Guti, Katty y la NO yo

 

 

 

Recuerdos de mi San Valentín…

El día en sí me cae pésimo, me parece comercial, no me inspira ni me llena.  Soy de esas extraterrestres que prefieren festejar la amistad y el amor todos los días… Sin embargo, este día sería especial… tenía turno, así que mientras el mundo entero colapsaba entre regalos, besos, abrazos, flores, rojo y blanco, y cupidos por todos lados…

Yo, me decidí a coleccionar imágenes como estas en un Hospital que no tiene feriados, fechas conmemorativas… dentro del Hospital Baca Ortíz la vida es la misma… pero llena de sorpresas como estas:

Acaso no inspiran más que un día comercial? acaso esos ojos llenos de luz o esas sonrisas tan sinceras, tan GRANDES no valen más que un regalo comprado por ahí?

Ellos fueron mi san Valentín… ellos me enamoraron ayer…!!! bueno de hecho me enamoro de ell@s todos los días… y cuando me rompen el corazón es cuando se van y me dejan… con la ilusión de volverlos a ver ya no en un hospital sino en un parque o una escuela… creciendo… soñando… riendo…!!!

ahhhh y si quieren ver el amor más puro y sincero… ese que no se acaba NUNCA, por favor fíjense en el amor de los padres a los hijos… como aquí por ejemplo, a la mamá de Cristian se le va la baba por su enano 😉

Mientras todos esperan ver parejas enamoradas. Yo HOY y SIEMPRE me fijo en este tipo de amor

encontré una “Flor de Lluvia”

Cuando conocí a Sisa yo estaba más asustada que ella… era mi primer día como interna rotativa del Hospital Baca Ortíz; pero eso no era suficiente sino que llevaba días rogando que no me toque el servicio de OncoHematología… no se me cumpliría ese deseo.  Llegamos, y no después de mucho vi que mi rotación sería ahí… recuerdo claramente que empecé a llorar… de verdad me asustaba ir a ese sitio.

¿qué iba a hacer? ¿cómo iba a hacerlo? ¿cómo ver igual a unos niños y niñas con CÁNCER? ¿cómo iba a manejar mi tan característica sensibilidad ante algo tan triste?

Llegué a la cama número 20, unos ojos negros inmensos como capulíes me cautivaron… se chocaron contra los míos… dije “Hola” de ahí en adelante la historia es otra…

Sisa Tamia, 3 años… siempre que entraba a su habitación ella estaba despierta.  Sonreía, NUNCA me dijo una palabra, pero me sonrió suficientes veces para “engancharme”.
Cuando la conocí tenía cabello en corte hongo, un par de días después entro a verla y casi me desplomo, la habían rapado, pero lo peor de todo es que no me sonrió.  Cuando estaba enojada hacía un pico tan bello, yo le decía: Sisa ya estás picuda… y cerraba los ojos.  Nunca me dijo ni una sola palabra, solamente movía la cabeza para decirme “Sí” o “No”… por más que se lo pedí nunca me habló la bandida, le preguntaba si tenía lengua o si los ratones se la comieron, entonces abría la boca sacaba la lengua y se sonreía como diciéndome: Si tengo lengua pero no te hablo :p

Y cuando no sonreía le preguntaba si es que tenía dientes, entonces me los mostraba todos… eran granos de choclo en fila en una boca chiquita chiquita.

Sus papás y yo nos reíamos siempre… un día le pregunté al papá el significado del nombre, me dijo significa “Flor de Lluvia” y me ME ENCANTÓ…!  y hasta recordé a la flor de “El Principito”

Los días pasaban, una tarde ya de salida, de hecho estaba posturno;  escuché un llanto NO conocido, voy a ver quién era… y era mi picuda… Fue la primera y única vez que la vi llorar… me senté a su lado, se calmó y le dije: dibujamos?, para variar movió su cabeza para hacerme entender un SÍ.  Ella no sabía de mi trauma con el dibujo ni yo lo recordé ese instante… me quedé hasta las tres de la tarde con ella…

Cuando mi rotación por OncoHematologia terminó, fui despidiéndome uno por uno de mis chiquitos.  Cuando llegué donde Sisa le pregunté si nos podíamos tomar una foto, movió su cabeza para decirme sí… le dije: pero haz un pico porque eres mi picuda favorita…

Los días pasaron, yo subía a saludarlos a las ocho de la mañana y a las doce de la tarde cuando me iba… Un día nublado y lleno de lluvia… NO, no un día cualquiera,  el 18 de Enero del 2012 Sisa ya no estaba.  La habían llevado a Terapia Intensiva (ese terrible servicio) porque se puso mal; me desplomé, el alma se me hizo un nudo…

No sabía qué hacer, así que le conté a mi socio… lloré y lloré contándole… la lluvia caía tan fuerte en Quito que me asustaba… me asustaba que esa lluvia sea por MI “Flor de lluvia” como si algo terrible fuera a suceder…

Horas después, perdí para SIEMPRE a mi picuda favorita… se fue con la lluvia de aquella tarde… y a mí me llovía dentro, recuerdo detenerme en los pasillos de los seis pisos del hospital para llorar, lloraba sin consuelo, en las esquinas, en la residencia, en el baño… lloré horas y pensaba en la picuda que por el estúpido Cáncer nunca llegó a la escuela, no aprendió más canciones, no hizo más amigos y amigas… en la picuda que sacaba siempre una papa de su funda y me la ofrecía… o que en su vaso lleno de cereal sacaba uno o dos bolitas y me las entregaba para que coma con ella…

Ay MI SISA TAMIA… si tu hubieses sabido lo que fuiste para mí… mi chiquita bonita… mi trompudita picuda… Si supieras como te llevo dentro de mí… como añoro verte de nuevo y preguntarte si tienes dientes… si supieras las veces que he posfechado este post porque me cae la lluvia encima como en este momento…

… ahora cada vez que llueve recuerdo una hermosa “Flor de Lluvia” con ojos de capulí…

hay una canción ecuatoriana que se la dedica el artista a su hija… Esta madrugada yo te la dejo a tí donde quiera que estés bonita mía… lleva tu segundo nombre  “jugando está sobre las nubes corriendo va para alcanzar un mundo nuevo”

El 2011 se ha ido…!!!

Cuando se me vino la idea de este post nuevo con la excusa de que se acaba el 2011… lo único que recordé fue el fin de año del 2009…

así que empezaré por ahí…

Hace dos años pasaba por la etapa más difícil de mi vida.  Una crisis emocional, existencial, me dolía despertarme en las mañanas y saber que tenía que vivir obligatoriamente.  La familia estaba en trizas, yo lastimada por el amor, la desilusión, la injusticia de haber reprobado un ciclo de mi amada medicina porque a la profe se le ocurrió… vagaba por el éter de la vida…

Lo único que quería era salir huyendo de la realidad, lo logré… me largué a Chile a ver a mi hermana de pila (Vero) y a su esposo Javier, por dos semanas me largaba del infierno.  Los encontré firmes, amorosos, grandes en muchos aspectos de su vida, el propósito del 2010 era ser padres, en el brindis lo dijeron para sorpresa de todos Emilia Verónica ya estaba nadando en la guatita de la Vero… Recuerdo claramente que Javier y Vero me OBLIGARON a llamar a casa para desearle a mi familia feliz año nuevo… lo hice… pero nada era como antes…

En fin… En Chile no se queman años viejos con monigotes, en Concepción (donde estaba) en el puente del Bio Bio se queman juegos pirotécnicos por varios minutos.  Subimos a la parte más alta del edificio a verlos… el resto se resume en abrazos y buenos deseos, en risas y ocurrencias y en la nostalgia de intentar “huir al sur para empezar de nuevo”

Año Nuevo 2009, Concepción – Chile (no pude subir el mío pero esta es la idea)

Javier, Vero, Emilia Verónica (en la guatita de mamá) y yo

HOY, dos años después todo es distinto…

Sí, distinto en VARIOS aspectos de mi vida.  Hoy curso mi año de internado de medicina, lejos de casa… con la diferencia de que hoy el único sitio en el que quisiera estar es en el que hace dos años abandoné… hoy escribo el post en la soledad de este depar, sobre la cama de $100 dólares que necesité comprar para no dormir en el piso, acompañada de mi socio y de Pedro Guerra… un tanto nostálgica pero NO como hubiese estado si no hubiese un Hipo que me sostenga…

Qué tan bueno estuvo el 2011? lo suficiente como para que sea el año que “me ha dado y quitado tanto” me ha dado mucho profesionalmente, he llegado al año que añoré toda mi vida “el internado rotativo”, me ha dado la oportunidad de crecer como persona de valorar la familia, los amigos, las oportunidades, de ver más allá de lo que apunta la naríz… me ha dado amigos nuevos, nuevos libros, nuevas ilusiones, nuevos sueños, nuevos viajes, UN HIPO, una marida con la que vivo este año de internado (Katty)… Me ha quitado dolores, miedos, rencores, muros construídos, “ya colgué mi armadura en tu portal”.

HE VIVIDO este 2011, talvés más intensamente que cualquier otro año de mi vida…! “el mundo es una pesadilla… y yo he sido TAN FELIZ”

“Un destello de felicidad” Ismael Serrano

y mientras pasan las horas para despedir al 2011, solamente añoro que el 2012 venga cargado de proyectos nuevos, de sonrisas, de vida, de valor, y la ilusión de volver a Loxa y abrazar a aquellos que hoy no están junto a mi pero que siempre están conmigo…!!!

FELIZ 2011, BIENVENIDO 2012…!!!

(Querido Don Diosito… GRACIAS por darme y quitarme tanto… a la final nada he sido sin tí…)

ahhhh y a tí… si siiii a ti… ven y brindemos por un 2012 trillado pero lleno de #conspiraciones “ENCUÉNTRAME…!!!”

Turno agotador…

Si, obvio… son pocos los turnos NO agotadores, sin embargo cuando uno usualmente escucha la palabra “agotador” en medicina, se imagina un turno sin pegar los ojos, lleno de ingresos, emergencias, pacientes complicados… hasta RCP.

Bueno, hoy descubrí otra forma de sentirse “agotado”.  Resulta que ahora mi rotación es Patología Obstétrica;  suena interesante, mucho más si a mí me gusta tanto la Medicina Interna;  sin embargo con estos días descubro que la inspiración transmitida también tiene mucho que ver en el interés que uno empiece a sentir por tal o cual cosa.  El servicio me inspira FUGARME… sin embargo la inspiración la encuentro en las pacientes… nos contamos chistes, armamos hasta fiestas, escuchamos música… eso hace que el ir y venir tras un papel, una muestra de sangre, orina, secreciones o equipos de curación y puntos… los turnos se hagan maravillosos…

aquí viene el pero…

El trabajo en medicina TIENE que ser en equipo, osea… recuerdo por ejemplo:  cuando jugaba basket yo era la 5 del equipo, eso quiere decir que para estar completas y poder jugar necesitaba a la 1, 2, 3, 4… si no estaban todas NADA… Así es el trabajo en medicina, mucho más si estás en un servicio donde manejas un promedio de 50 pacientes.  el equipo cuenta con: auxiliares de enfermería, médicos tratantes, enfermeras, obstetras, intern@s rotativ@s, médic@s residentes… si entre todos no nos apoyamos, el servicio se va al piso.  Bueno eso pasa…

Hoy estoy agotada porque se me fueron las energías, llevo luchando por no perderlas mientras que a veces siento que es como que Sísifo me hubiese prestado su piedra y yo la estuviese empujando.  No me importa pasarme caminando por pasillos, tomar muestras, llenar hojas, realizar monitoreos fetales… NO ME IMPORTA… pero me importa mucho el trato, la forma en cómo se piden o dicen ciertas cosas… SIEMPRE he creído en la condición de SER HUMANO antes de la condición de profesional con título espectacular… por eso hay cosas que me duelen… que me pegan en lo profundo de mi ser.  ODIO, detesto que se refieran a los o las pacientes como “la de la cama 1… o le digan la señora o señor de tal o cual patología” son humanos, tienen un nombre, una vida, sueños, dolores… chucha en serio me duele…!!! a mi me caería culo que venga alguien y diga… “la de la cama 4 que tiene apendicitis aguda…”  suena y se siente diferente si dicen: “…Denisse, la chica que ingresó por dolor abdominal y que se le diagnosticó apendicitis aguda” aquí recuerdo lo siguiente:

Patch Adams

Queda claro verdad?  bueno eso es en lo primero que me fijo con cada nuevo médico, licenciada, auxiliar, interno y estudiante que conozco… Si las trata por el nombre, me dan buena espina 😀

Otro round es con el personal con el que se trabaja… me ha encantado llevarme con tod@as bien, no tener ni pleitos ni siquiera malos entendidos, pero si en mi servicio hay 10 por turno, 5 ME HACEN SECRETAR BILIS POR LITROS… para colmo DETESTO que me digan o nos digan  cuando trabajo con alguien más: “vagas“lentas”  o hay una en particular que jode como la gana de orinar… Para cada cosa hay una forma de pedirla… y todos en este mundo loco en el que vivimos, merecemos RESPETO yo no seré nada académicamente comparada con el jefe del servicio o con el médico de turno, pero soy Denisse, tengo sueños, soy humana, y me he partido, me parto y me seguiré partiendo el trasero por ser médica y por ser la mejor… No la mejor académicamente, sino la mejor para mis pacientes…

Hoy se me llenó el bazo de sangre o el vaso de ira… o la vesícula de bilis… pero sobre todo se me llenaron los ojos de lágrimas y el alma de indignación…

Hace días ingresó María, tiene 40 años, hace 7 dió a luz una niña… ingresó a nuestro servicio porque tiene Distrofia Muscular.  Cuando la ví por primera vez, me daba miedo moverla demasiado porque se la veía tan frágil…  Les pondré una foto sobre lo que les escribí antes para que tengan una idea de lo que les hablo

… bueno María tiene así sus piernitas, sus brazos, sus manos… de hecho es difícil hacerte a la idea de su embarazo… pero es María… como puede ser Denisse, Katty, tú… o alguien que conozcas… y por ese hecho necesita igual cuidado, cariño y preocupación.

Lo que pasó hoy con María era lo siguiente:  Me dice:  “Dra.  quiero hacer la deposición, por fin después de todos estos días ya quiero hacer… por favor dígale a alguien que me lleve“.  Le dije María ahorita le llamo a alguien para que le ayude, y zas por obra de arte aparece la señorita auxiliar que nos ayuda con eso y le digo: “por favor, la señora Maria quiere ir al baño, podemos llevarla?” y me responde la primera “estocada” y me dice: QUE CAMINE, chuta casi me mata, pero dije a lo mejor y no se da cuenta del cuadro, pero faltaba más aún… la mira y le dice: “que acaso no puede caminar???” aaaaayyyyyyy la valiente p… me dolió la vida entera, chucha madre, qué tan difícil es ver o por último imaginarte que una persona como María no puede caminar… y María le contesta dulcemente: “si puedo pero con unos aparatos… que no me los ha traído aún mi marido… es que si le dije que los traiga, pero él tiene un poquito de retraso mental… pero es poquito y casi ni se le nota… por eso aún no me los trae” YAAAA AHÍ SI ME HUNDÍ… la siguiente respuesta fue:  “No hay quien la lleve” … a la mierda las evoluciones que estaba haciendo, miré a los ojos a aquella descorazonada y le dije:  “yo la llevo” se ríe y me dice: cómo lo hará?

Salí al pasillo atragantándome los sentimientos, y respirando profundo para no llorar, tomé la silla de ruedas, la llevé hasta la camilla de María y mientras procedía a arreglar todo, llegó mi médica residente y me dice, “levantémosa las dos” la pasamos a la silla… la auxiliar llevó la silla y me tocó cargar sola a María hasta el retrete… la cargué en brazos, como a niña… pesaba más o menos… pero más me pesaba su vida… su familia… su esposo, su primer hijo de 19 y su recién nacida… (el marido y ella venden caramelos, el hijo también… pero a veces no venden nada… de hecho una tarde no la pudieron ir a visitar porque no hubo venta)

… mientras la siento María me dice:  “Dra. vaya no más, yo ya le grito cuando termine y me viene a ver ya?”

... Hijole, cada rato me sacaba más el aire que el otro… volví a mis evoluciones y no aguantaba más… se me iban las lágrimas de indignación… me retumbaban las palabras de la auxiliar, lo poco humanos que somos algunos que trabajamos con humanos, la imagen de María con sus brazos frágiles alrededor de mi cuello aferrándose a mí para no caerse… me era inevitable no llorar… luego de unos minutos la recogí y la llevé hasta la cama… como si nada hubiese pasado… “como si nada hubiese pasado”

Terminé mi turno… pero estaba muerta por dentro… me dolía el alma, me golpeaban las imágenes, las palabras, los gestos… me dolía María… me dolía en gajo… de hecho me duele todavía… lo suficiente como para terminar aquí este post porque no doy más ni de la tristeza ni de las lágrimas…

ESO ES UN TURNO AGOTADOR… ESO ES AGOTADOR TAMBIÉN, porque te agota el alma… cuando el agobiado es el cuerpo, con un descanso de horas se recupera en algo… pero cuando es el alma la que se agota… necesita más que reposo para recuperarse

I WOULD…!!!

Hace unas horas a mi hermano Juan Carlos y a mí se nos ocurrió ver una película, de hecho él la había visto sin mi.  Obviamente es la típica peli pirateada de dólar que encuentras por ahí mientras buscas algo con lo que puedes matar el tiempo.  Pues esa era la idea hoy, no puedo negar que cuando leí la trama me llamó mucho la atención;  sin embargo hoy solamente quería hacer algo después de almuerzo que no sea “la siesta”.

 

Nombre de la película:  Conviction (basada en una historia real)

Actores:  Hilary Swank (siii esa, la amiga del Sr. Miyagui, la que ganó el Oscar por “One Million Dollar Baby”) y Sam Rockwell (siii siiiii el reo malo que se vuelve loco en “The Green Mile”)

 

Independientemente de si el director, los actores, el guión, la banda sonora y las n cosas que uno debe ver en una película para que la crítica sea productiva; pues mi interés por la misma fue por el haberme identificado con esa mujer, con esa hermana, con ese amor, con su lucha y perseverancia.

 

Hace cinco años y unos cuantos meses mi familia viviría uno de los momentos más difíciles;  mi hermano menor sufrió un accidente, en el que uno de sus mejores amigos murió.  ERA CULPABLE, LO ES, LO SERÁ SIEMPRE…!!! por lo tanto la ley lo perseguía, se tenía que hacer justicia; lo sacamos del país, tan lejos como pudimos… sí, huyó esa es la palabra, de hecho lo hicimos huir.

 

Es ahí donde entra la película en mi vida.  En eso de ponerse al hombro la vida de tu hermano y hacer hasta lo imposible porque no sufra, porque nadie lo lastime, por no dejarlo solo.  Una parte de la película me dejó en el piso y nadando entre mocos y lágrimas:

Betty Anne y sus hijos van en el auto, ella lo detiene y les hace la siguiente pregunta: minuto 1:55 del video

“Anne: guys, you’ll do it for each other right?

_ If Ben try to go to law school for me, I’m dying old man in prision.

_ You’d do it for me?

_ I WOULD

 

Entonces se me estremeció la piel, y sentí como si fuese yo la que decia lo mismo I WOULD.  Lo intenté antes, de hecho recuerdo que cuando mi hermano estaba en Estados Unidos, yo le dije a mi mami: “quiero retirarme de medicina e ir con mi hermano, no puedo dejarlo solo, él me necesita” mi mami me dijo que era una locura y no lo hice.  José Fernando, mi otro hermano a pesar de la FATAL relación que tiene con Juan Carlos, me llamó el día del accidente y me dijo: “Quiero regresar a Loja, quiero estar con mi familia” y yo le dije que no lo haga, NO ME ARREPIENTO, el hombre que es José Fernando es un desconocido al que vivía en Loja.

 

Y todo esto para resumir que WE WOULD, LO HARÍAMOS independientemente de lo bien o mal que nos llevemos como hermanos, lo haríamos, las veces que sean necesarias, las vidas que tengamos que vivir…

LOS AMO José Fernando y Juan Carlos Calle Celi…

Jugando a ser Doctora con mi abuelo de paciente


Lo escribí el 15 miércoles 15 de Julio del 2009; se trataba de una tarea… Hacer un ensayo sobre el estudiante de medicina en la sociedad… y bueno; después de dos años y 13 dias… HOY LO PUBLICO PORQUE AYER FUE MI ÚLTIMO DÍA COMO ESTUDIANTE DE MEDICINA EN LA UNIVERSIDAD… y quería contarles el hermoso inicio de este MARAVILLOSO sueño, que parece hacerse realidad…

 

Hace casi dos décadas, un hombre de campo, lleno de sueños e ilusiones, con los años marcando cada línea de su rostro y con sus manos con las cicatrices que solo un hombre de pueblo conoce; me enseñó lo que hoy conozco como la técnica de percutir.

Todo empezó como un juego, el mejor juego que según yo mi abuelo había inventado, a sus aproximadamente 76 años, se acostaba en el piso, tomaba mi mano y la ponía en su abdomen, luego cogía mi dedo y hacía que por alguna extraña razón éste al golpear el dedo de mi otra mano, emita un sonido que hasta hace poco pude reconocer y nombrar.

 

Así empezó este sueño, en medio de risas y travesuras.  En mi familia no ha existido antes un médico, a nadie le interesó esta profesión, y a mi abuelo que le gustaba, el destino le había cerrado las puertas de la ciencia.  Sin embargo y a pesar de las burlas de la gente, había aprendido una que otra cosa de la medicina.

 

Ya los años se han ido, al igual que mi abuelo.  Es lamentable que no pueda ver cómo su juego me encendió esta llama viva que llevo dentro por ser médico,  daría lo que fuera porque me viese vestida de blanco, con un mandil y un fonendoscopio colgando de mi cuello.   De seguro que sonreiría y lograría ver sus dos únicos dientes.

 

Cuando empecé a estudiar esta carrera, vine llena de sueños, ilusiones, planes.  Sabía que mi carrera exigía mucha dedicación, tiempo y sacrificios;  siempre estuve segura de lo que quería… así que con el tiempo fui dejando atrás aquello que hacía de mi vida algo maravilloso para empezar una nueva etapa.  El tiempo faltaba para los deberes, las lecciones, los trabajos; así que el basket y las salidas con la familia y los amigos se quedaron de lado. 

 

Hubo varias noches en las que quise dejar todo, que ya no quería estudiar más,  que sentía que perdía a la gente que quería por encerrarme entre libros y ciencia, y me preguntaba si valía la pena dejar tanto por algo que ni siquiera sabía si iba a resultar.

 

Los días pasaron hasta cuando encontré la razón perfecta para amancerme entre libros, para permanecer despierta, para investigar.  Fue el nacimiento de un niño, el primer neonato que recibí en mis brazos; fue su llanto el que me cautivó y me dió la razón necesaria para seguir adelante, fue su inocencia la que me invitó a ser mejor para defenderlo.

 

¿Qué hace un estudiante de medicina en la sociedad?  Simple, es una herramienta de Dios.  Es una persona llena de ilusiones y sueños, que se hacen realidad paso a paso.  El estudiante de medicina tiene la capacidad de caer y levantarse diariamente, de que su orgullo le estimule a corregir sus errores después de que alguien se burló de su respuesta,  que se alegra cuando acierta su primer diagnóstico, que acepta la guía de aquellos que son sus maestros y le permiten equivocarse y errar sin reprochar su ignorancia y que repele a aquellos que han crecido más en ego que en solidaridad.

 

Mis metas como estudiante de medicina son servir, entregar lo mejor de mí en cada instante, que no importe la gente que llega a mi, no importa su color de piel, sus creencias, sus ideologías, importa aquello que puedo hacer por ellas para regalarles una mejor vida, mi meta es sonreír porque estoy convencida que una sonrisa puede más que un medicamento, mi anhelo es ser sencilla y humilde siempre, no importa cuánto sepa sobre la medicina, me encantaría siempre estar dispuesta a conocer a gente que sea mejor que yo y de la que pueda aprender.  Me avergonzaré cuando un cheque o un paquete de billetes gobiernen mi mente y mi vida, cuando trate a un paciente como un cliente que solamente me beneficia para tener dinero,  repudiaré en mí el egoísmo y la hipocresía cuando de enseñar y mejorar se trate.

 

Y seré feliz cuando la sociedad me juzgue no por los bienes materiales que he conseguido por mi profesión, o la cantidad de dinero que tenga en el banco sino por el número de sonrisas que recibo de la gente mientras camino por la calle.  A la final lo único que tenemos en la vida son los recuerdos que cada ser deja en nuestras almas,  de seguro más de uno recordará mi nombre por los errores que cometí y por aquellos que pude corregir y que les regalaron felicidad.

 

Pppptssssss… eeey abuelo… qué dices si esta noche mientras duermo, me llevas de paseo como cuando me dejabas acompañarte al médico… y me prometías que a la salida me dejarías jugar en la “bajadita” de las gradas…

Si prefieres no jugamos a la doctora y al paciente, pero te parece si de regreso tomamos el camino más largo, me compras el Tango® y conversamos? Es que no tienes idea todo lo que ha pasado en estos 18 años.  Dale abuelo… no seas flojo… TE NECESITO…

 Pd:  Te acuerdas de esta foto? siii es la misma… la que puse hace un tiempo en tu nicho.  Y te adjunté una nota que dice: Mira abuelo, hago de nuestro juego una profesión… TE AMO…

Pd #2:  A que no sabes una cosa? ahora tengo un Littmann pinteraso…!!! si quieres esta noche te lo presto para que juegues 😀