Recuerdos de mi San Valentín…

El día en sí me cae pésimo, me parece comercial, no me inspira ni me llena.  Soy de esas extraterrestres que prefieren festejar la amistad y el amor todos los días… Sin embargo, este día sería especial… tenía turno, así que mientras el mundo entero colapsaba entre regalos, besos, abrazos, flores, rojo y blanco, y cupidos por todos lados…

Yo, me decidí a coleccionar imágenes como estas en un Hospital que no tiene feriados, fechas conmemorativas… dentro del Hospital Baca Ortíz la vida es la misma… pero llena de sorpresas como estas:

Acaso no inspiran más que un día comercial? acaso esos ojos llenos de luz o esas sonrisas tan sinceras, tan GRANDES no valen más que un regalo comprado por ahí?

Ellos fueron mi san Valentín… ellos me enamoraron ayer…!!! bueno de hecho me enamoro de ell@s todos los días… y cuando me rompen el corazón es cuando se van y me dejan… con la ilusión de volverlos a ver ya no en un hospital sino en un parque o una escuela… creciendo… soñando… riendo…!!!

ahhhh y si quieren ver el amor más puro y sincero… ese que no se acaba NUNCA, por favor fíjense en el amor de los padres a los hijos… como aquí por ejemplo, a la mamá de Cristian se le va la baba por su enano 😉

Mientras todos esperan ver parejas enamoradas. Yo HOY y SIEMPRE me fijo en este tipo de amor

encontré una “Flor de Lluvia”

Cuando conocí a Sisa yo estaba más asustada que ella… era mi primer día como interna rotativa del Hospital Baca Ortíz; pero eso no era suficiente sino que llevaba días rogando que no me toque el servicio de OncoHematología… no se me cumpliría ese deseo.  Llegamos, y no después de mucho vi que mi rotación sería ahí… recuerdo claramente que empecé a llorar… de verdad me asustaba ir a ese sitio.

¿qué iba a hacer? ¿cómo iba a hacerlo? ¿cómo ver igual a unos niños y niñas con CÁNCER? ¿cómo iba a manejar mi tan característica sensibilidad ante algo tan triste?

Llegué a la cama número 20, unos ojos negros inmensos como capulíes me cautivaron… se chocaron contra los míos… dije “Hola” de ahí en adelante la historia es otra…

Sisa Tamia, 3 años… siempre que entraba a su habitación ella estaba despierta.  Sonreía, NUNCA me dijo una palabra, pero me sonrió suficientes veces para “engancharme”.
Cuando la conocí tenía cabello en corte hongo, un par de días después entro a verla y casi me desplomo, la habían rapado, pero lo peor de todo es que no me sonrió.  Cuando estaba enojada hacía un pico tan bello, yo le decía: Sisa ya estás picuda… y cerraba los ojos.  Nunca me dijo ni una sola palabra, solamente movía la cabeza para decirme “Sí” o “No”… por más que se lo pedí nunca me habló la bandida, le preguntaba si tenía lengua o si los ratones se la comieron, entonces abría la boca sacaba la lengua y se sonreía como diciéndome: Si tengo lengua pero no te hablo :p

Y cuando no sonreía le preguntaba si es que tenía dientes, entonces me los mostraba todos… eran granos de choclo en fila en una boca chiquita chiquita.

Sus papás y yo nos reíamos siempre… un día le pregunté al papá el significado del nombre, me dijo significa “Flor de Lluvia” y me ME ENCANTÓ…!  y hasta recordé a la flor de “El Principito”

Los días pasaban, una tarde ya de salida, de hecho estaba posturno;  escuché un llanto NO conocido, voy a ver quién era… y era mi picuda… Fue la primera y única vez que la vi llorar… me senté a su lado, se calmó y le dije: dibujamos?, para variar movió su cabeza para hacerme entender un SÍ.  Ella no sabía de mi trauma con el dibujo ni yo lo recordé ese instante… me quedé hasta las tres de la tarde con ella…

Cuando mi rotación por OncoHematologia terminó, fui despidiéndome uno por uno de mis chiquitos.  Cuando llegué donde Sisa le pregunté si nos podíamos tomar una foto, movió su cabeza para decirme sí… le dije: pero haz un pico porque eres mi picuda favorita…

Los días pasaron, yo subía a saludarlos a las ocho de la mañana y a las doce de la tarde cuando me iba… Un día nublado y lleno de lluvia… NO, no un día cualquiera,  el 18 de Enero del 2012 Sisa ya no estaba.  La habían llevado a Terapia Intensiva (ese terrible servicio) porque se puso mal; me desplomé, el alma se me hizo un nudo…

No sabía qué hacer, así que le conté a mi socio… lloré y lloré contándole… la lluvia caía tan fuerte en Quito que me asustaba… me asustaba que esa lluvia sea por MI “Flor de lluvia” como si algo terrible fuera a suceder…

Horas después, perdí para SIEMPRE a mi picuda favorita… se fue con la lluvia de aquella tarde… y a mí me llovía dentro, recuerdo detenerme en los pasillos de los seis pisos del hospital para llorar, lloraba sin consuelo, en las esquinas, en la residencia, en el baño… lloré horas y pensaba en la picuda que por el estúpido Cáncer nunca llegó a la escuela, no aprendió más canciones, no hizo más amigos y amigas… en la picuda que sacaba siempre una papa de su funda y me la ofrecía… o que en su vaso lleno de cereal sacaba uno o dos bolitas y me las entregaba para que coma con ella…

Ay MI SISA TAMIA… si tu hubieses sabido lo que fuiste para mí… mi chiquita bonita… mi trompudita picuda… Si supieras como te llevo dentro de mí… como añoro verte de nuevo y preguntarte si tienes dientes… si supieras las veces que he posfechado este post porque me cae la lluvia encima como en este momento…

… ahora cada vez que llueve recuerdo una hermosa “Flor de Lluvia” con ojos de capulí…

hay una canción ecuatoriana que se la dedica el artista a su hija… Esta madrugada yo te la dejo a tí donde quiera que estés bonita mía… lleva tu segundo nombre  “jugando está sobre las nubes corriendo va para alcanzar un mundo nuevo”