caminando junto a ti

He llegado a casa después de recorrer un poco de calles en esta ciudad… tan tuya y mía, tan nuestra a la final.  Digo nuestra porque mientras caminaba por algunas, te he sentido caminar junto a mi, como aquella tarde llena de risas, de conversaciones, llena de ti, llena de mi.  He intentado alejarte al no encontrarte cerca esta tarde, pero me ha sido imposible, te llevo siempre conmigo…

Hace tanto que no te siento cerca como hoy, sentía que casi podía tocarte, y mientras lo intentaba dibujaba en mi mente tu rostro, tu sonrisa;  estás tan lejano a la vez… así que decidí pensar en algo más, algo que no me recuerde a ti ni a este amor tan inexplicable entre los dos;  seguí el camino que me traería a casa pensando en las cosas estúpidas de la rutina, que la luz, que el agua, que el teléfono, de repente…

Vuelves… vuelves con aquel aroma  y entonces me resulta imposible no pedirte que me acompañes hasta casa, te pediría que me acompañes más tiempo pero ni siquiera estamos juntos… mientras camino contigo tu caminas por aquel sendero que siempre fue distinto, el que casi nunca choca con el mío  pero que te trae de vuelta a mi vida como la primera vez con la ilusión de que esta vez te quedes para siempre.

A estas alturas de la redacción ya se ha ido hasta el aroma, te dedico esta sonrisa que sale cada vez que te recuerdo… talvés con la misma ternura y la misma ilusión que antes, a la final es tuya pues tu la provocas, como provocas los suspiros y las letras que hoy tienen tu nombre…