Haciendo maletas, otra vez.

Para ser médicos tenemos que estudiar seis años, a menos que pierdas unos ciclos y esos años se extiendan un poco. Ese no es mi punto hoy.

A partir de séptimo ciclo de la universidad empieza el externado, lo que indica que verás a tus primeros pacientes. Desde ahí esa es la vida que te espera como médico.

Llevo nueve años aproximadamente entre estudiar y ver pacientes, de estos nueve el último ha sido ya como médico. Durante todo este tiempo he aprendido muchas cosas, desde el trato a un paciente hasta reaccionar en cierto tipo de situaciones. Abres los libros y ahí hay varias respuestas, luego conoces a tus residentes y médicos tratantes que siempre te guían para mejorar con respecto al conocimiento sobre ciertos temas. Un día cualquiera hasta te toca manejar solo un caso porque nadie más se encuentra cerca.

Si le sumas estas experiencias a todos los años metido en hospitales, pues se podría decir que hay muchas cosas que sabes hacer y que no te asustarían tanto.

Esa ha sido mi realidad, hasta hoy.

He decidido darme una oportunidad, pero sobre todo he decidido vivir algo diferente. Hace años que la Salud Pública coquetea conmigo, es tan descarada que lo hace sabiendo que toda mi vida mi amor era con la Cirugía. Pero a veces pasa que sin buscar encuentras y te enamoras. Y empiezas a escribir una historia. Esta historia empezó en la universidad cuando recibí “Administración en Salud” y pude ver las cosas desde un panorama distinto, cuando ya me enamoré fue cuando empecé a vivir mi año #ruraleando. Es inevitable pensar en las cosas que se pueden mejorar en varios aspectos de salud, cuando el enfoque empieza en la salud pública.

He decidido dejar de lado las oportunidades de trabajo que me ofertaban ser médico residente de un hospital o clínica. He decidido darle una oportunidad a la Salud Pública, he decidido intentar con ella, ganar experiencia, aprender y aportar. Entonces estaré lista para tomar una decisión, para saber qué haré a futuro.

Hay momentos en los que el pánico se apodera de mi, porque no tengo mayor idea de lo que haré o de cómo empezar. No es lo mismo que llegar al servicio de Cirugía, ver un paciente y decidir el tratamiento y seguir con el resto de pacientes.

Aquí empiezo de cero y empiezo lejos de casa. Llevo tres años seguidos haciendo maletas para salir de Loxa y luego volver a ella. Eso me duele, me agota, pero sobre todo me llena de tristeza porque aquí está mi vida y aquí se acunan mis sueños. Sin embargo sé que para crecer a veces hay que salir.

Hoy he hecho lo que hago siempre que salgo de Loxa por mucho tiempo, he ido y he tomado una foto en el mirador, una foto de esta ciudad. Para llevarla conmigo, para mirarla cuando la sienta lejos, para volver.

Empiezo un nuevo camino, con los sueños por delante. Desde mañana, en Guayaquil.

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“Lo hermoso del desierto es que en cualquier parte esconde un pozo.”  El Principito

Presentación de #ruraleando libro

Aquel viernes que esperé desde diciembre del 2013, había llegado. Desperté llena de ilusión, los nervios no llegaban aún.

La última entrevista en radio, las pruebas del streaming con el equipo de @qoloquio y @fernandozhingre. Todo tomaba forma, faltaban pocas horas para presentar oficialmente mi primer libro, el primer #ruraleando en versión digital.

Estaba feliz y esa felicidad era tan grande que le ganaba a los nervios. Llegué a casa para almorzar con mi hermano y seguir con los preparativos personales, me refiero a eso de la formalidad, gabinete para el peinado que siempre es el mismo, cabello alisado, el maquillaje lo hago yo porque soy pésima para embarrarme de todo lo que sale en la tele, vestido, bisutería, zapatos. Estaba lista, había llegado la hora.

Conectar la computadora al proyector, respirar profundo y esperar.

Llegaban los abrazos inesperados, las flores, los recados que cruzaron el Atlántico gracias a la sobrina de @gabbycorsalas, poco a poco llegaban los invitados.

Era momento de empezar, el programa sería corto, porque no se necesita de muchas cosas para presentar a las personas lo que meses atrás era nada más un sueño.

La presentación del libro estaría a cargo de aquella persona que soñó la escuela de Medicina de la @utpl, un ser humano maravilloso al que admiro y quiero, lo puedo llamar amigo, lo puedo tratar de tu sin miedo a que se ofenda porque no lo trato por su título. Desde La Paz, Bolivia @LMromerof presentaba mi libro, al que promocionó tanto.

Y aquí me detendré un momento, Luis Miguel ya no es el rector de la Universidad Técnica Particular de Loja y sin embargo fue lo más cercano a la universidad en la que me formé como médico que estuvo presente esa noche, a excepción de los representantes de la Camerata Arkos que nos acompañaron con su hermoso talento musical, el maestro Maestro Winfried Miterrer en el piano y el Maestro José Macas en la viola, agradezco a Loreto Sáez y a Isabel Álvarez por su gestión.

Días previos recibí la llamada de la secretaria del actual rector de la universidad, me dijeron “al rector le gustaría reunirse con usted”, así que fui. Hablamos media hora, al inicio recibí una felicitación “por lo que has logrado”, en ese momento me sentí contenta, pero luego descubrí que el rector poco sabía de #ruraleando, entonces es como si una herida previa se te abriera nuevamente. Para ese momento ya había dejado mis invitaciones para algunas autoridades de la universidad así como de la escuela de medicina. Ninguna llegó a la presentación del libro, es más fácil hacer una reunión, escribir un mail o un comentario en el blog sintiendo “orgullo por una ex alumna de la UTPL”, es más fácil sumarte a una lista de correos de ex alumnos para invitarte a misas y cenas… pero a menos que ganes un Nobel, no te darán mayor importancia.

Y no es que odie la universidad, lo que pasa es que me duele, me duele hasta las lágrimas porque sé que puede ser diferente, porque no es que me guste molestar (trollear) sino porque la he visto tan grande tantas veces y otras veces solamente la veo de reojo porque me duele.

Las autoridades representantes del Ministerio de Salud tampoco fueron, pero bueno, la Ministra Vance escribe el epílogo del libro, que ella sepa lo que significa #ruraleando, me llena de alegría y orgullo.

Pero esa era una noche feliz, así que subí al escenario a presentar el fruto de un trabajo disciplinado, lleno de ilusión y cariño, un sueño hecho realidad. Se me quebró la voz cuando les contaba a todos que perdí ciclos y materias pero que el amor de mi familia y mi amor por los sueños me habían permitido seguir adelante, hasta llegar ahí, a presentar mi primer libro.

Recibí con mucho orgullo una condecoración de parte del Municipio de Loxa, me emocioné tanto porque hace mucho tiempo creo que todos los días se puede trabajar por una mejor ciudad, he procurado hacerlo desde el sitio en que me encuentre, pero siempre llevo a Loxa por delante.

Agradezco a todas aquellas personas que me acompañaron esa noche de manera presencial y por streaming, por su apoyo, por su cariño, por alegrarse y festejar conmigo por este momento tan importante en mi vida.

¡Soy feliz, lo soy!

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El Dr. iPhone

Hasta enero del año pasado no conocía el nombre de aquel muchacho alto que conocí en mi rotación en la maternidad Isidro Ayora, el mismo con el que nunca crucé más palabras que “gracias por ayudarme”; y que alguna vez me compró una Coca Cola porque no pude salir a comer.

Para cuando llegué al Hospital de Niños Baca Ortíz… lo volví a ver, definitivamente me alegró verlo porque a pesar de que no sabía ni su nombre era una cara familiar en medio de un hospital lleno de desconocidos. Parte de nuestra vida transcurrió en el subsuelo del hospital, donde los pinches internos llevábamos a los pequeñines para hacerles las radiografías… lo que involucraba recibir la respectiva irradiación.

Una tarde, coincidimos en la espera del ascensor así que empezamos a conversar, ahí leí su nombre en su uniforme… Se llama Eduardo… conversamos y nos reímos un montón!!! entre todo hablamos de los productos Apple y el buen Steve Jobs… de ahí salieron los apodos con los que nos tratamos… yo le digo iPhone y el me dice iPad

Ese fue el inicio de una gran y sincera amistad… entre turnos, konitos de chocolate, cigarrillos, irradiadas… así íbamos conversando de la vida, de los miedos, de los proyectos… de su familia… de su hermoso enano. Una tarde mientras hablábamos de la vida, me contó sobre la nostalgia que le daba pensar en la infancia y en lo mucho que cambiamos con los años. Entonces ese mismo instante decidí que le regalaría mi libro favorito “El Principito”; una vez que se lo regalé, le pedí que se lo leyera a su hijo cuando crezca…

Será un gran cirujano, es un apasionado con lo que hace, un día tuve la oportunidad de operar con él… fue tan chévere!!! hasta teníamos la costumbre de chocar las cabezas como señal de festejo jajaja… Será un gran cirujano!!! y para mí será un honor algún día volver a operar con él!

Hoy es su cumpleaños!!! y de verdad me gustaría darle un gran abrazo… y bueno, la distancia no colabora mucho con eso… así que por fin he decidido pagarle la deuda de un post que quería escribirle hace rato!

GRACIAS iPhone!!! por la amistad sincera, por los consejos, por el apoyo… tus sueños se harán realidad, serás tan buen cirujano como eres un gran padre y esposo… Dios llenará tu vida de alegrías, de éxito, te regalará la dicha de recorrer un camino donde cosecharás aquello que a pulso y con gran dedicación has sembrado…

y yo… yo te veré hacer realidad todo eso…!!!

FELIZ CUMPLEAÑOS iPhone!!! en tu honor sonará una buena cumbia… 😉

2012, uno de los mejores años de mi vida!!!

lo inicié con pie derecho! cubriendo unas horas en el servicio de Emergencia de la clínica rodeada de personas que durante gran tiempo se convirtieron en mi familia… ese sería solamente el inicio del que hasta hoy puedo describir como uno de los mejores años de mi vida, por no decir que fue el mejor.

Enero y febrero marcarían mi vida para siempre, con la rotación en el Baca Ortíz… Niños con cáncer ganándose mi corazón… mi primera propuesta de matrimonio por parte de Juanito (mi paciente con leucemia), Samuel, Julián, Maykel volviendo a casa… la muerte de Sisa, de Dayana, de Genesis, de Gilson por el asqueroso y estúpido cáncer…

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La gran amistad con el Dr. iPhone (Edu Pozo) entre tabacos y konitos de chocolate.  Así fuimos haciéndonos amigos entre contarnos historias, miedos, sueños… y con el tiempo hasta llegamos a operar juntos… (aún te debo un post).

El servicio de “Lactantes” con San Dinor que dejó la foto en el altar de la iglesia para poder ser pediatra y ayudarnos con sus conocimientos… la toma de signos, los paseos en ambulancias.  Encontrar a Amalia y a MIlagros su hija a la que conocimos en la panza de su mamá y que parecía que no nacería (por eso su nombre), las risas, los tamales, el Cantaclaro, mi accidente en la cooperativa, volver a ver a Mathías y cargarlo entre mis brazos, despedirle de “Miguicho” cuando por fin dejó de chuparse el oxígeno y se curó la neumonía…

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Desde marzo hasta agosto la vida de pinche interna sería en la Clínica Pichincha en “medicina interna” y luego en “CIRUGÍA” y “traumatología” … todos los días aprendiendo algo conociendo gente maravillosa, pasando junto al jefe en las entregas de turno con la guti porque mucha bulla hacíamos jajajaja!!! “Denisse, Guti… vengan adelante y siéntese una a cada lado”!!!  Conociendo residentes que con el tiempo se convertirían en grandes amigos.  Poco a poco veía mi sueño hacerse realidad, sería cirujana cuando sea grande!!! Nunca sentí tanta pasión por algo desde que dejé el basket, empecé medicina y entré a un quirófano…

Todo se hacía más llevadero con las personas que me acompañaron en ese momento de mi vida, fiestas, promociones de pizza, mojitos, borracheras, conciertos, cumpleaños, bailes, historias… y aquella inolvidable noche de teatro “La casa de Bernarda Alba”, o la noche de suerte con Pablo y Pao que ella y yo entramos gratis al concierto de Jorge Drexler… o cuando fuimos con un poco de locos al Cotopaxi y tomábamos Cantaclaro para ganar fuerzas y subir (hasta el refugio) jaja…

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compinches

 

Quiero agradecer a Mau por todo aquello que en su tiempo me permitió conocer de él y de mi… lo mejor para tí siempre

Mau

En agosto egresé como Doctora!!! ese fue el mejor momento de mi vida!!! lo mejor del 2012.  Es una lástima que el abuelo no pueda verlo…

y por fin conocí a Botellas arrojadas al mar y me llené de alegría al saber que es hasta más hermoso de lo que imaginé que era… compartimos las historias, los sueños, las risas, los abrazos…

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Desde septiembre acá los días han sido más difíciles, volver a casa de los papás, a las reglas a las diferencias… la tesis del mal que me ha sacado problemas, lágrimas, enojos, suspiros, problemas y problemas… pero ya la terminé y con eso empiezo el 2013 disertando esa tortura y haciendo si Dios lo permite mi año rural…

Hay algo que me llenó… y fue la sonrisa de un niño… se llama Sebastián y trajo a la familia la alegría que trae la inocencia de un niño… las risas, los juegos, los juguetes…

Sebas

lo mejor de todo… de todo lo vivido… es haber caminado y compartido todo esto con aquel socio… el compañero de los buenos y malos momentos…

y bueno solo me queda agradecer a Dios por este maravilloso año… por la historia que ha escrito para mí y porque en esa historia me ha dejado hacer lo que amo…

FELIZ AÑO A TODOS!!! gracias por ser parte de mi vida

La Marida

Usualmente empiezo las historias contando cómo conocí a las personas a quienes les dedico mis posts.  Con la marida es distinto, porque no tengo una fecha o una referencia exacta de cuando la conocí, solo recuerdo que fue la primera sonrisa que encontré en un curso que me era desconocido y nuevo.

Los días pasaron, me permitió ser su compañera en los trabajos en grupo, me presentó a otras chicas que serían mis amigas de esa parte de mi vida.  Con el tiempo empecé a conocerla un poquito más, escuché su carcajada tan peculiar, hasta logré conocer que a veces reía para no llorar.

Una tarde la invité a un partido del interescuelas y fue a hacernos barra, la invité a mi casa y le brindé mandarinas, poco a poco la vida nos iba preparando para lo que vendría.

Otra tarde, tomamos el mismo bus para regresar a casa, en medio del recorrido mientras yo le confesaba una parte de mi vida ella me confesaba una similar.  Éramos más parecidas de lo que imaginamos, la vida nos había moldeado fuertemente y luego hizo que nos encontremos, para hacer un episodio juntas.

Estábamos en la etapa de escoger la plaza del internado, cuando fuimos a Quito a dar los exámenes supe que ella me acompañaría durante ese año de mi vida.  Lo supe mientras tomamos un taxi y nos pasaron varias cosas esa tarde.  Ella estaba indecisa, entonces le dije algo de lo que no me arrepentiré nunca “te vas conmigo a Quito”, ella a veces quería quedarse en Loja y a veces irse.  A la final emprendimos un viaje a algo más que un simple año académico.

Era un poco insegura, impaciente (eso sigue siendo), se veía en sus ojos el miedo a enfrentarse a una nueva ciudad y a un reto más grande;  poco a poco y diariamente ella misma se sorprendía.

La vi atender partos (foto del final de la rotación en la maternidad), atender niños, entrar a cirugías, hacer electrocardiogramas, la vi convertirse en doctora durante los mejores 365 de nuestras vidas.  

Pero sobre todo la vi reír a carcajadas, la vi bailar de la emoción, la escuchaba gritarle amor a sus artistas favoritos mientras los veía en youtube, la vi llorar de impotencia, de ira, de tristeza, la vi llenarse de ilusión… la vi crecer como ser humano

Aprendimos a conocernos tanto que sabíamos cuando hablar y cuando no, sabía cuando estaba de malas y ella igual.  Nos moldeamos, éramos como les decíamos a todos “un matrimonio ejemplar”, estaba prohibido engañarnos con otra mujer, con un hombre si se valía 😀

Entre los recuerdos más grandes que tengo de ella, una mañana de octubre en la que la asusté porque grité como si hubiese encontrado a un ladrón y en realidad era porque me enteraba en ese instante que Ismael Serrano llegaba a Quito, una noche de octubre que me sostuvo en sus brazos para no caerme por una gran tristeza y aquel día de mi cumpleaños que rodeada de muchos, busqué su hombro para llorar mientras le contaba que mi papi me había escrito una carta después de años de no hacerlo.  Me abrazó! como lo hacía siempre, me dejó apoyarme en ella siempre! me sostuvo, me enseñó más que el sentido de la convivencia… me enseñó que una amistad está llena de buenos y malos momentos, pero que son los malos los que nos hacen verdaderas amigas, porque salir de ellos es lo complicado.

Un 31 de agosto de un año que parecía que no terminaría nunca, egresamos como médicos de esta patria.  Hicimos realidad nuestro sueño, sobrevivimos juntas a meses sin sueldo, a malos entendidos, a mal genios, a amores y desamores, a el inolvidable arroz salado, al trágico taponamiento del baño, a nuestro cambio en el hábito de la comida porque se hizo vegetariana, a las malas noches… y a la traumatología jaja.

Hoy la marida empieza su año rural.  Si supieran el orgullo que siento, tengo la seguridad que la mujer que va otro año más fuera de casa es mucho más segura y más confiada que la que fue conmigo hace un año a Quito.

Me escribió esto en  twitter  me sacó lágrimas y me hizo un nudo en el corazón!  Como si a veces no extrañara encontrarla en la cocina, o cuando me maquillo y me acuerdo que le encanta tanto el maquillaje que hasta veía videos en youtube, o los domingos al desayuno cuando no hay sango ni café filtrado, o cuando busco sus brazos para un abrazo, o como cuando pongo las canciones que le gustan solamente para sentirla más cerca.

Donde quiera que vayas marida linda, solo recuerda lo que te dije siempre “mírate al espejo y dime si no te llena de orgullo ser la mujer que ves ahí reflejada”.  Por ahora yo me quedo por aquí, cuidando en silencio tu caminar por si algún día te cansas o te asustas, entonces estar ahí para caminar contigo y alivianar el viaje.

“Llegaremos a tiempo – Rosana”

TE AMO KATHERINE ELIZABETH GONZAGA AGUILAR DE CALLE CELI !!!

Lo que me gusta de ser lojana… es que soy LOJUDA!!!

Cuando tenía que decidir entre hacer el internado aquí o en Quito, escogí siempre irme lejos, soy de las que piensa que si tienes la oportunidad de salir, tienes que hacerlo;  lo importante para mi era volver, volver a mi Loja.  Quería “ABSORBER TODOS LOS CONOCIMIENTOS, TODOS LOS PROCEDIMIENTOS, TODA LA CIENCIA…TODO LO QUE PUEDA para cuando vuelva poder empezar a poner en práctica en mi sur, en ese rincón casi siempre olvidado de una Patria golpeada por los años.  Me cansé de que mi gente salga de Loxa a buscar cura para sus enfermedades, me cansé de que se crea que fuera todo es mejor, me cansé de que se crea que la buena vida está en otras ciudades… ME CANSÉ…!!!” (parte de un mail escrito el 7 de Junio para #LoxaEsMas ).

Recuerdo este día un año atrás, estaba de turno, les contaba a los del servicio de emergencia que era la independencia de mi ciudad, me daba nostalgia estar lejos.  De repente llegó el Doctor Ramírez (uno de los tantos lojanos que trabajan en la Clínica Pichincha) y me dice “Doctora! no se va a la fiesta de los nuestros en el condado? va a haber repe, cecina, arvejas con guineo, miel con quesillo… todas las delicias de nuestra hermosa tierra” le digo que estaba de turno y me dice que lamentaba mucho esa noticia.  Entre emergencias y descansos me pasé tarareando “Alma lojana” mientras se me venían imágenes de toda mi vida en la ciudad más hermosa del planeta.

Los días pasaron y recuerdo aquel en el que aprendí el significado de “lojuda”, estaba en cirugía con Cirujano maravilla en ese tiempo no éramos tan buenos amigos, entonces me preguntaron si me gusta Quito, les dije que sí pero que mi intención es vivir en Loja.  Entonces dijo algo que me quedó grabado “hay lojanos, lojeños y lojudos.  Los lojanos son aquellos que nacen en Loja y no han salido nunca, los lojeños son aquellos que nacieron en Loja, salieron a prepararse a otro lugar y se quedaron ahí, lo lojudos son los que nacieron en Loja, salieron a prepararse en otro lugar y a pesar de eso vuelven a Loja”, me callé mientras todos se reían… aquella mañana aprendí que ser lojudo es algo similar a ser “cojudo”.

Mientras pasaban los días mi sueños por mi ciudad se hacían más grandes y numerosos, me preguntaba cosas como “¿cuándo se harán cirugías de corazón abierto?, ¿cuándo se harán trasplantes? y la más importante ¿cuándo la gente que requiera calidad en servicios de salud empezará a ir a Loja en lugar de ir a otros lugares?”, trabajé y sigo trabajando por dejar de preguntarme eso y empezar a verlo.

En los últimos días en la clínica, luego de una evaluación, el director me dijo frente a varias personas “tu y yo ya hemos hablado, tu intención está en volver a Loja, así que Denisse, dale a Loja lo que se merece” recuerdo tanto ese momento, que orgullo sentí al escucharlo, creo que el corazón se me hizo más grande de tanto que latió en ese momento.

Y bueno, aquí estoy!!! en Loja, hace 74 días con la ilusión de que este pedazo de tierra incrustada en un mapa al sur de un país un día más cercano que lejano, sea el referente para muchos en varios aspectos.

A veces, solo a veces cierro mis ojos para imaginarla, las otras veces lo hago con los ojos bien abiertotes, para no perderme nada.  A veces la imagino haciendo noticia en los canales y diarios más reconocidos del mundo… mmm WAIT!!! eso ya lo hicimos

Promocional Loja Ecuador CNN

 “Tuits para transformar a una ciudad” BBC mundo

… LES DIJE QUE NO ERA UN DÍA LEJANO…

Hoy mi ciudad cumple 192 años de independencia… Y no voy a decir “Viva Loja”, lo que quiero decir es :

QUE ORGULLO SER LOJUDA!!!

Recuerdos de mi San Valentín…

El día en sí me cae pésimo, me parece comercial, no me inspira ni me llena.  Soy de esas extraterrestres que prefieren festejar la amistad y el amor todos los días… Sin embargo, este día sería especial… tenía turno, así que mientras el mundo entero colapsaba entre regalos, besos, abrazos, flores, rojo y blanco, y cupidos por todos lados…

Yo, me decidí a coleccionar imágenes como estas en un Hospital que no tiene feriados, fechas conmemorativas… dentro del Hospital Baca Ortíz la vida es la misma… pero llena de sorpresas como estas:

Acaso no inspiran más que un día comercial? acaso esos ojos llenos de luz o esas sonrisas tan sinceras, tan GRANDES no valen más que un regalo comprado por ahí?

Ellos fueron mi san Valentín… ellos me enamoraron ayer…!!! bueno de hecho me enamoro de ell@s todos los días… y cuando me rompen el corazón es cuando se van y me dejan… con la ilusión de volverlos a ver ya no en un hospital sino en un parque o una escuela… creciendo… soñando… riendo…!!!

ahhhh y si quieren ver el amor más puro y sincero… ese que no se acaba NUNCA, por favor fíjense en el amor de los padres a los hijos… como aquí por ejemplo, a la mamá de Cristian se le va la baba por su enano 😉

Mientras todos esperan ver parejas enamoradas. Yo HOY y SIEMPRE me fijo en este tipo de amor

El 2011 se ha ido…!!!

Cuando se me vino la idea de este post nuevo con la excusa de que se acaba el 2011… lo único que recordé fue el fin de año del 2009…

así que empezaré por ahí…

Hace dos años pasaba por la etapa más difícil de mi vida.  Una crisis emocional, existencial, me dolía despertarme en las mañanas y saber que tenía que vivir obligatoriamente.  La familia estaba en trizas, yo lastimada por el amor, la desilusión, la injusticia de haber reprobado un ciclo de mi amada medicina porque a la profe se le ocurrió… vagaba por el éter de la vida…

Lo único que quería era salir huyendo de la realidad, lo logré… me largué a Chile a ver a mi hermana de pila (Vero) y a su esposo Javier, por dos semanas me largaba del infierno.  Los encontré firmes, amorosos, grandes en muchos aspectos de su vida, el propósito del 2010 era ser padres, en el brindis lo dijeron para sorpresa de todos Emilia Verónica ya estaba nadando en la guatita de la Vero… Recuerdo claramente que Javier y Vero me OBLIGARON a llamar a casa para desearle a mi familia feliz año nuevo… lo hice… pero nada era como antes…

En fin… En Chile no se queman años viejos con monigotes, en Concepción (donde estaba) en el puente del Bio Bio se queman juegos pirotécnicos por varios minutos.  Subimos a la parte más alta del edificio a verlos… el resto se resume en abrazos y buenos deseos, en risas y ocurrencias y en la nostalgia de intentar “huir al sur para empezar de nuevo”

Año Nuevo 2009, Concepción – Chile (no pude subir el mío pero esta es la idea)

Javier, Vero, Emilia Verónica (en la guatita de mamá) y yo

HOY, dos años después todo es distinto…

Sí, distinto en VARIOS aspectos de mi vida.  Hoy curso mi año de internado de medicina, lejos de casa… con la diferencia de que hoy el único sitio en el que quisiera estar es en el que hace dos años abandoné… hoy escribo el post en la soledad de este depar, sobre la cama de $100 dólares que necesité comprar para no dormir en el piso, acompañada de mi socio y de Pedro Guerra… un tanto nostálgica pero NO como hubiese estado si no hubiese un Hipo que me sostenga…

Qué tan bueno estuvo el 2011? lo suficiente como para que sea el año que “me ha dado y quitado tanto” me ha dado mucho profesionalmente, he llegado al año que añoré toda mi vida “el internado rotativo”, me ha dado la oportunidad de crecer como persona de valorar la familia, los amigos, las oportunidades, de ver más allá de lo que apunta la naríz… me ha dado amigos nuevos, nuevos libros, nuevas ilusiones, nuevos sueños, nuevos viajes, UN HIPO, una marida con la que vivo este año de internado (Katty)… Me ha quitado dolores, miedos, rencores, muros construídos, “ya colgué mi armadura en tu portal”.

HE VIVIDO este 2011, talvés más intensamente que cualquier otro año de mi vida…! “el mundo es una pesadilla… y yo he sido TAN FELIZ”

“Un destello de felicidad” Ismael Serrano

y mientras pasan las horas para despedir al 2011, solamente añoro que el 2012 venga cargado de proyectos nuevos, de sonrisas, de vida, de valor, y la ilusión de volver a Loxa y abrazar a aquellos que hoy no están junto a mi pero que siempre están conmigo…!!!

FELIZ 2011, BIENVENIDO 2012…!!!

(Querido Don Diosito… GRACIAS por darme y quitarme tanto… a la final nada he sido sin tí…)

ahhhh y a tí… si siiii a ti… ven y brindemos por un 2012 trillado pero lleno de #conspiraciones “ENCUÉNTRAME…!!!”

Turno agotador…

Si, obvio… son pocos los turnos NO agotadores, sin embargo cuando uno usualmente escucha la palabra “agotador” en medicina, se imagina un turno sin pegar los ojos, lleno de ingresos, emergencias, pacientes complicados… hasta RCP.

Bueno, hoy descubrí otra forma de sentirse “agotado”.  Resulta que ahora mi rotación es Patología Obstétrica;  suena interesante, mucho más si a mí me gusta tanto la Medicina Interna;  sin embargo con estos días descubro que la inspiración transmitida también tiene mucho que ver en el interés que uno empiece a sentir por tal o cual cosa.  El servicio me inspira FUGARME… sin embargo la inspiración la encuentro en las pacientes… nos contamos chistes, armamos hasta fiestas, escuchamos música… eso hace que el ir y venir tras un papel, una muestra de sangre, orina, secreciones o equipos de curación y puntos… los turnos se hagan maravillosos…

aquí viene el pero…

El trabajo en medicina TIENE que ser en equipo, osea… recuerdo por ejemplo:  cuando jugaba basket yo era la 5 del equipo, eso quiere decir que para estar completas y poder jugar necesitaba a la 1, 2, 3, 4… si no estaban todas NADA… Así es el trabajo en medicina, mucho más si estás en un servicio donde manejas un promedio de 50 pacientes.  el equipo cuenta con: auxiliares de enfermería, médicos tratantes, enfermeras, obstetras, intern@s rotativ@s, médic@s residentes… si entre todos no nos apoyamos, el servicio se va al piso.  Bueno eso pasa…

Hoy estoy agotada porque se me fueron las energías, llevo luchando por no perderlas mientras que a veces siento que es como que Sísifo me hubiese prestado su piedra y yo la estuviese empujando.  No me importa pasarme caminando por pasillos, tomar muestras, llenar hojas, realizar monitoreos fetales… NO ME IMPORTA… pero me importa mucho el trato, la forma en cómo se piden o dicen ciertas cosas… SIEMPRE he creído en la condición de SER HUMANO antes de la condición de profesional con título espectacular… por eso hay cosas que me duelen… que me pegan en lo profundo de mi ser.  ODIO, detesto que se refieran a los o las pacientes como “la de la cama 1… o le digan la señora o señor de tal o cual patología” son humanos, tienen un nombre, una vida, sueños, dolores… chucha en serio me duele…!!! a mi me caería culo que venga alguien y diga… “la de la cama 4 que tiene apendicitis aguda…”  suena y se siente diferente si dicen: “…Denisse, la chica que ingresó por dolor abdominal y que se le diagnosticó apendicitis aguda” aquí recuerdo lo siguiente:

Patch Adams

Queda claro verdad?  bueno eso es en lo primero que me fijo con cada nuevo médico, licenciada, auxiliar, interno y estudiante que conozco… Si las trata por el nombre, me dan buena espina 😀

Otro round es con el personal con el que se trabaja… me ha encantado llevarme con tod@as bien, no tener ni pleitos ni siquiera malos entendidos, pero si en mi servicio hay 10 por turno, 5 ME HACEN SECRETAR BILIS POR LITROS… para colmo DETESTO que me digan o nos digan  cuando trabajo con alguien más: “vagas“lentas”  o hay una en particular que jode como la gana de orinar… Para cada cosa hay una forma de pedirla… y todos en este mundo loco en el que vivimos, merecemos RESPETO yo no seré nada académicamente comparada con el jefe del servicio o con el médico de turno, pero soy Denisse, tengo sueños, soy humana, y me he partido, me parto y me seguiré partiendo el trasero por ser médica y por ser la mejor… No la mejor académicamente, sino la mejor para mis pacientes…

Hoy se me llenó el bazo de sangre o el vaso de ira… o la vesícula de bilis… pero sobre todo se me llenaron los ojos de lágrimas y el alma de indignación…

Hace días ingresó María, tiene 40 años, hace 7 dió a luz una niña… ingresó a nuestro servicio porque tiene Distrofia Muscular.  Cuando la ví por primera vez, me daba miedo moverla demasiado porque se la veía tan frágil…  Les pondré una foto sobre lo que les escribí antes para que tengan una idea de lo que les hablo

… bueno María tiene así sus piernitas, sus brazos, sus manos… de hecho es difícil hacerte a la idea de su embarazo… pero es María… como puede ser Denisse, Katty, tú… o alguien que conozcas… y por ese hecho necesita igual cuidado, cariño y preocupación.

Lo que pasó hoy con María era lo siguiente:  Me dice:  “Dra.  quiero hacer la deposición, por fin después de todos estos días ya quiero hacer… por favor dígale a alguien que me lleve“.  Le dije María ahorita le llamo a alguien para que le ayude, y zas por obra de arte aparece la señorita auxiliar que nos ayuda con eso y le digo: “por favor, la señora Maria quiere ir al baño, podemos llevarla?” y me responde la primera “estocada” y me dice: QUE CAMINE, chuta casi me mata, pero dije a lo mejor y no se da cuenta del cuadro, pero faltaba más aún… la mira y le dice: “que acaso no puede caminar???” aaaaayyyyyyy la valiente p… me dolió la vida entera, chucha madre, qué tan difícil es ver o por último imaginarte que una persona como María no puede caminar… y María le contesta dulcemente: “si puedo pero con unos aparatos… que no me los ha traído aún mi marido… es que si le dije que los traiga, pero él tiene un poquito de retraso mental… pero es poquito y casi ni se le nota… por eso aún no me los trae” YAAAA AHÍ SI ME HUNDÍ… la siguiente respuesta fue:  “No hay quien la lleve” … a la mierda las evoluciones que estaba haciendo, miré a los ojos a aquella descorazonada y le dije:  “yo la llevo” se ríe y me dice: cómo lo hará?

Salí al pasillo atragantándome los sentimientos, y respirando profundo para no llorar, tomé la silla de ruedas, la llevé hasta la camilla de María y mientras procedía a arreglar todo, llegó mi médica residente y me dice, “levantémosa las dos” la pasamos a la silla… la auxiliar llevó la silla y me tocó cargar sola a María hasta el retrete… la cargué en brazos, como a niña… pesaba más o menos… pero más me pesaba su vida… su familia… su esposo, su primer hijo de 19 y su recién nacida… (el marido y ella venden caramelos, el hijo también… pero a veces no venden nada… de hecho una tarde no la pudieron ir a visitar porque no hubo venta)

… mientras la siento María me dice:  “Dra. vaya no más, yo ya le grito cuando termine y me viene a ver ya?”

... Hijole, cada rato me sacaba más el aire que el otro… volví a mis evoluciones y no aguantaba más… se me iban las lágrimas de indignación… me retumbaban las palabras de la auxiliar, lo poco humanos que somos algunos que trabajamos con humanos, la imagen de María con sus brazos frágiles alrededor de mi cuello aferrándose a mí para no caerse… me era inevitable no llorar… luego de unos minutos la recogí y la llevé hasta la cama… como si nada hubiese pasado… “como si nada hubiese pasado”

Terminé mi turno… pero estaba muerta por dentro… me dolía el alma, me golpeaban las imágenes, las palabras, los gestos… me dolía María… me dolía en gajo… de hecho me duele todavía… lo suficiente como para terminar aquí este post porque no doy más ni de la tristeza ni de las lágrimas…

ESO ES UN TURNO AGOTADOR… ESO ES AGOTADOR TAMBIÉN, porque te agota el alma… cuando el agobiado es el cuerpo, con un descanso de horas se recupera en algo… pero cuando es el alma la que se agota… necesita más que reposo para recuperarse

Jugando a ser Doctora con mi abuelo de paciente


Lo escribí el 15 miércoles 15 de Julio del 2009; se trataba de una tarea… Hacer un ensayo sobre el estudiante de medicina en la sociedad… y bueno; después de dos años y 13 dias… HOY LO PUBLICO PORQUE AYER FUE MI ÚLTIMO DÍA COMO ESTUDIANTE DE MEDICINA EN LA UNIVERSIDAD… y quería contarles el hermoso inicio de este MARAVILLOSO sueño, que parece hacerse realidad…

 

Hace casi dos décadas, un hombre de campo, lleno de sueños e ilusiones, con los años marcando cada línea de su rostro y con sus manos con las cicatrices que solo un hombre de pueblo conoce; me enseñó lo que hoy conozco como la técnica de percutir.

Todo empezó como un juego, el mejor juego que según yo mi abuelo había inventado, a sus aproximadamente 76 años, se acostaba en el piso, tomaba mi mano y la ponía en su abdomen, luego cogía mi dedo y hacía que por alguna extraña razón éste al golpear el dedo de mi otra mano, emita un sonido que hasta hace poco pude reconocer y nombrar.

 

Así empezó este sueño, en medio de risas y travesuras.  En mi familia no ha existido antes un médico, a nadie le interesó esta profesión, y a mi abuelo que le gustaba, el destino le había cerrado las puertas de la ciencia.  Sin embargo y a pesar de las burlas de la gente, había aprendido una que otra cosa de la medicina.

 

Ya los años se han ido, al igual que mi abuelo.  Es lamentable que no pueda ver cómo su juego me encendió esta llama viva que llevo dentro por ser médico,  daría lo que fuera porque me viese vestida de blanco, con un mandil y un fonendoscopio colgando de mi cuello.   De seguro que sonreiría y lograría ver sus dos únicos dientes.

 

Cuando empecé a estudiar esta carrera, vine llena de sueños, ilusiones, planes.  Sabía que mi carrera exigía mucha dedicación, tiempo y sacrificios;  siempre estuve segura de lo que quería… así que con el tiempo fui dejando atrás aquello que hacía de mi vida algo maravilloso para empezar una nueva etapa.  El tiempo faltaba para los deberes, las lecciones, los trabajos; así que el basket y las salidas con la familia y los amigos se quedaron de lado. 

 

Hubo varias noches en las que quise dejar todo, que ya no quería estudiar más,  que sentía que perdía a la gente que quería por encerrarme entre libros y ciencia, y me preguntaba si valía la pena dejar tanto por algo que ni siquiera sabía si iba a resultar.

 

Los días pasaron hasta cuando encontré la razón perfecta para amancerme entre libros, para permanecer despierta, para investigar.  Fue el nacimiento de un niño, el primer neonato que recibí en mis brazos; fue su llanto el que me cautivó y me dió la razón necesaria para seguir adelante, fue su inocencia la que me invitó a ser mejor para defenderlo.

 

¿Qué hace un estudiante de medicina en la sociedad?  Simple, es una herramienta de Dios.  Es una persona llena de ilusiones y sueños, que se hacen realidad paso a paso.  El estudiante de medicina tiene la capacidad de caer y levantarse diariamente, de que su orgullo le estimule a corregir sus errores después de que alguien se burló de su respuesta,  que se alegra cuando acierta su primer diagnóstico, que acepta la guía de aquellos que son sus maestros y le permiten equivocarse y errar sin reprochar su ignorancia y que repele a aquellos que han crecido más en ego que en solidaridad.

 

Mis metas como estudiante de medicina son servir, entregar lo mejor de mí en cada instante, que no importe la gente que llega a mi, no importa su color de piel, sus creencias, sus ideologías, importa aquello que puedo hacer por ellas para regalarles una mejor vida, mi meta es sonreír porque estoy convencida que una sonrisa puede más que un medicamento, mi anhelo es ser sencilla y humilde siempre, no importa cuánto sepa sobre la medicina, me encantaría siempre estar dispuesta a conocer a gente que sea mejor que yo y de la que pueda aprender.  Me avergonzaré cuando un cheque o un paquete de billetes gobiernen mi mente y mi vida, cuando trate a un paciente como un cliente que solamente me beneficia para tener dinero,  repudiaré en mí el egoísmo y la hipocresía cuando de enseñar y mejorar se trate.

 

Y seré feliz cuando la sociedad me juzgue no por los bienes materiales que he conseguido por mi profesión, o la cantidad de dinero que tenga en el banco sino por el número de sonrisas que recibo de la gente mientras camino por la calle.  A la final lo único que tenemos en la vida son los recuerdos que cada ser deja en nuestras almas,  de seguro más de uno recordará mi nombre por los errores que cometí y por aquellos que pude corregir y que les regalaron felicidad.

 

Pppptssssss… eeey abuelo… qué dices si esta noche mientras duermo, me llevas de paseo como cuando me dejabas acompañarte al médico… y me prometías que a la salida me dejarías jugar en la “bajadita” de las gradas…

Si prefieres no jugamos a la doctora y al paciente, pero te parece si de regreso tomamos el camino más largo, me compras el Tango® y conversamos? Es que no tienes idea todo lo que ha pasado en estos 18 años.  Dale abuelo… no seas flojo… TE NECESITO…

 Pd:  Te acuerdas de esta foto? siii es la misma… la que puse hace un tiempo en tu nicho.  Y te adjunté una nota que dice: Mira abuelo, hago de nuestro juego una profesión… TE AMO…

Pd #2:  A que no sabes una cosa? ahora tengo un Littmann pinteraso…!!! si quieres esta noche te lo presto para que juegues 😀