Ella es Mónica…

Eran como las siete de la noche, de algún día cualquiera de la semana.  Yo estaba de turno en el servicio de Emergencia.  Parte de mi trabajo era ayudar a los pacientes que acudían por medio del convenio IESS en busca de un médico tratante para un procedimiento específico.  Así conocí a Mónica.

Entró, vestía un terno de saco y pantalón negros, su cabello largo y rizado, se la notaba ansiosa, pero siempre sonriente.  Me miró y me dijo “usted me puede ayudar con esto?” entonces vi las ya características hojas del IESS.  Yo buscaba la parte en la que estaba el diagnóstico para darle la información y lo leí y me congelé, su diagnóstico era Cáncer de Mama.  No la regresé a ver hasta que pude respirar profundo, luego la miré y le dije que claro que la ayudaría y que enseguida le daba el nombre del médico y los números para que se contacte con él.

Tengo eso de que me pregunto cosas con mis pacientes, pienso en silencio preguntándome si tendrán familia, si serán felices… cuando una mujer te llega con Cáncer de Mama, las preguntas son más intensas, porque piensas en el tratamiento invasivo, desde quitarles un pedazo de su cuerpo (mastectomía), esa parte que las identifica muchas veces con la feminidad o con el hecho de ser mujer, hasta preguntarte si tendrán o no hijos pues la quimioterapia y la radioterapia les quitan toda esperanza de ser madres (a menos que hagan una reserva de sus óvulos), la pérdida del cabello, sus sentimientos con respecto a esta enfermedad, su disponibilidad para seguir…

Todo eso me lo pregunté mientras escribía el nombre del Dr. Wali (a quien le debo también un post) y sus números de contacto… La miré le entregué la tarjeta le sonreí y le dije, hable con él y le dará una cita.  Entonces me preguntó: “es bueno? me dijeron que si!, usted cree que voy a poder salir de esto? es posible?, puedo llamar al doctor ahora?”. Tus pacientes nunca sabrán como te taladran esas preguntas y cuánto te marcan y te duelen. Le sugerí que llame al doctor (no puedes decir mayor cosa en realidad).

Se alejó unos minutos, volvió sonriente (como siempre) y me dice “Ya hablé con el Doctor!, me dice que sale del partido de fútbol y viene a verme” (Wali siempre fue así, siempre…), le dije que me alegraba mucho, que por favor se siente y que lo espere.

De repente, como máximo 4 días después yo salía de mi residencia, para hacer las evoluciones de los pacientes y ahí esta ella… en la habitación 202; me detuve y le dije “y?” me muestra una inmnesa sonrisa y me dice “aquí estoy pues!!! dándole a la lucha y con energías!, hoy me operan”;  le iban a extirpar el seno y ella estaba radiante… sonriente, dándome dos cachetadas en la cara para demostrarme que la vida es de las que le ponen energías positivas a aquellos malos momentos.  Entré, la abracé y le dije “todo va a estar bien” y me fui a ver al resto de pacientes, pero con una GRAN LECCIÓN encima.

Cuando nos volvimos a encontrar, sus rizos no existían y su cabecita estaba envuelta por un hermoso pañuelo verde.  Esa mujer iluminaba los pasillos de la clínica, entraba y saludaba con todos, mostrando su gran sonrisa, enfermeras, doctores, auxiliares; a todos con abrazo y beso en la mejilla.  MÓNICA ME REGALABA VIDA…!!!

Seguimos encontrándonos en los pasillos varias veces, siempre conversábamos, nos reíamos, incluso coincidimos en el simulacro de evacuación de la clínica.  Me hizo la broma de que si alguna vez estoy en un incendio “no se le ocurrirá la gran idea de salir corriendo”, nos reímos tanto aquella vez.  Moni iba a la clínica a visitar a sus amigas “peluconas” (apodo dado por el Doc Wali), entraba a las habitaciones y se pasaba los días y tardes subiéndoles el ánimo a sus compañeros de lucha; les dejaba diciendo “ya nos vemos en la próxima quimio” y salía riendo y me decía “hay que estar feliz, sonreír, nadie se ha muerto!.  Si nos dejamos ahí si nos morimos” y se iba diciendo “ya nos vemos, no me extrañen”

Mónica recibió tratamiento quirúrgico radical, quimioterapia y radioterapia.  Todo para luchar contra el cáncer de mama

Faltando 6 días y 2 turnos para que termine mi internado rotativo nos vimos por última vez…

Ella es Mónica! fue diagnosticada con Cáncer de Mama en diciembre del 2011, luego de una cirugía radical, ciclos de quimioterapia y radioterapia.

HOY SE ENCUENTRA EN ETAPA DE REMISIÓN… y sigue llenando de alegría y de vida a las personas que por fortuna nos encontramos con ella.