Haciendo maletas, otra vez.

Para ser médicos tenemos que estudiar seis años, a menos que pierdas unos ciclos y esos años se extiendan un poco. Ese no es mi punto hoy.

A partir de séptimo ciclo de la universidad empieza el externado, lo que indica que verás a tus primeros pacientes. Desde ahí esa es la vida que te espera como médico.

Llevo nueve años aproximadamente entre estudiar y ver pacientes, de estos nueve el último ha sido ya como médico. Durante todo este tiempo he aprendido muchas cosas, desde el trato a un paciente hasta reaccionar en cierto tipo de situaciones. Abres los libros y ahí hay varias respuestas, luego conoces a tus residentes y médicos tratantes que siempre te guían para mejorar con respecto al conocimiento sobre ciertos temas. Un día cualquiera hasta te toca manejar solo un caso porque nadie más se encuentra cerca.

Si le sumas estas experiencias a todos los años metido en hospitales, pues se podría decir que hay muchas cosas que sabes hacer y que no te asustarían tanto.

Esa ha sido mi realidad, hasta hoy.

He decidido darme una oportunidad, pero sobre todo he decidido vivir algo diferente. Hace años que la Salud Pública coquetea conmigo, es tan descarada que lo hace sabiendo que toda mi vida mi amor era con la Cirugía. Pero a veces pasa que sin buscar encuentras y te enamoras. Y empiezas a escribir una historia. Esta historia empezó en la universidad cuando recibí “Administración en Salud” y pude ver las cosas desde un panorama distinto, cuando ya me enamoré fue cuando empecé a vivir mi año #ruraleando. Es inevitable pensar en las cosas que se pueden mejorar en varios aspectos de salud, cuando el enfoque empieza en la salud pública.

He decidido dejar de lado las oportunidades de trabajo que me ofertaban ser médico residente de un hospital o clínica. He decidido darle una oportunidad a la Salud Pública, he decidido intentar con ella, ganar experiencia, aprender y aportar. Entonces estaré lista para tomar una decisión, para saber qué haré a futuro.

Hay momentos en los que el pánico se apodera de mi, porque no tengo mayor idea de lo que haré o de cómo empezar. No es lo mismo que llegar al servicio de Cirugía, ver un paciente y decidir el tratamiento y seguir con el resto de pacientes.

Aquí empiezo de cero y empiezo lejos de casa. Llevo tres años seguidos haciendo maletas para salir de Loxa y luego volver a ella. Eso me duele, me agota, pero sobre todo me llena de tristeza porque aquí está mi vida y aquí se acunan mis sueños. Sin embargo sé que para crecer a veces hay que salir.

Hoy he hecho lo que hago siempre que salgo de Loxa por mucho tiempo, he ido y he tomado una foto en el mirador, una foto de esta ciudad. Para llevarla conmigo, para mirarla cuando la sienta lejos, para volver.

Empiezo un nuevo camino, con los sueños por delante. Desde mañana, en Guayaquil.

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“Lo hermoso del desierto es que en cualquier parte esconde un pozo.”  El Principito

8 pensamientos en “Haciendo maletas, otra vez.

  1. La medicina es ingrata con la familia por más que tratemos de que no lo sea… Me alegra mucho que tengas esa determinación de decir esto me gusta y ahí les voy le guste a quién le guste. Eres especial en muchos sentidos por eso de has ganado el corazón de muchas personas incluyéndome…. Felicidades y vaya ahí que el camino recién inicia…

    • Mi compinche trinche. Soy de esas que toma las oportunidades antes de que se me vayan. No hay nada más triste que arrepentirse por no haber hecho algo en un momento específico.
      Te quiero mucho! ya nos veremos pronto!

  2. Suerte mi querida amiga y doctora, como dice es duro dejar nuestro terruños pero uno no es de donde nace sino donde se forja asi que siga adelante y que bueno que conozca la realidad del area pública por que necesitamos mas médicos como usted no alguién que normalmente detras del mandil ni siquiere mire a los ojos del paciente y simplemente de indicaciones que muchas veces nos alegra mas una sonrisa como la suya por que uno no solo busca un médico sino aun amigo que le diga que pese a lo mal que uno puede estar nos diga que estaremos mejores y esa calidez y calidad que tanto les hace falta a nuestros médicos…..Usted la tiene de sobra un ser humano muy especial, suerte y que todo le vaya bien en su largo caminar.

    • Mi querida Mónica. Muchas gracias por sus palabras. Hay que hacer camino por donde uno vaya, así que en eso me hallo ahora. Haciendo realidad los sueños donde tenga la oportunidad.
      Un abrazo fuerte

  3. hola, ha pasado mucho tiempo lo se pero nunca he dejado de mirar este sitio en el que tu una de las personas que mas admiro en EL MUNDO expresa sus vivencias, emociones, su vida, sus planes, etc etc…..
    Desde el otro lado de este mundo siempre te recuerdo como aquella “minidoctora” que jugaba con nuestro abuelito a los doctores, esa pequeña soñadora que ha crecido y que hoy en día es muy grande (tan grande que cuando te veo tengo que levantar la cabeza jeje) pero eso es lo de menos porque no eres solo grande de tamaño si no también de corazón y aunque mi comunicación contigo no es precisamente de lo mas fluida me alegra mucho aunque sea por este medio saber de ti, me alegra también ver tus sueños cumplidos y aunque me parece que estamos destinados a vernos cada X años espero verte pronto y poder escuchar tu voz y sobretodo disfrutar de tu compañía.
    Te quiero mucho prima te deseo lo mejor en tu camino y un fuerte abrazo.

    • Querido Primo:
      Tanto tiempo ha pasado, es verdad.
      Gracias por tu cariño y tus palabras. La distancia a veces nos juega esas pasadas que no nos permiten mantenernos siempre en contacto, sin embargo en cariño está siempre ahí, donde lo hemos sembrado a pesar de todo.
      Te envío un abrazo inmenso primo. Los llevo siempre en mi vida

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